Principales características de su flora y fauna.

Pese a su aparente austeridad las cárcavas y ramblas de Tabernas presentan una singular biodiversidad. ©  JJMG

Vivir en el desierto no es tarea fácil; animales y plantas han de adaptase a los rigores que ofrecen estas áreas. La insolación (superior a las 3.100 horas anuales), el viento, la pobreza del suelo y, sobre todo, la escasez de agua condicionan directamente a las comunidades vegetales que colonizan estos eriales. Sin embargo, la flora del Desierto de Tabernas es muy rica, contando con diversos endemismos. Apenas unas gotas del preciado líquido son la ración anual para cada planta, conseguida a través de la utilización de toda clase de adaptaciones específicas.

Las ramblas constituyen un ecosistema característico de la cuenca mediterranea. ©  JJMGFlora: Algunas plantas efímeras carecen de los mecanismos suficientes para sobrellevar los largos períodos de sequía, sin embargo disponen de un metabolismo muy acelerado y de períodos vegetativos muy cortos; así, sus semillas germinan y crecen con suma rapidez, completando su desarrollo en breve tiempo, suficiente como para florecer y generar nuevas semillas a la espera de otro período húmedo. A este grupo pertenecen el raspa lengua, el matagallo o la gamonita. La floración coincide con el “despertar” casi sincrónico de multitud de insectos que las polinizarán, presentando entonces el desierto un aspecto tan espectacular como efímero.

Otras especies afrontan el rigor del medio mediante la suculencia o capacidad de almacenar agua en su interior, como la chumbera y la pita, especies foráneas pero bien adaptadas a estos medios.

La salicornia aparece ubicada en los márgenes de las ramblas. ©  JJMGOtro procedimiento consiste en desarrollar amplios sistemas radiculares para captar agua, bien de carácter superficial y horizontal lo que produce el distanciamiento entre las plantas, o bien profundos y verticales aprovechando la existencia de aguas subterráneas y dotándose de órganos ajenos a la radiación solar, como bulbos, tubérculos y rizomas. Algunas formas vegetales suelen desarrollar hojas duras y muy pequeñas para reducir la evapotranspiración, como la salicornia, la cual coloniza gran parte de los márgenes de las ramblas.