S.O.S. desde "La Sierra de Segura"
Por Manuel Francisco
Matamala García *
16-07-03
Siempre me viene a la
memoria lo que nos dicen nuestros amigos foráneos cuando nos visitan:
-"Vivís en el "culo" del mundo..."; -"Estáis alejados de todo..."; -"El
paisaje es precioso pero y si os pasa algo...".
Es cierto que vivimos en uno de los
parajes más hermosos de nuestra querida Andalucía (todavía no
desertizado), pero igualmente lo es, que lo hacemos en "el olvido" de
"todos"; somos "el arrabal de arrabales" de nuestra Comunidad. La
situación me recuerda a la de mis queridos países hermanos de Meso-América
que hermosos, productores de enorme riqueza son de los más pobres del
mundo.
A menudo nuestros políticos nacidos de
estos preciosos aledaños se olvidan de "su patria chica" y la abandonan
al caos, al olvido, al subdesarrollo pudiendo evitarlos, como hacen los
oligarcas que dominan con su política "neoliberal extrema", aquellos
países.
La política "social" que pareció ser
gestada desde "Al Andalus", que ilusionó a toda una Nación con su
mensaje de "Solidaridad" y "Progresismo", aparentemente única esperanza
de reforma y supervivencia de los "arrabales rurales", también se olvidó
de nuestra existencia.
Lo siento especialmente por aquellos que
precisan más la esperanzadora y siempre prometida reforma, que son, los
"marginados" a este "rincón olvidado", que si bien tiene un entorno
paisajístico envidiable y único, la necesitan por su edad (más del 60%
supera los 65 años), su dispersión (más de 2.000 Km2,
Comarca de Segura), su escasa renta "per cápita", la escasez de
"empleo", sus problemas sociales, su parco pero precioso "natalicio", su
elevado índice de enfermedades crónicas, el aumento progresivo de una
inmigración de escasos recursos y el turismo rural que no encuentra
hospedaje por falta de infraestructuras; datos todos que no son
reflejados en ningún censo ni publicados.
En todos los "mítines" de todas las
elecciones municipales, autonómicas y nacionales que he vivido desde que
se escribió y voté en "referéndum nacional", la "nueva Constitución
Española" que guía esta "joven democracia", sólo he oído promesas...,
pero "obras son amores ...", y no hay más que ver nuestros censos y
pueblos que ya huelen a "Campo Santo" salvo rarísimas excepciones.
Nuestros jóvenes, que constituyen "el
mayor de nuestros tesoros" tienen que emigrar para sobrevivir.
Un día vine a estas tierras de las que me
enamoré cuando conocí a "sus hijos"; pude haberme ido al extranjero de
donde vine como hijo de emigrante o a las grandes ciudades del país;
pero me quedé porque me "adoptaron" estos "Serranos de mi alma", hace ya
treinta años, al darme a conocer su hospitalidad, sus penas y amarguras;
además como Colón, siempre aposté "por una Tierra esférica, homogénea y
solidaria" y "por las causas aparentemente perdidas", y tanto lo hice
que hasta mis hijos son de aquí. Pero al igual que mis queridos vecinos,
veo y siento con amargura, como mi descendencia de "serreños" se van a
trabajar a otros lugares más agraciados que éste.
Como otros muchos me he "dejado la piel"
y la mayor parte de mi vida aquí, esperanzado por las grandes mejoras en
servicios, infraestructuras y puestos de trabajo que durante 27 años,
han propuesto y prometido nuestros políticos, para la mejora de la
calidad de vida de los lugareños. La verdad es que lo único que he visto
y vivido en este periodo ha sido una continua emigración, desaparición
de puestos de trabajo cualificados, hundimiento de proyectos en los que
participé con ilusión de médico vocacional, tales como el de
"diagnóstico precoz del cáncer de la mujer", "planificación familiar",
"telemedicina", "educación sexual de nuestros hijos" y un largo
etcétera. Desde el punto de vista sanitario, sólo en nuestra comarca,
otrora desaparecieron un "hospital maternal", "un Servicio Normal de
Urgencia", tres médicos, dos enfermeros y un celador; hace un año otro
enfermero más de la Zona, específicamente de mi querido pueblo Orcera; a
cambio nos concedieron "una matrona itinerante" compartida entre ésta y
la zona de Beas, cuyo puesto lo ejerce una enfermera no especializada, y
también una auxiliar de clínica igualmente compartida.
Pienso que o es una paradoja propia de
decisiones de "fría" gestión de despacho "Central" como el resto de las
políticas municipales comarcales, de poco "rodaje de primera línea de
fuego", sentido prospectivo, imaginación, o les importamos un "bledo"
los de esta "Sierra" como se ha demostrado hasta ahora.
La construcción de un "hospital de rápida
resolución" es algo pero no soluciona gran cosa desde el punto de vista
sanitario, porque los que hoy lo están construyendo después de un lustro
de promesas, adujeron un "libro" de razones en los años ochenta para su
"no-creación" por inoperatividad, falta de rendimiento, costo e
incumplimiento de las "ratios mínimas", en una Comarca entonces
doblemente poblada. Un "hospital de rápida resolución", con perdón, es
un hospital de "la señorita Pepi", por su baja dotación en recursos y
solvencia de problemas para nuestros enfermos.
Lo que está ocurriendo, el restar
recursos profesionales y humanos, a la Salud de "primera línea" o
"Atención Primaria", que es la que resuelve el 98% de los problemas de
Salud demandados de esta Comarca (cifra conocida por nuestros "gestores
de empresa"), con una dispersión, una senectud y otros problemas ya
descritos de este paisanaje, con un hospital de referencia medianamente
dotado a más de 100 Km, con malos viales, abusivos transportes
sanitarios, etc., es la antítesis del "emblema enarbolado" por los
"progresistas andaluces", "la filantropía".
Sinceramente creo que la única
expectativa laboral que le quedará a quienes nos sucedan en "nuestra
Sierra de Segura", será la de cuidar a sus abuelos (nosotros),
pasándoles la mísera "paga" y que aprendan medicina natural como los
"druidas", para que quede en la Sierra algo más que ardillas y pinos, si
no se cambia la pródiga y miope "política central" que nos administra, y
no se potencian tanto el sector hotelero, eco-turístico, turismo
cultural ("Universidades de Verano"), rural, y los servicios primarios
básicos; porque si mis cálculos prospectivos no me fallan, de seguir a
este ritmo de despoblación, nos quedan menos de 10 años para la
extinción.
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Declaración
Universal de los Derechos Humanos
Artículo 19
Todo individuo tiene
derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye
el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y
recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación
de fronteras, por cualquier medio de expresión.
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Manuel Francisco Matamala García es Medico Especialista en
Anatomopatología, Medicina Familiar y Comunitaria, y Medicina de
Urgencias, así como, Presidente de la ONGd Amigos de Honduras.
http://perso.wanadoo.es/med000136/inicio.htm