ALMERÍA: CRISOL DE
CULTURAS
23-05-04
Hubo un tiempo en el que Córdoba se convirtió en la capital cultural de
Occidente. Por sus calles deambulaban mahometanos, cristianos, judíos y
otras personas sin afinidad religiosa, pero con el consagrado credo de la
convivencia. Quizá fue el mayor esplendor de Al-Andalus, donde se
generaron avances científicos, tecnológicos y sociológicos, difícilmente
parangonables con otros episodios culturales dentro del Planeta Azul.
Siglos después, en estas tierras de tránsito de culturas del Sudeste
ibérico, Almería ha vuelto a convertirse en un auténtico crisol cultural.
A nuestros vecinos Norteafricanos del Magreb, se les han sumado
subsaharianos, latinoamerinacos y personas procedentes del antiguo “Telón
de Acero”: rusos, polacos, lituanos, rumanos y un largo etcétera.
Durante las últimas cinco décadas, el almeriense ha sido –en un alto
porcentaje- emigrante en países del Sur y Centro de Europa, además de
otras Comunidades Autónomas como Cataluña, País Vasco o Madrid donde,
mayoritariamente se instauraron y vieron crecer a sus hijos.
Sin embargo, cierto sector de este pueblo nómada por excelencia, parece
mirar con reparos la llegada de otros hombres y mujeres que hacen lo mismo
que hicimos en otras épocas. Existe un elevado porcentaje de la población
almeriense que entiende esta situación como un “mal añadido”, además de
fervorosos xenófobos y racistas que, mediante el hostigamiento y la
violencia directa pretenden eliminar lo que para ellos es una lacra social
inaceptable… es decir, odio al extranjero.
El
indulto sugerido por el Sr. Alcalde-Presidente de El Ejido, ante una
bestial paliza sobre súbditos extranjeros por parte de un grupo de
“autóctonos”, por cientos de miles de firmas que le corroboren es, ni más
ni menos que un atentado directo contra el Estado de Derecho y la
Constitución española. Lo que para este Sr. no son más que rencillas
personales, el pueblo almeriense, andaluz y español no lo tolera.
Cuándo los adjetivos
que determinan ciertas actitudes sociales son escondidos, repudiados o
convertidos en palabras “tabú”, normalmente, describen situaciones reales
que, aunque molestas para los que las provocan y practican, no dejan de
constituir un flagrante delito contra los Derechos Humanos y contra
nuestra Constitución. Para aquellos que no suelen consultar nuestro
diccionario, entre los que desgraciadamente se encuentra una gran mayoría
de la población, merecería la pena recordarles que xenofobia,
etimológicamente, significa odio a los extranjeros y racismo exaltación en
la raza propia y, figuradamente, hostilidad hacia grupos sociales o
profesionales. Y si esto no es lo que está aconteciendo en el “Poniente
Almeriense”, que venga Dios, Ala o Yahvé y nos demuestre lo contrario
Parece que hablar de
xenofobia y racismo en Almería, supone una “excomulgación” como
almerienses y mayor delito del que otros, impunemente cometen. Nuestros
parientes emigrantes sufrieron desde el desarraigo, problemas de
adaptación lingüística, cultural y social, etcétera. Pero nunca, y bajo
ningún concepto, fueron víctimas de la persecución racista y xenófoba que
están padeciendo nuestros vecinos magrebíes, entre otros colectivos
étnicos. Los pueblos que han padecido el drama del éxodo forzoso deberían
ser los primeros en contribuir a amortiguar el sufrimiento que produce
esta situación. La peor propaganda para nuestra provincia nace en una
comarca donde cientos de miles de millones de euros de beneficio conviven
con importantes desajustes socioculturales que se traducen principalmente
en un fuerte desarraigo de la población con respecto a los núcleos que
habitan. La mayor parte de estos pueblos y ciudades son usados como
dormitorios, careciendo de las infraestructuras y espacios de uso público
más elementales –con honrosas excepciones-, capaces de hacer más
confortable y placentera la estancia de sus habitantes dentro de este “mar
de plástico” y que contribuyan positivamente al arraigo progresivo de los
mimos. Asimismo, un notable porcentaje de los inmigrantes africanos viven
en condiciones deplorables, constituyendo el hacinamiento y la falta de
condiciones higiénico sanitarias aceptables en sus viviendas un mal
compartido por muchos.
Sin lugar a dudas
queda un importantísimo trabajo social por realizar en estas comarcas,
siendo prioritario el acabar con las situaciones de marginalidad antes
descritas. No menos importantes son los esfuerzos que han de realizarse en
el plano cultural, ofertando a todos y, en especial, a los inmigrantes las
herramientas para su integración social y manteniendo un escrupuloso
respeto hacia su propia idiosincrasia. De esta forma seguro que nadie
pronunciará la palabra xenofobia, que tan nerviosos pone a algunos
representantes sociales de la provincia
¿Acaso alguien
imagina que la Unión Europea y por ende España van a estar exentas de la
dinámica migratoria Sur-Norte? ¿Quién da crédito a la última de las
últimas modificaciones –al ritmo de una por trimestre- de la Ley de
Extranjería? ¿Quién se cree que un ser humano que se juega su vida y
fortuna en una “patera” tiene como objetivo delinquir si tiene la fortuna
de llegar a su destino? ¿Existen políticos lo suficientemente honestos y
osados como para comprender y entender que países como España, que
mantienen crecimientos de población negativos, precisan de una inmigración
regulada? ¿Quién se atreve a hablar de bolsas de marginalidad, cuando
nadie se ha planteado hasta la fecha crear las condiciones básicas para
evitarlas? ¿Quién sería capaz de ofrecernos un balance de los muertos en
sus intentos por llegar a la Península Ibérica?
Por último, tal y
como afirmé ante los execrables hechos racistas del año 2000 y ante la
vergüenza ajena que estamos sufriendo cuatro años después, creo que los
responsables máximos del gobierno del Ayuntamiento de El Ejido deben
presentar su dimisión irrevocable, por haber sido incapaces de prever,
predecir, solventar y, en cualquier caso solucionar, una situación que se
viene fraguando en este municipio desde hace tiempo. Asimismo, alentamos a
los habitantes de la comarca a abandonar las actitudes violentas y a
recobrar de nuevo la normalidad y el sentido común, antes de que este
triste espectáculo conduzca a resultados aún más graves.
José Javier Matamala
García
Editor de Almediam:
http://almeriware.net/almediam/
Secretario de la ONG Amigos de Honduras:
http://perso.wanadoo.es/med000136/inicio.htm
Artículo publicado en:
Andalucía24horas. 23-05-04.
Foro Independiente de Opinión e Información.23-05-04.
Portalmeria.com. 23-05-04.
Rebelión: 25-05-04.