Canteras de mármol: referencias históricas y situación actual. 

En el curso medio del Almanzora, en la vertiente Norte de la Sierra de los Filabres, se sitúa la que actualmente se conoce como Comarca del Mármol, que incluye diversas poblaciones cuya economía está ligada, en mayor o menor medida, a la extracción y transformación de este tipo de rocas. Sin detrimento de las demás, Macael puede considerarse como la “capital” de esta Comarca y uno de los principales centros de producción junto a Chercos, Cóbdar y Líjar. También destacan otros núcleos, como Cantoria, Fines, Olula del Río, o Purchena, que mantienen poblaciones estables o, en algunos casos, en crecimiento dentro de un contexto donde el abandono del medio rural y el éxodo hacia las zonas litorales de la provincia, ha constituido la norma habitual durante las últimas décadas del siglo XX. 

El aprovechamiento del mármol como recurso natural se remonta, en tiempos históricos, a los primeros pobladores y visitantes de la Península Ibérica. Probablemente los que iniciaron la explotación de estas rocas fueron los fenicios, que las utilizaban para la construcción de sepulcros. Los romanos también aprovecharon estas canteras en la ornamentación de diversas obras monumentales, entre las que destaca el Teatro Romano de Mérida. Durante la colonización musulmana se produjo un importante incremento en la producción y exportación de las canteras marmóreas. Bajo el reinado de Almotacín se produjeron importantes mejoras en la Ciudad a de Almería, en las que el mármol jugó un destacado papel apareciendo, tanto en los jardines de la ciudad, como en la Alcazaba. Durante este período se utilizaron ingentes cantidades de mármol de los Filabres para la construcción de la Alhambra de Granada y de la Mezquita de Córdoba, entre otros monumentos significativos de la época. 

Tras la conquista del Reino de Granada la actividad extractiva continuó, quedando del siglo XVI algunos monumentos muy ilustrativos como las piezas extraídas para la construcción de la Capilla Real de los Reyes Católicos, la Sala de las Dos Hermanas y diversos salones de la Alhambra granadina o del Monasterio de El Escorial. A mediados del siglo XIX las canteras de mármol se van a convertir en la principal fuente económica de esta comarca almeriense, desplazando a la agricultura a un segundo término. A esta situación contribuyeron las nuevas técnicas, la industrialización y la mecanización de los procesos extractivos, apareciendo por primera vez las primeras fábricas de aserrado. En la actualidad está considerado como el más importante yacimiento marmóreo de España. La variedad más conocida de esta roca es el mármol blanco, aunque existen diversas coloraciones. Entre otras obras monumentales recientes pueden destacarse el Monumento a los Coloraos, situado en la Plaza del Ayuntamiento de la capital almeriense o el Monumento de la Constitución, ubicado en el Paseo de la Castellana de Madrid. 

El mármol se ha convertido en el tercer sector económico provincial y presenta unas excelentes perspectivas de futuro. © APR.Las dos últimas décadas del siglo XX se han caracterizado por una profunda transformación y modernización del sector. En 1983 el Plan de Actuación Global de la Zona del Mármol de Macael, donde participaron empresarios, trabajadores y diferentes administraciones públicas, constituyó un importante avance en distintos campos como la organización entre los propietarios de las canteras que han adolecido de un excesivo minifundismo, la racionalización de la actividad extractiva, la mejora y construcción de infraestructuras, el establecimiento de controles de calidad, el control de escombreras y aprovechamiento de los materiales de desecho acumulados en las mismas, la formación y el aumento de las medidas de seguridad de los trabajadores, la investigación tecnológica o el estudio de los mercados nacionales e internacionales, entre otros.  

Este Plan, coordinado inicialmente por el Instituto de Promoción Industrial de Andalucía y con posterioridad por el Instituto de Fomento de Andalucía, ha tenido una continuidad hasta la fecha.

Paralelamente, se han desarrollado sendos Planes Directores de la Piedra Natural de la Comarca que han hecho especial hincapié en la investigación tecnológica, la racionalización de las extracciones y, como elementos nuevos, el incremento del valor añadido al conseguir productos en fase de acabado, la potenciación y perfeccionamiento del diseño artesanal, la regeneración de escombreras y aprovechamiento de los estériles, tanto por parte de los artesanos, como por empresas que obtienen de estos carbonato cálcico.

El Programa Global Andaluz prevé la instalación en la Comarca del Centro Tecnológico Andaluz de la Piedra, promovido por la Consejería de Trabajo e Industria y con la colaboración de la Consejería de Educación y Ciencia, la Universidad de Almería, la Asociación Provincial de Empresarios del Mármol, y el Ayuntamiento de Macael. Este centro de carácter regional incidirá positivamente en el estudio de controles de calidad, en el asesoramiento a empresas y, en general, en la apertura y continuación de líneas de investigación sectoriales. El Programa Global Andaluz incluye además de la construcción y puesta en funcionamiento de la anterior infraestructura, distintos apartados en los que se vuelve a incidir en la importancia de la investigación; también vuelve a hacer hincapié en la problemática generada por la concentración de empresas extractivas aún demasiado atomizadas, promoviendo el desarrollo de mejoras tecnológicas y el ahorro en el importante tema del transporte de los productos; el incremento del valor añadido de los productos en la fase de acabado; la toma de medidas que promuevan la mejora en los programas de calidad y la ansiada denominación de origen, que depende de que el Parlamento Andaluz apruebe la Ley de Protección de Rocas Ornamentales. No se debe olvidar aquí la importancia económica de supone para este sector la introducción de sus productos dentro del mercado internacional, tanto en el entorno de la Unión Europea, como fuera de ella, donde existen países especialmente receptivos como Estados Unidos.

Pero quizá, el fenómeno socioeconómico más importante al que está asistiendo esta Comarca es el cambio de pasar de un sector exclusivamente concentrado en la extracción a otro, en dónde la transformación del mármol y de otras rocas ornamentales está abriendo nuevas y mejores perspectivas en el mercado internacional que demandan estos productos, permitiendo importar rocas desde otras regiones o países excedentarios en este tipo de recursos naturales. Esta situación favorecerá el mantenimiento durante muchos años de este importante sector productivo almeriense. 

Importancia de la extracción y transformación del mármol en el ámbito provincial. 

A lo largo de los últimos veinte años, la Comarca del Mármol se ha consolidado como la tercera fuente de ingresos en el ámbito provincial, superada tan sólo por el cultivo de invernaderos y el turismo. La situación espacial de esta comarca en el interior provincial ha favorecido el asentamiento de diferentes poblaciones, que de otro modo hubieran estado condenadas al éxodo progresivo de sus habitantes hacia otras zonas más ricas y prósperas. 

El desarrollo de industrias para la transformación de piedras ornamentales no limita a las canteras locales el futuro del sector. © JJMG.En números redondos, puede afirmarse que existen actualmente más de 300 empresas que, de forma directa o indirecta, dependen de este sector, que a su vez da trabajo a unos 4.500 empleados. El volumen anual de extracción de mármol en esta Comarca puede establecerse en torno al millón de toneladas, lo que traducido a beneficios monetarios supera habitualmente los 20.000 millones de pesetas anuales.

Según estudios recientes, de continuar el ritmo de explotación actual, las reservas minerales podrían verse comprometidas en un plazo de treinta años. La búsqueda de nuevos yacimientos, su explotación racional y, sobre todo, el desarrollo del sector transformador, que permite utilizar rocas traídas desde fuera de esta Comarca, podría constituir una garantía para la continuidad de esta actividad a largo plazo. 

Repercusiones ambientales de las canteras de mármol: problemas y soluciones alternativas. 

La extracción del mármol se ha realizado desde la antigüedad a partir de canteras a cielo abierto que son, desde el punto de vista ambiental, las que producen un mayor impacto, tanto de índole paisajística, como ecológica. La extracción de los bloques de roca, tal y como se realiza la actualidad, implica la destrucción de los estratos superiores donde se concentra el suelo fértil, produciendo la denudación del mismo y dejándolo a expensas de los procesos erosivos. A esto hay que sumar las ingentes cantidades de estériles o pequeños trozos que son abandonados, formando diferentes escombreras que aumentan aún más el impacto ambiental de este tipo de actividad. 

Para entender la magnitud de las extracciones realizadas, cabe destacar que durante las dos últimas décadas se han obtenido aproximadamente 20 millones de toneladas de mármol, lo que supone la utilización de miles de kilos de explosivos para la obtención de estas rocas. El aspecto de las canteras y escombreras resultantes de la actividad es desolador, tanto sobre el terreno, como al sobrevolar las áreas afectadas. Al igual que se comentaba anteriormente la imagen que se obtenía desde el espacio del “mar de plásticos”, no menos espectaculares son las diferentes y profundas cicatrices que aparecen en distintos puntos de los Filabres.

La restauración de las canteras resultantes de la actividad extractiva requiere de planes específicos y de actuaciones forestales complejas desde el punto de vista técnico. En algunos de estos frentes se ha procedido también al cumplimiento de lo establecido en los planes de restauración, que acompañan a algunas de las licencias de explotación. Sin embargo, un elevado porcentaje de las canteras poseen licencias muy antiguas y están exentas de la restauración de las mismas. Durante la última década del siglo XX se han clausurado la mitad de las canteras, pasando de 160 a 80, sin que esto haya afectado al volumen extractivo. Basta contemplar las ya clausuradas para comprender la escasa relevancia que han tenido los pocos planes de restauración que, de alejados en forma y contenido a las propuestas iniciales, se han pretendido realizar en algunos puntos. 

Un problema añadido lo constituyen las múltiples escombreras existentes en la Comarca que, sin embargo, pueden tener soluciones más sencillas desde el punto de vista técnico. Actualmente gran parte de estos “estériles” son utilizados por empresas comarcales dedicadas a la obtención de carbonato cálcico, compuesto químico empleado en distintas industrias para la obtención de papel, plástico o pintura; además se está ensayando la utilización de esta sustancia en los procesos de desulfuración de gases, como los que tienen lugar en la Central Térmica de Carboneras y cuyo objetivo es reducir, en lo posible, la emisión de sustancias contaminantes a la atmósfera. Otra parte de estos desechos son aprovechados directamente por el sector artesanal. 

Además de cumplir los planes de restauración e investigar nuevas técnicas en esta línea de actuaciones, la extracción soterrada o bajo tierra de los nuevos yacimientos que puedan encontrarse debe de constituir una línea prioritaria en los estudios que se realicen sobre la aplicación de nuevas tecnologías. Extraer estos materiales bajo tierra puede llegar a constituir una posibilidad a medio o largo plazo, disminuyendo notablemente el impacto ambiental que producen las canteras a cielo abierto. 

Recientemente ha sido motivo de polémica la búsqueda de nuevos yacimientos en el ámbito de espacios naturales protegidos, concretamente en el Parque Natural de Sierra María - Los Vélez. Desde el punto de vista de la geología económica hay que resaltar la potencialidad que las formaciones carbonatadas presentan como canterables para rocas ornamentales, en particular las calizas oolíticas jurásicas y las rojizas del Malm. En el ámbito del Parque estas formaciones coinciden desdichadamente con las zonas de mayor valor. Además la sección dedicada a actividades mineras y extractivas, dentro del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, establece en el artículo 35 que “quedan prohibidas de forma general las nuevas actividades mineras y extractivas en todo el ámbito del Parque”. Amén de suponer una ilegalidad manifiesta, abrir frentes de cantera en este espacio supondría una irresponsabilidad política muy grave, que no se justifica de ninguna de las maneras. No se trata de sacralizar la conservación y protección de los espacios naturales protegidos, sino de ser coherentes con la propia evolución del sector que está dando paso a una comarca principalmente transformadora, a partir de una comarca extractora que, tarde o temprano, irá irremediablemente quedando obsoleta. Probablemente sea la propia sensatez de los trabajadores y empresarios de la Comarca la que vaya marcando una política cada vez más respetuosa con su entorno natural.