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POCO
SABEMOS DE LO QUE REALMENTE SOMOS
31-12-04
La
criatura humana es un divertimento para cualquier osado antropólogo. Somos
tan necios como el australopitecos y tan sublimes como el neardental, con
quienes compartimos lugares y culturas, exterminando conjuntamente al
Mamut y a otras especies del pasado glaciar.
Constituimos el último
milímetro entre centenares de miles de millones de kilómetros de
evolución. Pero estas simples micras, han servido para asolar al Planeta
Azul de multitud de especies al compás de ninguna canción.
Avanzamos, impíos
contra Natura y con muchísima fuerza y Homo sapiens aún pretende
ser “libertador” de nuestros tórpidos compases en la cuasi infinita regla
de la evolución.
Casi un tercio del
Planeta Azul esta en guerra. La mayor parte no aparece en la CNN –por lo
cual ¡no existe!-. No es justo… pero la justicia se mide en barómetros de
audiencia… de tal forma que nunca sabremos quienes estamos viendo un
programa de información o quienes un decálogo de nesciencias. Ambos son
válidos a la hora de analizar nuestras querencias, pero ninguno perfila a
su auditor.
La sangre y sus
consecuencias, los bombardeos y sus amputaciones de aquellos que
sobreviven se han convertido en la ensalada de nuestros almuerzos. Cuando
perdemos a más de 100.000 congéneres ante los maremotos del Índico…
llegamos a pensar que es algo normal…
De normal nada señoras
y señores. Cuando se detecta un cataclismo de esta índole, existen métodos
científicos para calcular un plazo mínimo y máximo para que el terremoto
se convierta en maremoto y poder avisar a la población que deambula por
las costas. Ningún pronóstico se hizo público, aún teniendo los resultados
con seis horas de antelación… si tal hecatombe hubiera afectado a Florida,
probablemente estaríamos hablando de cientos de millones de dólares en
pérdidas y de menos de un centenar de afectados directos.
La vida del ser humano
se devalúa más que el dólar… a los europeos nos ha caído una gran carga de
responsabilidad.
No quiero ser cómplice
de la creación de otro para-imperio; no quiero que mi voto consolide a una
política creada y nacida del neoliberalismo radical y fascista. No puedo,
ni debo apostar un ápice por políticas obsoletas, racistas y donde la
mujer siempre ocupa y ocupará un lugar de deferencia, no de comparecencia.
No estoy dispuesto a
consolidar la frontera imaginaria entre Norte y Sur, entre riqueza y
pobreza, entre buenísimos y malísimos. Las dicotomías nunca son tan
simples ni torpes… en cualquier caso atienden a nuestra propia torpeza.
No quiero votar, ni
votaré ante los designios cuasi divinos que nos anuncia el PPSOE , porque
jamás he creído en ambos y porque me encuentro en un ámbito de la
izquierda, inconformista a los que nadie nos ha preguntado jamás nuestra
opinión, si no es para llamarnos extremistas.
Siempre he creído en
las personas, en las mujeres y en los hombres que pueblan nuestra
Andalucía. Sólo ante ellos me quito el sombrero y me siento miembro de una
sola estirpe que lleva dos siglos pidiendo mucho menos de lo que se
merece…
JJ Matamala García
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