GEOGRAFÍA DE LA ECONOMÍA SOSTENIBLE
Jesús M. Contreras
Maravillosa experiencia la de ir prismáticos en ristre y cámara de fotos
a la bandolera, por lo más remoto de las ramblas de Tabernas (Almería,
por supuesto), en busca de esa especie de ave exótica y rara que sólo
habite en estos parajes.
Pero
la aventura se transforma súbitamente en inexplicable sensación cuando
al doblar de una cárcava comienzan a escucharse sórdidos bramidos de
bestias y hombres, y el chirriar de humanos artefactos, al grito del
arriero y el relincho de los caballos. ¿estaré soñando? ¿habré muerto ya
y mi alma flota por estos parajes 600 años atrás en el tiempo?. Dejando
la cámara sobre una roca me froto los ojos y ........... NO , no estoy
soñando; tras la cárcava aparecen reatas de mulas y hombres y mujeres
ataviados de época, que guían al ganado y apalean a las bestias, que
renquean atascadas en el barro y la arena dejada en las ramblas por las
últimas y copiosas lluvias otoñales.
Tras
del susto y el deleite, aparecen multitud de todoterrenos con grandes
cámaras de televisión, que me hacen recordar que todo fue un sueño, un
dulce sueño, fruto de la fructífera industria cinematográfica que pulula
de forma regular por nuestra provincia; no obstante, se me hace
indescriptible la sensación de haber vivido presencialmente ese mundo
tan lejano, tan alejado en tiempo y forma del nuestro de hoy...... en
el mismo lugar, con el mismo sol y la misma arena, pero separado en el
tiempo por seis siglos (se dice pronto).
Y es
que el mundo del cine no abandona nuestra querida provincia de Almería,
sus paisajes lunares o desérticos (según el guión lo exija), su
sempiterna luz, hasta en los más cortos días del año; negocio sostenible
y fructífero, compatible con el entorno y generador de recursos para las
perdidas poblaciones almerienses que aún no se rindieron a la
insultante modernidad que los acosa. Almería aún puede.......... aún
puede mantenerse en su lujoso y privilegiado nicho (llamémosle
eco-etnográfico), si entre todos ayudamos a fomentar actividades
sostenibles y a la vez rentables, que respeten nuestro medio, nuestra
idiosincrasia y nuestra historia.
Sólo
el chasquido del látigo sobre los animales atascados en el fango me
haría repudiar esta hermosa estampa, pero hay de reconocer que la vida
en estas tierras es, ha sido y será, por sus especiales circunstancias,
ruda y cruel, y sea tal vez el revivir el fragor de los tiempo pasados,
el que nos ayude a recordarlo, y a sentirnos incómodos en el privilegio
de la confortabilidad que hoy ostentamos, y a la que ciegos, sin más,
nos subordinamos.
Indalo
de
Oz
jmarioc@cajamar.es
Asociación
en Pro de la Protección Ambiental y Cultural de
Almería
Almería
Environmental & Cultural Protection Asociation
SPAIN