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Llanura litoral En el vértice Suroeste de la sierra y dentro de la Bahía de Almería se sitúa una interesante franja litoral, más reciente desde el punto de vista geológico, sobre la que se asientan terrenos sedimentarios de origen Cuaternario. Al pie del Promontorio Charidemo se localizan las Salinas de Cabo de Gata, únicas en actividad dentro del ámbito provincial. Es un aguazal de importancia internacional que debió estar constituido inicialmente por un área marismeña. Sirve de cobijo a más de un centenar de especies de aves acuáticas y marinas durante sus pasos migratorios, invernada y estiaje, así como hábitat de reproducción. En este saladar se asientan comunidades de plantas halófilas entre las que domina la salicornia.
Entre las especies vegetales introducidas, tanto en la sierra, como en la llanura litoral, destacan distintas variedades de ágaves o pitas (Agave americana, A. sisalana y A. fourcroydes) que han sido utilizadas tradicionalmente para señalar caminos, delimitar fincas, como planta forrajera o incluso como elemento dentro de la arquitectura popular.
La otra especie es la chumbera o nopal (Opuntia ficus-indica) cuyo fruto, el chumbo, es comercializado. En este sentido destaca la plantación de chumberas de la ensenada de los Genoveses que, con más de 60 hectáreas, es la mayor de Europa.
Durante este período construyen sus nidos bajo la protección de algún matorral, orientándolos normalmente hacia el Norte para amortiguar la implacable radiación solar. Un canto más agudo y sibilante, anuncia la presencia de la alondra de Dupont, una de las especies más singulares de las “estepas” almerienses. Otras aves nidificantes en este hábitat son el alcaraván, la ortega y el sisón y, ocasionalmente el aguilucho cenizo. La predación sobre los nidos y polluelos de las aves esteparias en esta zona es muy elevada, superior al 80%. Tanto el zorro, como la culebra bastarda y el lagarto ocelado, así como perros asilvestrados localizan con habilidad los nidos y polluelos que constituyen, durante este período, parte importante de su dieta. Algunos limícolos como el chorlitejo patinegro, nidifican en la franja más cercana a la costa; sus pollos nidífugos abandonan el nido a las pocas horas de su eclosión, aunque seguidos estrechamente por sus padres. |