4. Bureta: Instrumento cilíndrico de vidrio graduado, alargado, que termina en una llave para poder controlar el flujo del líquido que se va a medir. Se usa en operaciones en que se necesita medir volúmenes con gran exactitud.

5. Cápsula de Porcelana: Material de laboratorio de porcelana, que se utiliza para la separación de mezclas, por evaporación y para someter al calor ciertas sustancias que requieren de elevadas temperaturas.

6.  Cristalizador: Instrumento de laboratorio de vidrio que se usa en la preparación de cristales.

7. Espátula: Aparato de laboratorio que sirve para sacar las sustancias sólidas de los recipientes que las contienen.

8. Gradilla: Material de laboratorio de madera o metal, que se usa como soporte de los tubos de ensayo.

9. Matraz Erlenmeyer: Vasijas o recipientes de vidrio de diversas formas que se emplean en el laboratorio para calentar líquidos cuando hay peligro de pérdida de vaporización, o para titular en el análisis cuantitativo.

10. Matraz Aforado o Fiola: Instrumento de vidrio de cuello largo y angosto, se usa para preparar soluciones.

11. Mechero: Es un instrumento de vidrio o metal, destinado a proporcionar combustión. Los más usados son los de alcohol y los de gas, principalmente, el de Bunsen.

12. Mortero: Material de laboratorio de porcelana o de vidrio, que se usa para moler o reducir el tamaño de las sustancias. Consta de dos partes: el mazo y el mortero propiamente dicho.

13. Pinzas para Tubos: Instrumento de laboratorio de madera o metal, que se usa para coger los tubos de ensayo.

14. Pipeta: Son instrumentos de vidrio que se usan para medir los líquidos con mayor exactitud.

15. Probeta Graduada: Instrumento de laboratorio de vidrio, que se emplea para medir el volumen de los líquidos.

16. Pipeta o Frasco Lavador: Son Instrumentos de vidrio o de plástico que se llenan con agua destilada.

17. Refrigerante: Aparato de laboratorio de vidrio, que se usa para condensar los vapores que se desprenden del balón de destilación, por medio de un líquido refrigerante que circula por este.

18. Rejilla: Material de laboratorio de metal que puede estar o no, cubierto con un circulo de asbesto; se usa para proteger el fuego directo el material de vidrio que va a sufrir calentamiento.

19. Soporte Universal: Instrumento de laboratorio de metal, que se usa como base soporte para el montaje de diversos aparatos, así por ejemplo, los que se usan en destilación, filtración, etc.

20. Termómetro: Instrumento que mide la temperatura en grados centígrados o fahrenheit.

21. Trípode: Material de laboratorio de metal, que se usa como soporte al calentar otros materiales.

22. Tubos de Ensayo: Instrumento de laboratorio de vidrio que se emplea para realizar los ensayos o pruebas de laboratorio.

23. Vasos de Precipitados: Material de laboratorio de vidrio, que se usa como recipiente y también para obtener precipitados.

24. Voltámetro de Hoffman: Aparato de laboratorio de vidrio, que se emplea para realizar electrólisis de soluciones iónicas.

 

 

METODOLOGÍA 

Es fundamental para un trabajo de investigación llevar a cabo una pedagogía participativa y grupal .Es necesario enseñar a los alumnos las técnicas de investigación básicas para conseguir un estudio a fondo y una participación activa.

En todo momento los/as alumnos/as serán los exploradores de todos los procesos y los propios manipuladores. Las técnicas de juego y la dinámica de grupo nos ayudaran a fomentar un clima más participativo y distendido; para que el aprendizaje y la investigación se realicen en un ambiente más lúdico.

La investigación conlleva una mentalización más crítica, positiva y responsable.

LA FITOTERAPIA. 

El empleo de las plantas medicinales con fines curativos es una práctica que se ha utilizado desde tiempo inmemorial .Los remedios naturales, y sobre todo las plantas medicinales, fueron el principal e incluso el único recurso de que disponían los médicos. Esto hizo que se profundizara en el conocimiento de las especies vegetales que poseen propiedades medicinales y ampliar su experiencia en el empleo de los productos que de ellas se extraen.

La fitoterapia, nombre que se aplica al uso medicinal de las plantas, nunca ha dejado de tener vigencia. Muchas de las especies vegetales utilizadas por sus virtudes curativas entre los antiguos egipcios, griegos y romanos pasaron a formar parte de la farmacopea medieval, que más tarde se vio enriquecida por el aporte de los conocimientos del Nuevo Mundo. Dichas plantas medicinales y los remedios que entonces utilizaban se siguen usando hoy en día.

A principio de este siglo, el desarrollo de la química y el descubrimiento de complejos procesos de síntesis orgánica desembocaron en la puesta en marcha, por parte de la industria farmacéutica, de una nueva producción de medicamentos. Para la fabricación de muchos de ellos utilizaron los principios activos de determinadas plantas medicinales, creyendo que las acciones imputables a dichas sustancias, se verían incrementadas, al poder realizar terapias donde la cantidad de principio activo es superior al que posee la planta. Nada más lejos de la realidad, ya que se comprobó que las propiedades de dichas sustancias, eran menos eficaces y existía peligro de producir intoxicaciones e intolerancias, cosa que no ocurría con la utilización de la planta entera.

No debemos olvidar que los remedios a base de plantas medicinales presentan una inmensa ventaja con respecto a los tratamientos químicos. En las plantas los principios activos se hallan siempre biológicamente equilibrados por la presencia de sustancias complementarias, que van a potenciarse entre si, de forma que en general no se acumulan en el organismo, y sus efectos indeseables están limitados. Sin embargo, a pesar de que han aumentado las investigaciones y estudios científicos de las plantas medicinales, todavía no se conocen muchos de los principios activos a los que deben las plantas sus extraordinarias cualidades.

Recordar también la gran importancia que posee la forma de recolección y conservación de las plantas, ya que las células vegetales, desde el mismo momento de la recolección, sufren un cierto numero de transformaciones biológicas. Así al separar la parte aérea de la raíz, se provoca una interrupción del flujo alimenticio y de transpiración. Las enzimas que contiene, y que antes favorecían la formación de materias activas, empiezan ahora a descomponerla. En el organismo vegetal, las anteriores reacciones de síntesis orgánica, comienzan a ser suplantadas por reacciones de degradación, y el producto se transforma desde el punto de vista químico. Estas transformaciones se manifiestan con emisión de olor, modificación del color, etc. Una incorrecta recolección y desecación, aumenta la cantidad de productos de degradación, perdiendo la planta parte de su calidad.

CONSEJOS Y SUGERENCIAS. 

Ante todo hemos creído que lo más importante es conocer las especies vegetales, y hemos procurado describirlas con la extensión necesaria en cada caso, sin omitir detalles característicos que puedan ayudar a su identificación. Pero, aun así, siempre será conveniente consultar los caracteres generales de las familias respectivas, para asegurarse en cada caso de que los más importantes encajan bien en los de aquéllas.

Además de los caracteres relativos a la forma y a las dimensiones del tallo y de las hojas, a la situación relativa de éstas, al número de los componentes de la flor, a los caracteres del fruto y de las semillas, etc., al tratar de identificar una planta, el lector habrá de tener en cuenta la época de floración que se indica para cada especie, y entrará en sospecha de algún fallo cuando encuentre en flor en otoño una planta de primavera, o viceversa. También habrá de recelar si una especie se da como propia de tierra baja o de la costa y la encuentra en los prados de las cumbres pirenaicas o junto a los más elevados riscos de Sierra Nevada, o si la que se indica como propia de los arenales, surge en las fisuras de las peñas; o si, la que se señala a orillas de las aguas, cree haberla descubierto en los sequedades de la solana.

Todos estos caracteres referentes al lugar en que vive una planta son tan importantes como los que nos dicen de su forma, dimensiones, colorido, sabor, etc. Y la identificación se dará por lograda cuando no sólo el dibujo que representa la especie corresponda a los  caracteres de la planta en cuestión, sino la descripción, punto por punto, de sus órganos, las condiciones en que medra, el lugar en que se cría, etc. Cuando se trata de problemas de identificación de especies no hay que cejar en el empeño ante el primer contratiempo, sino insistir.

En sus tiempos se empleaban en Medicina sin conocer cabalmente los principios que fabrican; pero a partir del siglo pasado los progresos de la Química permitieron analizarlas concienzudamente, y se pudo determinar cuáles son aquellas substancias a las que se debe atribuir en cada caso el poder curativo de la especie respectiva.

Recolección.

A cuantos gustan de procurarse los remedios vegetales por sí mismos creemos que con los datos que les facilitamos en este Taller podrán cerciorarse de la autenticidad de los materiales que recojan, de las localidades en que podrán hallarlos, de las condiciones en que viven y de la época más propicia de recolectarlos. Después de recolectados, deberán desecarlos lo más rápidamente posible, según las instrucciones que se dan en cada caso. En efecto, en general conviene que la desecación sea rápida, para que los fermentos contenidos en los vegetales no alteren los principios activos a favor de una humedad demasiado persistente en las desecaciones lentas. No se deberán amontonar las plantas en los secaderos, sino extenderlas lo más posible, sobre una rejilla, sobre cañizos, encima de una tela de saco o un tablero de madera, etc., en lugar ventilado, generalmente a la sombra.

Prescindiendo del agua evaporada y perdida, a menudo la composición química de una planta viva y de la misma planta ya seca, no son idénticas, como consecuencia de una desecación demasiado tardía, que permitió a aquellos fermentos contenidos en las células de la propia planta una acción química alteradora de los productos almacenados en ellas. En tales casos, la industria farmacéutica recurre a estabilizar las plantas a partir de materiales recién colectados, las más veces con vapores de alcohol de 95°; pero, naturalmente, valiéndose de autoclaves o de otros aparatos idóneos, acerca de los cuales no podemos entrar en detalles. Pero cuando las virtudes de las plantas se estropean con facilidad solemos indicarlo en los textos que siguen, con objeto de que los que han de utilizarlas las empleen frescas, en plena vitalidad, y preparen con ellas los llamados alcoholaturos o tinturas a partir de la planta recién colectada.

Las especies desecadas en buenas condiciones conservan el color verde de cuando estaban frescas, si se trata de hojas; o colores que recuerdan, generalmente rebajados, los de los pétalos si se recolectaron flores. Aunque las corolas azules o violáceas con gran facilidad palidecen o se vuelven enteramente blancas, como las violetas.

A poder ser, se guardan las plantas ya secas en saquitos bien cerrados, colocados en cajas de madera o de hojalata bien ajustadas o en frascos de boca ancha y tapón esmerilado, en lugar seco y ventilado, y al abrigo de la luz.

Con todo, conviene renovar las provisiones todos los años, porque las muy añejadas pierden poco a poco sus virtudes; salvo casos excepcionales..

Clasificación de las plantas.

Familias vegetales.

·           Las labiadas 

"Las labiadas, por ejemplo constituyen la familia quizá más natural de todo el reino de las plantas; el parecido de sus formas es tal, que ningún naturalista ha intentado desunirlas, y apenas pueden separarse en grupos secundarios o en géneros. Las propiedades de estas plantas ofrecen asimismo notables semejanzas; hasta tal punto, que la correspondencia entre las propiedades y las formas en ningún otro grupo de vegetales se nos muestra tan a las claras.

Todas las labiadas son notables por sus virtudes tónicas, cordiales y estomáticas ...".

Flor de Nepeta nepetoides, con la corola bilabiada y los estambres conniventes. (L) Labro o labio superior y (l) labíolo o labio inferior.

Flor criptostéma (con los estambres incluidos en el tubo de la corola) de Sideritis gossypina.

FLOR 

Brote reproductor especializado, que consta de un eje (receptáculo), en el que se insertan cuatro grupos diferentes de órganos.

Los más externos son los sépalos, que suelen ser verdes, parecidos a hojas, en la fase de capullo en la cual envuelven y protegen a las otras partes de la flor; su conjunto se denomina cáliz.

Dentro de los sépalos están los pétalos que suelen ser vistosos y de colores vivos y su conjunto recibe el nombre de corola.

El cáliz y la corola forman el perianto; no intervienen directamente en la reproducción y con frecuencia se alude a ellos como partes florales accesorias.

Dentro de los pétalos están los estambres (microsporofilos), que constan de un filamento portador de una antera que produce los granos de polen (microsporas).

En el centro de la flor se halla el gineceo que comprende uno o más carpelos (megasporofilos), constituido cada uno de ellos por un ovario, una prolongación terminal, el estilo, con el estigma, superficie receptora de los granos de polen.

El ovario contiene un número variable de óvulos que después de la fecundación se transforman en semillas.

Los estambres y los carpelos se consideran partes florales esenciales, pues son las únicas que intervienen en la reproducción.  

·           Las malváceas

"Las malváceas nos presentan una serie uniforme, tanto por sus caracteres botánicos, como por sus propiedades medicinales. Todo el mundo sabe que estas plantas son emolientes, compuestas de un mucílago abundante y nutricio ..."  

·           Las solanáceas 

Las solanáceas,  familia de los grandes venenos.

"Habida cuenta de lo que sabemos de cada uno de los órganos de estas plantas, hallamos en ellas más analogía de lo que pudiera parecer a primera vista. Así, las verdaderas raíces de diversas especies poseen una acción narcótica más o menos notable; tal ocurre, por ejemplo, con las de belladona, de mandrágora, de  beleño, etc."

Los tubérculos subterráneos que se desarrollan en los Solanum tuberosum y Solanum montanum, y que en la patata se forman más bien en órganos análogos a los tallos que no sobre verdaderas raíces, estos tubérculos, compuestos esencialmente de fécula, ofrecieron a los americanos y después a los europeos, uno de los alimentos más sanos y más útiles... Todas las objeciones que se hicieron contra el uso de las patatas han sido casi olvidadas; y aun en el caso de que se llegase a extraer de ellas alguna pequeña cantidad de principio narcótico, lo cual no ha sucedido todavía, no hay que olvidar que todos nuestros alimentos encierran pequeñas dosis de una sustancia excitante que si estuviera en mayor cantidad podría ser perjudicial, pero que es necesaria para servir de condimento natural.

Ahora sabemos algo más de los alcaloides de las solanáceas sabemos por ejemplo hasta qué punto aquel principio "amargo y nauseabundo" se encuentra en otras especies de la misma familia. No sólo en las raíces de la belladona, sino también en los tallos las hojas y los frutos, etc. hallamos la l-hiosciamina, junto con otros alcaloides secundarios, como la  atropina, escopolamina, atropamina, belladonina, N-metilpirrolina y N-metilpirrolidina.  

Estos mismos alcaloides y aun otros más o menos parecidos son elaborados por diversas especies de beleños, estramonios,  mandrágoras, por la Scopolia carniolica, etc. Y aun aquellas solanáceas arbustivas, de flores pequeñitas y zigomorfas, con sólo cuatro estambres, australianas y novocaledonianas, las especies del género Duboisia, saliendo por sus fueros a tantos miles de kilómetros de distancia, vuelven a elaborar l-hiosciamina y escopolamina, lo mismo que la belladona y el beleño, y otros alcaloides más o menos afines.  

LOS PRINCIPIOS ACTIVOS. 

Localización de los principios activos. 

Hasta el año 1800, aproximadamente, apenas se había progresado en el campo de la fitoquímica. Solo se conocían unas cuantas sustancias, como el azúcar de caña , almidón, alcanfor y ácido benzoico, debido a que su preparación era sumamente sencilla. Mezclas complejas, como grasas, aceites, esencias, breas y resinas, se habían utilizado y elaborado, aunque prácticamente no se sabia nada acerca de su composición. Los primeros investigadores en el campo de la fitoquímica no llegaron a apreciar la extrema complejidad de las materias con que realizaban sus investigaciones y carecieron, casi por completo, de las técnicas necesarias para conseguir un proceso auténtico. Se quemaron muchos centenarios de plantas para obtener cenizas y esos primitivos investigadores se desanimaron al encontrar diferencias mínimas entre las cenizas de una planta venenosa y otra inocua . La expresión , la extracción acuosa y la evaporación se habían empleado tiempo atrás en la obtención de azúcar a partir de la caña de azúcar.

En el siglo XIX , los progresos alcanzan mayor rapidez. En 1803 se aísla el primer alcaloide, la narcotina, y le siguieron rápidamente muchos otros, como morfina, estricnina, emetina. Entre 1813 y1823, Chevreul dilucidó la naturaleza química de las grasas y los aceites fijos.

Hasta mediados del siglo XX, el principal empeño, en cuanto a la química de los productos naturales, siguió siendo el aislamiento y determinación de la estructura de una amplia gama de compuestos. Resulta claro que se habían establecido los principales tipos estructurales encontrados  en las plantas. A partir de entonces, la atención de los químicos respecto a los productos naturales fue virando hacia la disolución de las rutas biosintéticas halladas en la planta.

No todos los componentes químicos elaborados por la planta , poseen igual interés para la fitoquímica .Los denominados "principios activos" son frecuentemente alcaloides o heterósidos; ambos merecen , por ello , especial atención. Otros grupos, como los glúcidos, grasas y proteínas, tienen importancia dietética y muchos, como los almidones y las gomas, se emplean en técnica farmacéutica, aunque carecen de señalada acción farmacológica. Otras sustancias como el oxalato cálcico, sílice, lignina y materiales colorantes , pueden ser materias coadyuvantes en la identificación de drogas y en la detección de adulteraciones. 

PREPARACIONES. MÉTODOS DE EXTRACCIÓN.

Los principios activos contenidos en las plantas pueden ser extraídos mediante diversas técnicas extractivas o bien pueden ser administrados como tales, tal y como se encuentran en la planta desecada o en la planta fresca.

A lo largo de la historia la fitoterapia ha desarrollado diversos métodos de extracción para el mejor aprovechamiento de las virtudes terapéuticas de las plantas tratadas, los cueles son el propósito de este apartado.

El método de extracción utilizado depende del tipo de planta a emplear, concentración de principios activos y de sus propiedades farmacológicas.

Cuando utilizamos el AGUA como vehículo extractivo reciben el nombre genérico de TISANAS: son preparaciones acuosas en las que se aprovecha el poder de extracción que el agua posee. Manteniendo el agua en contacto con la planta ésta cede parte de sus principios activos a la misma, cede aquellas sustancias que son solubles en agua. Ocurre un fenómeno de difusión celular. Una vez que la planta ha sido inhibida (“quelung”), es decir, impregna de agua, vuelve a reconstruir el estado que tenía la planta fresca. En la planta seca los protoplasmas celulares están retraídos hacia las paredes celulósicas de rigidez indeformable, con lo cual se llenan de finas películas de aire, el cual es expulsado por el fenómeno de la imbibición y sustituido por agua. La difusión celular y por tanto la extracción de principios activos durará mientras no se alce un equilibrio osmótico entre protoplasma celular y líquido extractivo, en este caso agua.

Según la textura o los componentes de la planta, existen varios procedimientos:

Infusión: se vierte el agua hirviendo sobre la planta colocada en un recipiente de cierre bien ajustado, a fin de evitar la pérdida de principios activos, y se deja en reposo de 5 a 15 minutos, filtrándose y tomándose inmediatamente. Generalmente se utiliza para flores, hojas y tallos tiernos.  

DECOCCIÓN: consiste en echar la planta en agua hirviendo y dejarla hervir durante 5 ó 20 minutos, a una temperatura superior al punto de ebullición, en un recipiente cerrado para evitar la evaporación. Se utiliza para raíces, tallos fuertes y cortezas. 

MACERACIÓN: se introduce la planta en agua a temperatura ordinaria durante varias horas (generalmente de 8 a 12 horas). Esta forma de extracción se suele emplear para plantas ricas en mucílagos como las semillas de lino.  

DIGESTIÓN: se trata de macerar la planta en agua a temperatura media, alrededor de 50ºC, durante un tiempo determinado. Se utiliza sobre todo para el agotamiento de las drogas resinosas o cuando los disolventes empleados son grasos (preparación de aceites medicamentosos).  

PERCOLACIÓN O LIXIVIACIÓN: en este caso el agua, alcohol u otro disolvente atravesaría una columna llena de planta pulverizada, arrastrando durante el proceso los principios activos. Ej. café.  

MACERACIÓN-DECOCCIÓN: se utiliza para ciertas tisanas, compuestas de partes vegetales duras y tiernas, en donde está indicado ponerlas en maceración antes de cocerlas.  

DIÁLISIS.- En la cual una membrana semipermeable permite una selección de las sustancias arrastradas por el disolvente.

Los métodos más usados, más sencillos y tradicionales son la infusión y el cocimiento.

La extracción depende de varios factores, como son:

La cantidad de agua. Cuanto mayor sea la cantidad de agua, más elevado será el agotamiento de los principios activos dentro de la planta.

Las influencias que entre unos y otros principios activos pueden ocurrir, una vez en solución den lugar a una mayor solubilidad o menor en otros casos.

La temperatura. La infusión o el cocimiento a una temperatura cercana a los 100 ºC favorece la extracción. No obstante, a veces conviene hacer la extracción con agua fría, ya que puede interesar no extraer determinados principios activos que solamente pasarían al agua con la ayuda del calor.

El tiempo. La duración del contacto de la planta con el agua.

El sistema empleado para la extracción. Se verá más adelante.

El grado de pulverización de la planta. Aumenta la extracción cuanto más troceada esté la planta, pero hasta ciertos límites a partir de los cuales pueden originarse una serie de procesos físicos que dificulten el proceso. Por otro lado, las plantas pulverizadas pueden traer otra serie de problemas.

Tanto unos sistemas como otros tienen sus ventajas y desventajas, que se escapan a las intenciones de estas páginas.

Otra forma, radicalmente distinta de extracción de principios activos, son los ZUMOS o JUGOS, que pueden ser acuosos o grasos. Así tenemos, zumo de naranja, aceite de oliva, resinas de coníferas, bálsamos diversos e incluso jugos animales (opoterapia). Normalmente se emplean para este tipo de extracción prensas hidráulicas, calor o diversos artilugios mecánicos, como licuadoras, etc.

El agua tiene un poder extractivo relativamente pequeño, comparada con otros disolventes también empleados. Uno de ellos y el más usado es el ALCOHOL en diversas graduaciones. Muchas de las preparaciones extractivas (extractos) se realizan con este disolvente.

Otros disolventes utilizados pueden ser: éter, cloroformo, acetona, propilenglicol, etc. 

Otro importante método extractivo es la DESTILACION, empleado en el caso en que los principios activos que queremos obtener sean particularmente volátiles. Con los métodos anteriormente vistos gran parte de estas esencias se pierden por ser evaporadas al aplicar calor. La destilación es un antiguo método de extracción que se lleva a cabo con los llamados alambiques.

Existe una destilación seca, empleada para obtener sustancias como el metanol o ácido acético, en la cual no se moja en ningún líquido la materia de la cual se van a extraer esas sustancias.

La destilación típica, es llamada destilación húmeda, en la cual, se añade a la planta agua o alcohol con  proceso previo antes de la propia destilación.

Un alambique consta de:

Una caldera donde se produce el calentamiento del líquido y la planta, o bien una fuente de vapor que atraviese la planta. Los vapores cargados así de esencias llegan a un refrigerador o serpentín, donde condensa todo el líquido y aquellas sustancias volátiles que éste ha arrastrado. Por medio de diversos mecanismos es separada la parte insoluble de esencia y el líquido, siempre con otra pequeña parte de esencia solubilizada en él.