DIALOGO SIN HALCONES: El golpe militar en
Honduras
Juan Almendares
11-07-09
El anuncio del
diálogo avalado desde Washington entre el señor Roberto Micheletti
representante del régimen de Facto golpista y el presidente de Honduras
Manuel Zelaya Rosales para ser mediado en Costa Rica por el Presidente
Óscar Arias reviste especial interés porque se trata de un diálogo entre
los violadores de los derechos humanos y constitucionales y la
resistencia ante los golpistas.
La
manipulación mediática internacional y nacional hace aparecer este
trámite como un conflicto entre dos personalidades y la confianza
descansa en que la varita mágica del Premio Nobel de la Paz y presidente
de Costa Rica logrará que ambos se pongan de acuerdo y por lo tanto el
problema del golpe se solucione.
En este breve
texto me permito exponer una posición acerca de las premisas que
condicionan ese diálogo:
Primera Premisa:
El golpe militar no es producto de un problema de poder en el seno del
Partido Liberal entre dos líderes: Manuel Zelaya y Roberto Micheletti
Segunda Premisa:
El golpe es un evento planificado como respuesta a la incorporación de
Honduras a los países del ALBA, a las grandes movilizaciones populares
que apoyan este proyecto, al acercamiento del Presidente Zelaya a los
sectores populares y la a dirección de su conciencia y mirada hacia el
Sur.
En la
planificación y ejecución del golpe intervienen los sectores
siguientes: La oligarquía y la burguesía sin raíces hondureñistas en
alianza ideológica, política y económica con las multinacionales del
banano, el tabaco, la minería, las maquilas; la explotación de la
madera, el camarón, la piña y otras industrias. El frente ideológico del
golpe lo han constituido las jerarquías católicas y evangélicas
(propietarias de medios de comunicación y centros educativos); los
dueños de los medios de comunicación más poderosos del país , los
intelectuales que han puesto su cerebro al servicio del régimen y las
fuerzas represivas del Estado: el ejército y la policía.
La tercera
premisa: La estrategia del golpe militar ha estado dirigida por los
discípulos en la Escuela de las Américas, de John Dimitri Negroponte, de
la Escuela de Pinochet y de los militares represivos en Argentina; los
ideólogos de la Doctrina de la Seguridad Nacional y los miembros del
Batallón 316, responsables de la tortura, ejecuciones de niños , niñas,
mujeres y de los desparecidos en Honduras.
La cuarta premisa:
La fuente nutricia internacional de este golpe militar ha sido los
grupos ultraderechistas de Estados Unidos y Europa, algunos países de
América Latina y el capital multinacional.
La quinta premisa:
La oposición a este golpe ha estado siendo realizada por el pueblo
organizado y movilizado; y dirigido por un Frente de Resistencia
Popular contra el Golpe, por organizaciones indígenas, pueblos
originarios garífunas, campesinas, obreras, magisteriales,
estudiantiles, de Mujeres; por el Partido de Unificación Democrática,
por disidentes de los partidos tradicionales; por sectores de base de
las iglesias católicas y evangélicas; por escritores, artistas, algunos
medios de comunicación y periodistas opositores al régimen, pobladoras e
intelectuales orgánicos.
Sexta Premisa: el
golpe ha sido cruento, con muertos, detenidos, perseguidos,
encarcelados, terrorismo y guerra psicológico y mediática y un discurso
xenofóbico, racista y centrado en una ideología contra el ALBA; con
mensajes similares y falsos de la Doctrina de la Seguridad Nacional de
Pinochet para justificar la represión, la tortura interna contra el
pueblo justificada por la creación del supuesto enemigo externo en los
pueblos del ALBA; particularmente Venezuela y Cuba; y además con una
ejecución perentoria en contra de los puestos de trabajo indispensables
para mantener a las familias necesitadas, despidos a mansalva e
injusticias directamente crueles.
Séptima premisa:
El golpe militar, los golpistas y sus adláteres han tenido la condena de
la Asamblea Mundial de las Naciones Unidas, la OEA, la Corte
Interamericanas de Derechos Humanos, los Amigos de la Tierra
Internacional y las organizaciones solidarias y de derechos humanos de
América Latina, Estados Unidos , Canadá, Europa, Asia y África.
Con las premisas
anteriores se concluye que el golpe militar hondureño es un quiebre
significativo del Estado de derecho y del derecho internacional y
representa una violación al ordenamiento jurídico, además de que cuenta
con el apoyo de los sectores que tienen inspiración y práctica racista
(tal como fue demostrado en la práctica con las declaraciones del
Canciller del régimen de Facto Hondureño contra el presidente Barak
Obama y a quien irónicamente los golpistas ahora nombran Ministro de
Gobernación y Justicia.
El diálogo jamás
debe excluir las demandas populares del Frente de Resistencia Popular
contra el golpe; demandas que han sido coherentes con su lucha y que se
resumen en: la restitución del orden Constitucional con el retorno del
legitimo Presidente de los hondureños y hondureñas; la transformación de
la obsoleta Constitución de Honduras y la instalación de una Asamblea
Nacional Constituyente con representantes de los diferentes sectores
sociales del país con el fin de dar forma a una constitución igualitaria
y justa.
Los ‘halcones’
deben estar ausentes de un diálogo; porque sólo quieren el diálogo con
los fusiles y las metralletas y los tanques en las calles; el diálogo no
puede realizarse con la suspensión de las garantías del orden
constitucional y la expulsión de un Presidente y menos con el
autoritarismo del régimen violador de los derechos humanos que hasta
apresa al padre del niño que fue asesinado y aterroriza a la población
con sus toques de queda y la persecución de los dirigentes.
Los Estados
Unidos, la Comunidad Europea y todos los pueblos del mundo deben retirar
a sus embajadores para hacer una presión real contra este golpe militar
inhumano en pleno siglo XXI y las organizaciones que integran la
Resistencia deben poner en práctica estrategias de peso para que esta
vergüenza, de una vez por todas, acabe.