CARTA ABIERTA A LOQUILLO
Por Vicente Boix. 16-02-05
Estimado José María Sanz (Loquillo):
El
día 20 de febrero, la ciudadanía será consultada sobre una Constitución
Europea, que nuestro presidente ya firmó sin consultarnos y sin pedirnos
opinión. Yo entiendo, que la Constitución Europea será la madre de toda
legislación futura en el territorio de la Unión Europea, y por lo tanto,
me indigna que el referéndum para aceptarla o refutarla, sea únicamente
consultivo y no vinculante.
Quiero decirle también, que esta Constitución Europea no fue creada a
través de una Asamblea Constituyente, lo que ya de por si, deja
“castrado” este proceso. Fue un “grupo de sabios”, los que elaboraron un
tratado con más de cuatrocientas páginas llenas de complicados
artículos, de las cuales, sólo nos entregaron menos de la mitad a través
de los periódicos dominicales.
Desde un principio, sabían que poca gente tendría el tiempo y la
voluntad de leer, analizar y cuestionar el texto. Esta situación
favorecía las opciones del SI, porque en su sano juicio y bien
informado/a, ningún/a trabajador/a, agricultor/a, autónomo/a, parado/a,
pacifista, ecologista, feminista, etc… votaría por una constitución que
apuntala e institucionaliza el neoliberalismo y erosiona numerosos
derechos conseguidos a través de muchos años de luchas.
En
este escenario, el siguiente paso está consistiendo en crear opinión en
el electorado y alentarlo para votar favorablemente. Para conseguirlo,
se está evitando cualquier atisbo de debate neutral. La información en
los grandes medios está siendo parcializada y sesgada, maquillando y
transformando una Constitución regresiva socialmente, en la panacea
necesaria para alcanzar la paz, la democracia y el bienestar. Se está
aplicando la táctica del miedo, que tan buenos resultados le ha dado a
George Bush, en la celebre, triste y mal denominada guerra contra el
terrorismo. Aquí en España, la zozobra nacional pasa por no apoyar clara
y mayoritariamente la Constitución. Fíjese como en ambos casos, las
consecuencias del acobardamiento sugestiona a las masas, que permanecen
inmutables ante la reducción de sus derechos y espacios de libertad.
A
través de impecables campañas publicitarias (algunas financiadas con
fondos públicos),
numerosos partidos, sindicatos, organizaciones y personalidades (como
usted); están condicionando la opinión de la ciudadanía hacia un mismo
fin. Y esto es grave Loquillo, pues clara y conscientemente se está
sustituyendo el debate y la información, por la manipulación y la fe
ciega. La mayoría de gente no basará su voto en el contenido de la
Constitución, sino en la confianza que depositan en ciertas
instituciones y rostros como el suyo.
Déjeme hacerle ya la primera pregunta ¿Cuán enferma está una democracia
que para crear una Constitución, elimina la participación social en la
elaboración, el poder de decisión en las urnas y el debate plural y
equitativo en la información?
Quiero decirle, que he averiguado algo de su pasado y algunas cosas me
han dejado perplejo. Vivió en un barrio que usted califica de
revolucionario, junto a un padre que fue estibador y carabinero
republicano.
Además participó en la grabación de la banda sonora del documental
“Mujeres en pie de Guerra”, donde aparecen canciones como “Durruti” o “A
las barricadas” entre otras.
Ha representado el papel del típico rockero malo e incorrecto, llegando
a calificar de “momias del pasado”,
a ciertos partidos políticos con los que ahora comparte su pasión
europeísta. También interpretó canciones pacifistas
y defendió posturas antimilitares públicamente.
Sobre esto último particularmente,
observe el artículo I-41 de su Constitución, en donde puede leer que los
países miembros destinarán “capacidades civiles y militares” y
crearán la Agencia Europea de Defensa “…para identificar las
necesidades operativas, fomentar medidas para satisfacerlas, contribuir
a identificar y, en su caso, a aplicar cualquier medida oportuna para
reforzar la base industrial y tecnológica del sector de la defensa,…”.
En el apartado 8, se le confiere al Parlamento Europeo una función
meramente consultiva, en política común de seguridad y defensa. Curiosa
Constitución, la que reduce drásticamente las competencias del único
órgano elegido directamente por el pueblo.
En ese mismo artículo, se da el
espaldarazo definitivo y se reconocen las “guerras preventivas”, “el
fortalecimiento de la seguridad internacional” y las misiones que tengan
como objetivo el “mantenimiento de la paz”. De esta forma, la
Constitución Europea legitimaría una barbarie, como la que viene
sufriendo el pueblo afgano en manos del petro-imperio norteamericano.
¿No es todo esto un poco indigesto para su pasado antimilitarista? ¿Me
puedo fiar de su “SI a la Constitución”, cuando me demuestra ser tan
políticamente inestable?
Aunque bien es cierto Loquillo, que
debería esperar cualquier cosa de una persona que quiere un camión para
ser feliz. Ahora ya podrá comprárselo y viajar por las carreteras
europeas, observando los campos desiertos de agricultores/as y repletos
de transgénicos, fábricas contaminantes con obreros más precarios, el
medio ambiente arrasado y por el cielo, algún que otro avión de la OTAN,
dispuesto a dejar caer bombas de racimo, sobre la niñez de cualquier
país que tenga petróleo, diamantes o cualquier otro interés deseado por
los buitres que elaboraron su Constitución Europea.
Dígame en el próximo concierto en el que
actúe, cómo mirará a los ojos de sus fans. Algunos/as son inmigrantes no
comunitarios, a los que su Constitución no garantiza plenos derechos;
trabajadores/as a los/as que no se les garantiza el trabajo; mujeres a
las que no se les garantiza la igualdad; estudiantes a los que no se les
garantiza la educación universitaria gratuita; consumidores/as a los/as
que no se les garantiza su protección; ciudadanos/as a los/as que no se
les garantizan servicios públicos de calidad y antimilitaristas a los
que no se les garantiza la paz.
Quiero decirle para finalizar, que mi felicidad, por el contrario,
pasa por levantarme cada día y poder soñar y luchar por un mundo
mejor. Al observar a personajes como usted, más me alegro de ser un
desconocido trabajador idealista, de ser lo que soy y lo que no soy.
Salud y larga vida al rock’n’roll.