El Seprona denuncia a más de cien empresas por contaminación paisajística

DIARIO SUR. 13-05-05

Poco o casi nada se conoce de la contaminación visual o paisajística, un mal que padecen muy de cerca las grandes ciudades, entre ellas, Málaga y su provincia. Una definición escueta podría ser la siguiente: es el cambio o desequilibrio del paisaje, edificio o entorno de forma artificial que distorsiona la percepción estética y visual del conjunto.

Y no hay que irse muy lejos para comprobar cómo en el propio Centro Histórico todavía quedan marquesinas y carteles de publicidad, que son los reyes del espacio (con o sin luminosos) tanto en edificios como en las calles así como los numerosos cableados, que pasan de un inmueble a otro como una amalgama. También formarían parte de este concepto contaminante la multitud de antenas y aparatos de aire acondicionado que, en muchos casos, afean los bienes culturales protegidos. Pues bien, para luchar contra lo que para muchos aún es una gran desconocida, la contaminación visual y paisajística, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ya ha levantado desde principios de 2004 hasta la fecha un total de 106 denuncias a empresas e instituciones. Buena parte de las actuaciones se han llevado a cabo en la comarca de Ronda, algunas en Málaga capital y el resto, en las carreteras de la Costa, tanto occidental como oriental.

En este último caso, la ley autonómica es clara. Indica en su artículo 58 «que fuera de los tramos urbanos de las carreteras andaluzas está prohibido realizar cualquier tipo de publicidad en cualquier lugar visible desde la calzada», aunque los interesados pueden obtener una licencia por dos años. Pero como bien explica el alférez del Seprona, las carreteras nacionales y comarcales de la provincia están llenas de carteles publicitarios que dificultan la conducción, ya que desvían la atención y pueden provocar distracciones peligrosas.

Parques naturales

En cuanto a la preservación paisajística y del entorno de los espacios protegidos, el Seprona ha realizado un buen número de denuncias en la comarca de Ronda, sobre todo, para proteger el paisaje de los parques naturales de sierra de las Nieves y Los Alcornocales, acogiéndose a la Ley 4/89 de Protección Ambiental. Es más, algunas asociaciones ecologistas mantienen que el exceso de cartelería y los colores estridentes en lugares de paso de la fauna pueden alejar algunas especies e incluso romper el equilibrio ecológico.

Otro de los apartados en los que el Seprona está haciendo mayor hincapié es en los edificios que son Bien de Interés Cultural (BIC), ya que tanto las leyes estatales como las autonómicas protegen de elementos externos sus fachadas así como el entorno en los que se encuentran. Concretamente, en Málaga capital han sido multados los propietarios de dos edificios BIC por la multitud de cables y carteles innecesarios que mostraban sus fachadas: uno de ellos es el mercado Central, cuyo gestor es el Ayuntamiento de Málaga, que ya ha corregido el problema, según subraya el alférez del Seprona; y el otro es el edificio de la Sociedad de Amigos del País, que se está en rehabilitación.

Curiosamente, este problema, que podría parecer novedoso, ya se atisbaba por el director general de Bellas Artes en 1932 al decir en una circular a su departamento que: «son reiteradas las quejas de artistas y amantes de las artes recibidas en esta Dirección General con motivo de que en los muros de los monumentos nacionales se clavan soportes para sostener los cables de la luz eléctrica y teléfonos, los cuales afean extraordinariamente los edificios y a veces, por su abundancia, dificultan su contemplación» por lo que prohíbe su colocación.

Informe del Defensor

Es más, esta cita la incluye el Defensor del Pueblo Andaluz en un extenso informe de 1998, en el que denuncia abiertamente que basta recorrer los cascos históricos de las ciudades andaluzas para comprobar con qué indiferencia los ayuntamientos ven cómo las redes de cableado pasan por fachadas y cubiertas de monumentos, iglesias y palacios, y hasta sitúan las señales de tráfico y los postes de señalización viaria en los inmuebles objetos de especial protección.

Por eso, el Defensor del Pueblo Andaluz indica que hay que hacer especial hincapié cuando se conceden licencias de obras, ya que éstas deben ser respetuosas con la normativa, en este caso tanto la Ley de Patrimonio Español como la del Patrimonio Histórico Andaluz hacen alusión a esta contaminación, por lo que anima a los ayuntamientos a que la apliquen e impidan la instalación de cables, publicidad, antenas u otros elementos distorsionantes.


 

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