Hombre y desierto

Yacimiento arqueológico de Terrera Ventura.©  JJMG.Los asentamientos humanos se remontan a la prehistoria, como así lo demuestra la presencia de diferentes yacimientos arqueológicos como Cueva Negra, perteneciente al Paleolítico, o la acrópolis de Terrera Ventura, que corresponde a la Cultura de Almería (2850 a 1950 a.d.C.) y que probablemente mantenía un contacto directo con el poblado de Los Millares. Terrera Ventura, conocida en el ámbito internacional desde 1972 gracias a las excavaciones realizadas por el arqueólogo Gusi Jener, constituye uno de los asentamientos más importantes en su género. Durante el mes de abril de 1999 fue prácticamente destruida en un acto que pone de manifiesto, por un lado, la falta de sensibilidad y de conocimiento de la población en general hacia estos tesoros culturales y, por otro quizá más grave, la escasa operatividad que demuestran las administraciones encargadas de su custodia y salvaguarda; así, no es de extrañar que tan importante yacimiento, el cual aparece reconocido hasta en las normas subsidiarias del ayuntamiento de Tabernas, no este ni tan siquiera catalogado por la Junta de Andalucía. La "Edad del Cobre" (Eneolítico) aparece representada en diferentes puntos, tales como Los Pocicos, Los Liniales, Los Rulialillos o la Loma de las Eras. 

La Alcazaba de Tabernas constituye la segunda en importancia dentro del ámbito provincial. ©  JJMG.Distintas civilizaciones y culturas se asentaron en el desierto. Pero sin duda el mayor esplendor se alcanzó durante la colonización musulmana; sus sofisticadas técnicas de cultivo y de regadío fueron capaces de aprovechar los escasos recursos hídricos de la región, dando lugar al cultivo de árboles frutales, olivos, parrales y algo de cereales. Otro árbol muy abundante era la morera, por la tradición desde la época califal de la cría del gusano de seda, que reportaba buenos beneficios.

Sin embargo, el Desierto de Tabernas es famoso principalmente por haber servido de escenario a más de 300 películas, la mayoría ambientadas en el Oeste americano, que tuvieron su época de esplendor en las décadas de los sesenta y setenta. Durante este periodo la industria cinematográfica se convirtió en fuente generadora de riqueza dentro de un contexto provincial empobrecido; poblados, ranchos, fuertes y otros escenarios, todos de historieta, jalonan aún estos páramos desérticos. Pero también estos secarrales almerienses han recreado diferentes lugares del planeta, como los desiertos del Sáhara y de Arabia entre otros. El temible General Patton persiguió por estas ramblas al astuto Mariscal de Campo Rommel (el "Zorro del Desierto"), mientras que años después el osado arqueólogo "Indiana Jones" encontró el Santo Grial, perseguido de cerca por las tropas nazis. Actualmente, tras un período de letargo motivado por diversos factores, el Desierto de Tabernas vuelve a ser escenario de rodajes publicitarios, videos musicales, series de televisión y algún que otro largometraje. La falta de infraestructuras hoteleras en Tabernas mantuvo prácticamente aislada a esta localidad y a sus habitantes del efímero pero próspero negocio cinematográfico. Estas décadas estuvieron caracterizadas por la emigración y el éxodo masivo de la población, siendo tan sólo unos pocos "privilegiados" los que encontraron en estos decorados de postín su medio de vida.

La palmera, especie foránea, está ampliamente representada en los secarrales almerienses. © APR.

Hombre y desierto han continuado juntos, en una singular simbiosis, en la que aquél ha respetado y conservado los escasos pero valiosos recursos que su entorno le ofrece. La era tecnológica en la que estamos también está dejando su huella en el desierto almeriense. La más moderna planta de energía solar de Europa se encuentra en Tabernas, aprovechando de forma eficaz nuestro mayor y más barato recurso: el sol. Al mismo tiempo, el desierto de Tabernas está siendo utilizado como “laboratorio natural” para el estudio de los graves procesos de erosión que sufre España en general y el Sudeste peninsular en particular, como lo demuestran entre otros las investigaciones correspondientes al proyecto de Lucha Contra la Desertificación del Mediterráneo (LUCDEME), dirigido por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, MEDALUS y otras. Sin embargo, los últimos años se han caracterizado por falta de inversiones públicas suficientes destinadas a la investigación de los procesos de desertización y una pérdida de protagonismo de la provincia de Almería en pro de otras zonas menos relevantes en este sentido.

Tabernas continúa empeñada en sobrevivir dentro de un medio tremendamente hostil. Paradójicamente, uno de los recursos principales del municipio es el agrícola y el ganadero. El riego por goteo está permitiendo el desarrollo de una rica vega entre Turrillas y Tabernas, que había estado prácticamente abandonada durante los últimos siglos. La Política Agraria Comunitaria ha potenciado durante los últimos años el cultivo de olivos y de almendros en áreas marginales creando nuevas expectativas dentro del sector primario; sin embargo, algunos autores como Miguel Pastor Muñoz-Cobo o Eduardo de Miguel Beascochea entre otras autoridades científicas, manifiestan la incidencia negativa de sendos tipos de cultivo sobre los procesos de desertización; así, según Muñoz-Cobo “trabajos recientes muestran como en los cultivos leñosos (olivar, almendro y viña) es en los que se observan las mayores tasas de erosión (80 t/ha.año), mientras que en alternativas de cultivos herbáceos (cereal-girasol) o en zonas de matorral las pérdidas de suelo son sensiblemente menores (35-20 t/ha año respectivamente)”. La recolección de plantas aromáticas, especialmente de tomillo, se convierte en una fuente adicional de ingresos para algunos “moradores del desierto” durante la primavera; sin embargo, la sobreexplotación de este recurso con la recolección de miles de toneladas de plantas, en primer lugar, no beneficia a los recolectores locales y, en segundo lugar, potencia la denudación del suelo favoreciendo la pérdida irreparable del mismo.

Algunos núcleos turísticos como los decorados y, más recientemente, la creación de una reserva zoológica junto al “Mini – Hollywood”, así como la planta de energía solar anteriormente citada han creado ciertas expectativas laborales dentro del municipio. Probablemente, el mayor problema de estas y de otras zonas rurales es el envejecimiento de la población y el éxodo de los jóvenes hacia otros puntos como la capital o zonas costeras ofrecen mayores posibilidades laborales.

A las puertas del siglo XXI parece necesario encontrar nuevas alternativas que hagan compatible el desarrollo de las poblaciones y el mantenimiento de los recursos naturales. Una de las expectativas más halagüeñas es el desarrollo del turismo rural y de la naturaleza, que cada vez tiene un mayor número de adeptos. Aunque no se trata de ninguna panacea, a priori, requiere inversiones relativamente pequeñas al utilizar, habitualmente, infraestructuras ya existentes en cuanto al hospedaje se refiere. Sin embargo, para que llegue a producir los beneficios esperados precisa de un planteamiento empresarial serio, con un profundo conocimiento del mercado y del producto, de técnicas de marketing y de promoción de ventas, así como contar con profesionales especializados. Al igual que se promociona al “turismo de sol y playa” sería deseable que las compañías dedicadas a este sector y sus “tour operadores” incluyeran en sus ofertas “paquetes eco – culturales”, que tanto se echan de menos a la hora de programar el espacio reservado al ocio y el tiempo libre.