Canteras
de bentonita de la Serrata de Níjar.
En
la vertiente Sur de la Serrata de Níjar existe
en un grupo de canteras abandonadas de
bentonita, que dada su impermeabilidad acumulan
considerables cantidades de agua de lluvia en
sus cubetas, permaneciendo habitualmente a lo
largo de todo el ciclo anual y favoreciendo la
colonización por carrizales. En dos de estas
canteras, que ocupan poco más de una hectárea
de extensión, se han observado concentraciones
ocasionales de anátidas como el ánade real
o el pato cuchara, así como de rállidos.
Poseen cierta singularidad desde el punto de
vista paisajístico, al enmarcarse dentro de un
entorno tremendamente árido. Carecen de ningún
tipo de protección.
Desembocadura
del Río Aguas
Zona
húmeda de aproximadamente 10 hectáreas de
superficie, situada en el término municipal de
Mojácar. Está atravesada por un puente que la
aísla de su cauce superior donde se depositan
lodos procedentes de yeserías existentes en los
márgenes del cauce. Presenta agua a lo largo de
todo el ciclo anual, incluso durante el estío,
y una densa vegetación de cobertura sin apenas
aguas libres. Nidifican en la localidad, en
escaso número, algunas parejas de rállidos
como fochas y
gallinetas comunes, así como ánades
reales. Como dato significativo destaca la
presencia ocasional de la malvasía
cabeciblanca. La invernada es escasa aunque
en ocasiones son numerosas las concentraciones
de diferentes especies de gaviotas.
Carece de protección específica.
Salar
de los Carros
Saladar
de origen natural que se nutre a través de
diferentes ramblas y arroyos de aguas
permanentes que desembocan en él. Está situado
en el término municipal de Vera y ocupa una
extensión aproximada de 100 hectáreas. Posee
una densa vegetación de cobertura compuesta por
carrizales, cañaverales, juncadales y
tarayales, así como comunidades halófilas
dominadas por la salicornia. Durante la
invernada y los pasos migratorios destacan las
concentraciones de anátidas, siendo las más
abundantes la cerceta común, el porrón
europeo y el ánade real, nidificando
estas dos últimas en la localidad. Entre las
especies que crían en el área destaca la cigüeñuela
con más de 25 parejas. Carece de protección
legal y sufre la consecuencia de algunas
actividades como el motocross o la caza furtiva,
además de estar prevista la próxima construcción
de un campo de golf sobre la misma.
Desembocadura
del Río Antas
El
Río Antas desemboca en el mar entre las
localidades de Garrucha y Villaricos
concretamente junto a la urbanización de Puerto
Rey, ubicada en el término municipal de Vera.
Ocupa una extensión de unas 12,6 hectáreas de
terrenos inundables que mantienen una lámina de
agua permanente a lo largo del ciclo anual,
aunque su volumen dependerá de las lluvias
recogidas en el área.
El
suelo, asentado sobre terrenos
sedimentarios de origen Cuaternario,
presenta un elevado dinamismo desde el
punto de vista geomorfológico. Dada su
cercanía al mar existen infiltraciones de
éste, que se ponen de manifiesto en la
estructura de las comunidades vegetales
presentes en la zona.
La
distribución de la vegetación palustre no es
homogénea, dependiendo de la profundidad, de
los regímenes de precipitaciones y de la
torrencialidad de los mismos. Ocupa
aproximadamente el 80% del área inundable,
quedando una lámina de agua libre de unas 3
hectáreas en el tramo final de la
desembocadura. La especie vegetal más abundante
es el carrizo, estando también presentes
diferentes variedades de cañaveral y juncadal.
El taray se sitúa en el extremo exterior
de la vegetación de orla, formando pequeños
bosquetes. Entre la vegetación halófila
destaca la presencia de la salicornia que
coloniza la mayor parte de los márgenes de la lámina
de agua.
La
importancia de este pequeño humedal no solo
radica en las poblaciones de aves acuáticas y
marinas que lo visitan, sino en la singularidad
y rareza de alguna de ellas y en su situación
geográfica como último bastión de aguas
permanentes antes de alcanzar otros aguazales
del levante peninsular.
Desde
1981 hemos realizado un total de 54 censos
en la localidad, que aportan como
resultados un total de 100 especies
distintas de aves, de las cuales 61
corresponden a acuáticas y marinas. La
mayor diversidad y abundancia de
ejemplares se alcanza durante el paso
postnupcial, que se desarrolla entre
agosto y noviembre, así como durante el
periodo invernal.
Entre
las especies más singulares destaca la malvasía
cabeciblanca, invernante desde 1995-96 y que
utiliza a este aguazal como punto de contacto
entre las poblaciones almerienses y levantinas,
como el embalse de El Hondo en Alicante, habiéndose
llegado a comprobar su nidificación en la
localidad durante 1997. Similar comportamiento
exhibe la cerceta pardilla, especie también
amenazada globalmente y que llegó a nidificar
durante 1996. Otros ánades que crían en
la zona son el pato cuchara, el ánade
real y el porrón europeo, el cual
alcanza concentraciones superiores a los 200
individuos durante la invernada. Entre los rállidos
destacan por su abundancia fochas y gallinetas
comunes, ambas sedentarias en la localidad.
Los zampullines chico y cuellinegro
también están presentes a lo largo de todo el
ciclo anual, llegando a nidificar aunque la
segunda especie sólo lo hace de forma
ocasional. El grupo más diverso es el de los
limícolos que aparecen representados por 24
especies. Aunque más ligados a la línea de
playa algunos llegan a nidificar en la
desembocadura como la cigüeñuela o el chorlitejo
patinegro. Uno de los ilustres visitantes
invernales es el morito cuya población
está amenazada a escala mundial. La cercanía
del litoral influye en la abundancia de gaviotas
y golondrinas de mar que utilizan estas someras
aguas como lugar de descanso; entre estas
destaca la gaviota de Audouin cuya conexión
con las poblaciones del Delta del Ebro queda
manifiesta mediante la lectura de anillas; también
merece mención especial la presencia invernal
de bandos de la rara gaviota picofina y
de la gaviota sombría, la más abundante
en la localidad en el invierno. No es rara la
presencia de flamencos que visitan el área
durante sus trasiegos migratorios por estas
costas mediterráneas.
Dadas
las especiales características de este
aguazal y la singularidad de alguna de las
especies de aves que alberga se propuso en
1996 su declaración como Reserva Natural
Concertada, sin que hasta la fecha se haya
conseguido concretar dicho convenio, en el
que participarían la Consejería de Medio
Ambiente, el Ayuntamiento de Vera y
Confederación Hidrográfica del Sur.
Asimismo,
se ha propuesto por parte de la Consejería de
Medio Ambiente la declaración del Río Antas
como Lugar de Interés Comunitario, con una
extensión de 23,08 hectáreas. Sin embargo, es
necesaria una mayor diligencia en estas u otras
medidas que garanticen la integridad de este
singular hábitat. Actualmente las principales
amenazas consisten en la existencia de vertidos
incontrolados de escombros y basuras, los
incendios provocados que suelen producirse
durante el estío, la presencia de una
depuradora de aguas residuales y de granjas de
cerdos que vierten directamente al cauce sus
residuos o “purines”.