¡Y
DEJÁIS QUE ESTO SE PERMITA!
01-04-05
Mi nombre es Antonio Mirón, tengo
catorce años, y vivo en Lorca, aunque soy de Fines, Almería. Todos los
veranos, desde Junio, acudía frecuentemente a las playas de Macenas y
la del Pirulico para disfrutar de su maravillosa playa con mi familia,
bucear por sus preciosos preciosos fondos submarinos y para pasear por
los tranquilos montes desiertos. El verano pasado me enteré por medio
de una amiga mía que iban a urbanizar Macenas...
Procuré informarme por Internet, y de
vez en cuando miro vuestras páginas.
¡Malditos políticos corruptos! ¿¡Pero
cómo permiten eso!? Bueno, ya es sabido por todos el poco orgullo y
responsabilidad que sienten los malditos políticos corruptos por
nuestra preciosa tierra esclavizada a los turistas y a unas
expansiones urbanas en las áreas turísticas que me produce una
profunda pena y vergüenza.
Por
esto, me parece tremendamente mal que, aunque habéis hecho muchos
movimientos legales y esfuerzos, y los conozco porque he seguido
vuestra actividad, no procedáis con urgencia a dar a conocer estos
hechos por medios más importantes que las informaciones que gente como
yo podamos dar por correo y en persona a nuestros amigos y conocidos,
que, como la mayoría de la gente, siempre concuerdan pero se resignan,
furiosos, al que creen destino inexorable de Almería. Hasta que
Almería no estuviera mucho peor que ahora, siguen quedando muchas
cosas por las que luchar, y más todavía con los dirigentes que,
desgraciadamente, controlan las tierras que algunos amamos, Aunque sea
más fácil resignarse al contemplar una línea casi continua de bloques
de pisos y horrendas urbanizaciones en la mayor parte de la costa,
TODAVÍA QUEDA MUCHO QUE HACER.