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SE RETIRA EL COMANDANTE
POR CARLOS ZUGASTI. 22-02-08
Nadie parece decir
nada. Realmente tampoco hay gran cosa que decir.
Tuviste tu tiempo, no
estoy muy seguro si hiciste todo del modo correcto aún en los mejores
días, pero durante veinte años te convertiste en un icono para gente que
tenía sed de ideología. Un detonante y una referencia capaz de generar
un profundo cambio en la forma de pensar, más allá de tu propio mensaje.
Esa circunstancia de
ser un mito te hacían tan desmedido en todas tus cosas, como desmedidas
eran las pasiones y odios que levantabas.
Y llegó la
esclerosis. En tus venas y en tus ideas. Te convertiste en el principal
seguidor de ti mismo y perdiste el pie al no ver que entre 1950 y 1980
hay treinta años, una generación entera, un mundo nuevo que ya no era el
tuyo.
Has tenido un último
momento de lucidez y has decidido marcharte con mucha más discreción de
todo lo que has hecho en estos últimos veinte años. Tarde, muy tarde,
pero mejor que nunca. Si te sirve de consuelo, no te tumbaron.
Vamos Comandante,
ponte de jubilado a tocar boleros en El Malecón, deja que la historia
limpie tus errores y deséale a tu Cuba toda la suerte que se merece, que
ya le toca tras tantos siglos de líderes trágicos y de vecinos trágicos.
Por los que nos
cruzamos en el tiempo, gracias y buen viaje.
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