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CARTA AL DELEGADO
PROVINCIAL DE MEDIO AMBIENTE
29-10-03
Estimado amigo, cuando todo quedó
perfectamente desinfectado en Palomares, al cabo de los años, vuelve a ser
tristemente un tema de actualidad, y es que la visión de futuro es un
preciado don del que hay que disponer en la gestión de los asuntos
públicos, y no con el fin de llegar a caer en el alarmismo, sino con el
objetivo de la prevención y la cautela, para evitar males que en cierta
medida puedan ser paliados o corregidos.
Y pongo el comparativo de lo que queda
oculto al presente, pero que el paso de los años delata, con referencia a
sus manifestaciones en la prensa local de ésta, nuestra Almería, con
respecto al proceso de desertificación detectado y hecho público por un
colectivo de ciudadanos conscientes y comprometidos (Ecologistas en
Acción), y avalado por toda una Institución Científica, de cuya reputación
y solvencia moral y técnica no me cabe la menor duda, como es el Centro
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Dudar de lo venidero es justo y
ciertamente humano, pero dudar de las evidencias, podría denotar en
cualquier persona, falta de conocimiento o de interés; mire Vd., vivo la
provincia de Almería cada día en sus caminos y carreteras, en sus montes y
en sus valles, en sus playas, sus mares y sus pueblos desde hace 37 años,
que vine a nacer aquí; y me permito con este curriculum ofrecerle algunos
datos de interés.
Sierra de Los Filabres: Las
fuentes de la cara Sur, también conocida por nosotros los lugareños, como
La Solana (hablemos del Chortal, La Olla, El Toril, El Coto Moreta, etc) o
se han secado, o han reducido drásticamente su caudal, hasta el punto en
que los responsables de su manutención han debido recurrir a grifos para
evitar el “derroche” de la Naturaleza; evidentemente los barrancos verdes
de chopos y otra vegetación que abunda en la zona, así como la fauna que
en ella habita ven mermados sus recursos hídricos y por tanto ven peligrar
su estabilidad ecológica.
Sierra de Los Filabres:
La cumbre de la Sierra dispuso en su día de numerosas fuentes de agua
cristalina, así como de rincones donde el agua manaba por sí sola,
inundando zonas extensas donde pastaba el ganado vacuno (le hablo de
Veneroso, de Los Carrascos y de Los Morcillos, por poner algunos
ejemplos).
Sorbas: La cueva del Agua, me
desveló en mi última excursión, un tenue hilo que apenas audible, fluye
por las profundidades de las rocas, donde más arriba, yacen secos y
destruidos, los antiguos lavaderos, hoy abandonados, y ayer inundados de
jovialidad y vital líquido, al borde de una aldea hoy abandonada.
Gérgal:
La fuente de Fernán Gómez (en la Rambla de Gérgal) ha desaparecido;
la de Las Viñas, en la vega, ha disminuido su caudal drásticamente…
Podríamos hacer un estudio sierra a
sierra y barranco a barranco en toda la provincia, para detectar que los
puntos más altos de nuestra provincia están cayendo con respecto a sus
niveles de afloramientos hídricos, pero no es el caso del presente
artículo, pues esos estudios son los que realizan las citadas fuentes de
solvencia.
De otra parte, los pozos y sondeos en
los llanos más bajos, continúan creciendo y creciendo, robando el agua a
sus cursos naturales y haciendo descender el nivel freático, en una
tierra, que como Vd. Sabe, no pertenece precisamente a la España Húmeda.
De otra parte, mi querido amigo, la
costa y el desierto siguen absorbiendo agua y más agua para crear jardines
artificiales, donde la escasez se convierte en piscinas y campos de golf,
cuyos contaminados restos van a parar a mares y ramblas.
Es por ello, por lo que desde mi
humilde y cauto punto de vista, le pido reflexionar sobre los comentarios
de que la situación expuesta por Ecologistas en Acción y CSIC no es
alarmante, no vaya a ser que dentro de 50 años una nueva Almería nos
juzgue, igual que la Almería de hoy juzga a aquellos de Palomares o a los
que cortaron los árboles en aquellas costas.
¿Quien iba a decir hace 50 años que
habría que limpiar el fondo del mar de basura o que agotaríamos los
caladeros de pesca o que tendríamos que repoblar de aves la albufera de
Adra?... y hoy, Vd. lo sabe, las tres cosas son realidad, hasta el punto
de que hemos tenido que recurrir a las Reservas Marinas (aunque no
funcionen como debieran) o a las Jornadas de limpieza de Fondos Marinos, o
a dicha repoblación tardía, fruto de una protección inadecuada.
Le felicito, no obstante,
(y a sus predecesores) por el desarrollo del plan de reforestación
emprendido en Almería desde los tiempos del antiguo ICONA, pero también
cabe plantearse que el pino “arde como la tea” y que las enfermedades y
las plagas como “la procesionaria” se han sedentarizado en estos nuevos
bosques (sólo hay que subir unos kilómetros hacia la sierra para
comprobarlo).
Sin otra intención que dejar constancia
de la existencia de la opinión popular e independiente por medio de una
exposición constructiva de este tema, le saluda cordialmente
Jesús M. Contreras
Ciudadano de Almería
Artículo publicado en
El Ideal. 31-10-03.
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