EL PRESIDENTE DE CABO DE GATA
Autor:
Miguel Ángel Blanco Martín
(periodista, miembro de la Junta
Rectora del Parque
Natural de Cabo de Gata-Níjar)

Salvo que algunas
circunstancias lo impidan, todo apunta a que el periodista José Antonio Martínez
Soler (periodista de prestigio reconocido, ex-corresponsal de TVE en Nueva York,
consejero delegado del diario gratuito ’20 minutos’, profesor titular de la Universidad
de Almería), residente en Madrid, será el nuevo presidente de la Junta
Rectora del Parque Natural de Cabo
de Gata-Níjar, tras Andrés Sánchez Picón que se ha ido por la puerta grande, a
pesar del delegado de Medio Ambiente, Clemente García Valera.
En resumen, Andrés Sánchez Picón dejó
la
Junta rectora al agotarse su tiempo
el 31 de diciembre de 2009, a
pesar de que, desde Sevilla, la entonces directora general de Sostenibilidad,
Rocío Espinosa, le pidió reiteradamente que continuara pero ya era tarde.
También el delegado se lo pidió en una ocasión, pero Sánchez Picón puso
condiciones, ante la falta de apoyo y colaboración del mismo. Esas condiciones
fueron enviadas al delegado y al secretario de
la Delegación
en un correo electrónico el 5 de diciembre, del que no tuvo respuesta. Por eso,
Sánchez Picón dio a conocer el contenido del escrito en su despedida de la Junta
Rectora el 17 de diciembre, a la
que no asistió el delegado. El escrito también fue enviado al viceconsejero y a
la directora general. A principio de marzo de 2010, Sánchez Picón recibe un
escrito de Rocío Espinosa, insistiendo en que continúe al frente de
la Junta Rectora,
a pesar de que administrativamente ya es imposible. Eso sí, Rocío Espinosa le
agradece su gestión que valora muy positivamente. Es el único agradecimiento que
Sánchez Picón ha recibido, aparte del respaldo que le dio
la Junta
rectora para que continuara. Del delegado, silencio total, al escrito y a la
despedida.
Lo curioso del caso es que a la par
que la directora general insiste ante Sánchez Picón, el secretario provincial y
senador del PSOE, Diego Asensio se reúne en Madrid con José Antonio Martínez
Soler para pedirle que acepte ser el nuevo presidente de la Junta
rectora de Cabo de Gata. Junto a otros pormenores, que ahora no viene al caso
contarles, llega la reunión de
la Junta
rectora del 29 de abril, con la asistencia del delegado y primera ya sin Sánchez
Picón; eso sí, con una masiva presencia de representantes de la Administración,
apenas se cabía en la sala, inaudito. La primera sorpresa es que en el punto
referente al acta de la sesión anterior no se incluye la intervención de Sánchez
Picón dando a conocer a
la Junta el
escrito enviado al delegado. Ante las intervenciones que reclaman la inclusión
del escrito, el secretario informa que no es necesario, pero que se enviará a
los miembros que lo soliciten. ¿Se pueden imaginar por qué no se incluyó el
escrito de Sánchez Picón? ¿Alguien ordenó que no se incluyera? ¿Ustedes que
creen? Por mi parte, voté en contra del acta de la sesión anterior.
Otro punto del orden del día es la
elección de la terna del que tiene que salir el nuevo presidente. Y ahí aparece
como ‘candidato oficial’, José Antonio Martínez Soler. Como hay que proponer una
terna, hay dos nombres más, propuestos por algunos miembros de la Junta
rectora: Hermelindo Castro (actualmente al frente del centro de investigación
sobre el ‘Cambio Climático’ en
la Universidad
de Almería) y éste que les escribe, periodista y miembro de la Junta
Rectora en calidad de ‘experto’
(sin ningún ánimo de ser, para no llamar a engaño a nadie). Total, que se votó
la terna y, como no podía ser de otra manera, Martínez Soler contó con una
mayoría aplastante de votos. ¿Entienden ahora por qué había esa presencia tan
masiva de asistentes ‘oficiales’ a la Junta
Rectora? Los tres nombres habrán
viajado a Sevilla donde decidirán a quien ponen y obviamente será José Antonio
Martínez Soler.
La verdad es que en la reunión hubo
una atmósfera extraña y no faltan opiniones de que algo está roto en la Junta
Rectora por la actitud del delegado
desde que entró en la Delegación. Es
lo que piensa, por ejemplo, Pepe Rivera, presidente del Grupo Ecologista
Mediterráneo: “La Junta
Rectora fue un tanto desagradable.
Primero, por la actitud del delegado, es de esas personas que, cuando hablas con
ellas, sales convencido de que hay que hacer todo lo posible para que las cosas
cambien para que personas como ésta no puedan estar al frente de nada. Por su
actitud se parece a los personajes falangistas que aparecen en las películas de
posguerra”. Y en cuanto al caso que nos ocupa, Pepe Rivera sostiene que “si las
juntas rectoras son órganos de participación se debería dejarlas elegir a su
presidente y no llegar allí con el candidato elegido y con la ‘clac’ para que
salga. Pero bueno, debe de ser el espíritu de los tiempos”. Y qué tiempos.
(Publicado en IDEAL-Almería, miércoles 19 de mayo de 2010,
página 23)