EL GRUPO ECOLOGISTA CÓNDOR SE FELICITA POR LA SENTENCIA DEL T.S.J.A. CONTRA EL ALCALDE DE CUEVAS POR EL URBANISMO

Asociación Ecologista CÓNDOR. 03-05-05

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía viene a avalar las críticas del Grupo Ecologista CÓNDOR hacia el alcalde de Cuevas del Almanzora, en la provincia de Almería, Jesús Caicedo, por su defensa del urbanismo desmesurado e irracional en su Término Municipal. Hace unos días el T.S.J.A. ha emitido sentencia contraria al planteamiento urbanístico de este Ayuntamiento por no cumplir la ley.

El señor Caicedo está favoreciendo una enorme concentración urbanística y destruyendo un entorno natural privilegiado con una política basada exclusivamente en la especulación y el lucro, y caracterizada por la proliferación de construcciones en suelo no urbanizable con la excusa de un desarrollo mal entendido, con el que quiere justificarse ante la opinión pública, asimismo ha permitido y favorecido la destrucción y el deterioro de bienes culturales en su Municipio a manos de constructores desaprensivos.

Jesús Caicedo presionado por los constructores se ve abocado a pelearse con Obras Públicas simulando diferencias políticas para escamotear las leyes urbanísticas y favorecer los intereses especulativos de sus amiguetes y benefactores, incumpliendo la Ley sistemáticamente sin que aquí pase nada, y encima queda como un gran señor y como un buen y honrado político, cuando lo que es verdaderamente es un maestro del engaño, un liante y un embaucador, parte interesada en estos negocios, además de un trasgresor de la Ley ante lo que queda, sorprendentemente, impune.

El aumento del número de viviendas de una comarca o municipio es, evidentemente, algo positivo para el progreso y el desarrollo local. Pero lo que es inadmisible es el desarrollo “irracional” e inconsciente. No puede permitirse, si queremos respetar el derecho de los ciudadanos a un entorno adecuado y a una calidad de vida digna, la libre construcción de casas, urbanizaciones, etc., en nuestros municipios.

Estos macroproyectos turísticos están suponiendo la ocupación y destrucción de cientos de hectáreas de costa. Hecho que, además, contribuirá a la creciente demanda de más agua. Con estos atropellos a esta zona natural el Ayuntamiento de Cuevas, con su alcalde Jesús Caicedo a la cabeza, vuelven a evidenciar su total desprecio a la protección de la Naturaleza y a favor del urbanismo desmesurado y de la especulación que solo beneficia a unos pocos. Todo este proceso urbanístico está destruyendo poco a poco todo el litoral y va a desembocar, en un futuro no muy lejano, a su total destrucción y desaparición de su encanto natural.

A todo lo señalado hay que añadir que este desarrollismo urbanístico supone un enorme crecimiento de la población, a lo que la comarca no esta preparada, pues se tendría que aumentar la dotación de hospitales, colegios, centros sociales, carreteras, etc. Todo ello supondría un aumento considerable de inversión de dinero público para respaldar a las inversiones privadas.

La ordenación urbanística busca precisamente eso: Ordenar. Y ordenar debería significar agrupar todas las viviendas en una zona determinada y especialmente acondicionada. Ordenar no significa autorizar la construcción en cualquier lugar. Ordenar no es destruir la homogeneidad de una ciudad. Ordenar es, en definitiva, racionalizar y clarificar la estructura de una población, y evitar, por tanto, cualquier proyecto o actuación que suponga un impacto estético y ambiental para los vecinos.

Con esta denuncia el Grupo Ecologista CÓNDOR aprovecha la ocasión para hacer una denuncia más amplia mirando a toda la provincia de Almería pues el caso de Cuevas no es el único de destrucción de los patrimonios histórico y natural, arrasados por el desarrollismo urbanístico favorecido por las autoridades municipales locales que sucumben fácilmente a las presiones de los grupos económicos. 

La Asociación Ecologista CÓNDOR, en un intento de concienciación de las autoridades competentes, exige el cambio de los actuales derroteros de la planificación urbanística ya no solo en Cuevas sino en toda la Provincia y en especial en las zonas costeras, claramente influenciada por los poderes locales y por la explotación y el enriquecimiento inmediato, hacia una concepción de las ciudades, no como patrimonio de los Ayuntamientos, sino como bien de todos, como realidad física y cultural base de nuestra existencia y nuestra dignidad humana. Por eso, la planificación debe partir del ciudadano, no de los intereses particulares y privados y servir a los intereses de la sociedad, que lógicamente exige zonas verdes y barrios homogéneos

 

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