ALGO
MÁS QUE PALABRAS
MÚSICA
Y POESÍA, GALA DE AMORES
Los
sociólogos y estudiosos de las épocas históricas, el pueblo mismo,
piensa que nos encontramos en un período nuevo, caracterizado por
cambios profundos a velocidad de vértigo, que tiene su reflejo en
nuestra forma de ser y actuar. Así, en el pasado, la tradición cultural
era más favorable que hoy a la transmisión de los valores, sobre todo
cristianos. Sin embargo, las aspiraciones del ser humano y sus deseos
profundos, no han cambiado tanto. A pesar de la secularización de la
sociedad contemporánea, el pueblo sigue siendo muy sensible a sus
raíces, al sentido de la vida y a la búsqueda de horizontes. Y continua
trascendiéndolo todo, a Dios gracias, mediante el arte, el pentagrama de
sonidos o la pasión por el lenguaje de la belleza, una forma sana de
cultivar la espíritu. Otra cosa es, que luego se viva una coherencia de
vida, traducida en buenas obras, en expresiones de solidaridad con los
que sufren y con los necesitados.
A manera de ejemplo,
cuento una experiencia vivida. Días pasados presencié un lleno total en
la Capilla Real de Granada, impreso por un excelso silencio de todos los
asistentes, en recogimiento pleno, para escuchar el majestuoso
Concierto, de casi dos horas continuas de duración, con motivo del V
Centenario de la Muerte de Isabel la Católica, interpretado en un marco
incomparable, por el Ensemble Plvs Vltra His Majesty´s Sagbutts and
Cornetts y Schola Antiqua, dirigidos por Michael Noone,
persona que ha consagrado sus estudios a la música renacentista en
España y ha participado frecuentemente, como investigador y musicólogo,
en distintos congresos y jornadas internacionales. Del evento cultural
me llamó la atención, sobre todo, la avalancha de personas de todas las
edades y el respetuoso sigilo. Creo que comenzamos a tener hambre de
quietud y sed de arte verdadero.
Prosigo
el desarrollo de la vivencia. Tras las palabras de bienvenida, el
Capellán Mayor del Cabildo de la Capilla Real de Granada, don Manuel
Reyes Ruiz, subrayó el sentido histórico y humano, así como el
significado religioso, debido a la personalidad de la Reina, expresando
que “la Capilla no sólo conserva los venerables restos
mortales, sino que se siente depositaria del espíritu y la validez de
las intenciones de Isabel como mujer, como gobernante, como cristiana”.
Posteriormente, se puso el acento en el memorial tradicional, en un
ceremonial de mediados del siglo XVI que debía observarse por la Real
Capilla española ordenando que debían cantarse tres misas pontificales
en honor a los Reyes, la primera es una misa votiva al Espíritu Santo y
la tercera la Misa de Difuntos (o Réquiem). Se interpretó, en
esta ocasión, la segunda misa, la Missa de Nostra Dona (misa para
la Virgen María). El programa – en palabras de Michael Noone-
reúne polifonía para voces e instrumentos que pudo haberse cantado como
misa de conmemoración mariana en la época de la muerte de Isabel, junto
con el ritual de canto llano usado en la Catedral de Toledo. Y el
evento, en palabras de este cronista de atmósferas, nos trajo esa
purificación de la memoria que tanto necesitamos para que la sociedad
deje de ser vengativa y actúe más unida, más en el amor.
Los aplausos finales
de varios minutos de duración, obligaron varias veces la salida de todos
los intervinientes. La muchedumbre de espectadores quería más, a pesar
del frío. El calor del arte, cuando es auténtico e ingenioso, resucita
en soles el alma y el tiempo pasa sin apenas darnos cuenta, como un
soplo de vida. Hoy más que nunca necesitamos arroparnos del lenguaje de
la belleza, hacerlo parte de nosotros, que derrame sus fermentos de
auténtica libertad y progreso, más que de bienestar, de estar a gusto
consigo mismo. La mejor forma de promocionar al ser humano es la de
invitarle a beber y a vivir en el arte, en todas sus manifestaciones.
Por ello, este acertado ciclo de conciertos desarrollados en Granada,
bajo el título de “Música y Patrimonio”, es una buena noticia,
supone el punto y seguido de las actuaciones de conservación de nuestra
historia, nos permite refrescar la memoria histórica y acalorarse en el
culto a la cultura con mayúsculas.
Ciertamente no es
cultura todo lo que se ofrece, incluida la subvencionada con dinero
público, y otra que sí lo pudiera ser, apenas acuden personas. Por ello,
habrá que realizar tareas con otras motivaciones, promover y suscitar
nuevos asombros, responder a las necesidades, con fidedignos cultivos, y
cautivar con encuentros que nos renueven el alma, como el realizado en
la Capilla Real de Granada. Música y poesía, palabras y silencios, mares
pictóricos y océanos de la monumentalidad, es la más nívea gala de
amores, una forma de vida que nos hermana en la heterogeneidad de los
estilos de vida y cultura.
Se equivocan,
pues, aquellos animadores socioculturales cuando ofertan un río de
actividades, cortadas por el mismo patrón, generadas por cuatro
amigotes, con la única pretensión de lucirse ellos mismos y pagarse
favores, los unos a los otros, como figurones de una cultura aburrida,
que nada dice, ni nada aporta. Este reporte de vividores culturales más
bien generan odios, dividen, autoetiquetándose con sus acciones como
repelentes mafias. Por consiguiente, entiendo, que se necesita una
siembra cultural que cultive y nos haga mejores, con el apoyo del Estado
pero también de la empresa privada, pues si los activos financieros son
importantes, no menos fundamentales para el progreso, debe ser el activo
humano de personas formadas y sensibles, sobre todo en humanidad.
Víctor Corcoba Herrero
- Escritor -