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HUMO DE RECUERDOS
Mientras fumo un
cigarrillo,
se dibuja en el
ambiente
la silueta de la
mujer que amo.
Me desvanezco en
la calada
de la tristeza
volando solitario
en la mente.
En mi soledad, el
tacto que roza
mis labios será el
placer
que tanto anhelo,
el amor.
Preciada mujer, en
mi seco paladar
del vicio inhalo
mi paraíso,
poco a poco se
consume el perfume,
y en mis manos se
encuentra
el rastro de mi
ceniza.
Sólo una vez más,
quiero tocar
con mi lengua el
beso,
sentir tu aroma,
en la espesura
de mi soplo gris.
Mientras fumo un
cigarrillo;
me parece
acariciar tu piel.
Por Juan Jesús Muñoz García
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