DIARIO DE ABORDO: CAYOS COCHINOS, UN PARAÍSO DE MONTAÑAS SUBMARINAS

Oceana. 17-03-04

El catamarán Oceana Ranger ya ha llegado a Cayos Cochinos: un grupo de montañas submarinas, algunas de ellas emergidas formando islas y cayos, al norte de Honduras. En total, Cayos Cochinos se compone de unos 65 islotes y cayos, así como de decenas de cumbres sumergidas, conocidas como “bancos”.

En sus aguas se encuentran algunos de los mejores arrecifes del Caribe, siendo parte  del gran arrecife de coral mesoamericano.

Allí se pueden encontrar corales cerebro y cuerno de ciervo, esponjas tonel, y gran diversidad de peces e invertebrados: nudibranquios, caballitos de mar, peces damisela, peces mariposa, peces loro, tiburones raya…

En 1998 este ecosistema, que ya sufría fuertes procesos de blanqueamiento en sus corales, fue golpeado por el Huracán Mitch, sufriendo fuertes daños. Los buceadores de Oceana se preparan ya  para hacer las primeras inmersiones en sus aguas. Pero antes, conozcamos como ha sido la travesía hasta llegar aquí.

Diario de abordo

Llegando a Cayos Cochinos

Durante la noche del 13 al 14 de marzo tuvimos muy buen viento y pudimos estar varias horas navegando a vela. Tan sólo con la génova fuimos a unos 9-10 nudos con una velocidad del viento de 25-30 nudos. Fue un momento muy agradable después de tantas horas navegando a motor ya que, o los vientos eran demasiado flojos, o eran constantemente de proa.

A primera hora de la mañana encontramos un pez volador (Hirundichthys speculiger) de casi 25 centímetros que había quedado sobre la cubierta. Se ve que en uno de sus vuelos equivocó la dirección y terminó sobre el catamarán. A veces es curioso pararse a ver lo que significan los nombres científicos para entender cómo hemos nombrado a las especies. Hirundichthys podrían traducirse por algo así como "pez golondrina".

Durante el resto del día nos encontramos con la tónica general durante toda la travesía desde que dejamos el Canal de Panamá: no vimos ni un sólo barco en nuestro camino, ningún delfín, y sólo un par de fragatas (Fregata magnificiens) que se acercaron a nuestra popa.

Por la tarde, cuando nos encontrábamos entre la isla de Guanaja y el litoral hondureño, comprobamos que, a menos de media milla, el mar estaba en ebullición. Al poco tiempo vimos un banco de atunes que se dedicaba a atacar a otro banco de pequeños pelágicos. Algunas gaviotas también se acercaron al lugar para aprovechar el bullicio y poder sacar provecho de la caza.

La diversión nos duró poco y continuamos camino hacia La Ceiba (un puerto al sur de Cayos Cochinos donde pasaremos aduana y nos encontraremos con el equipo de la Estación Biológica del Parque. Llegamos ya allí de noche.

Por la mañana tuvimos la oportunidad de disfrutar del paisaje del puerto en el que nos encontrábamos  rodeados por manglares y con unas preciosas montañas cubiertas de vegetación tropical al fondo.

Mientras nos afanábamos en limpiar el barco y quitarle todo el salitre, a nuestro alrededor teníamos colibríes, mariposas, sapos, escarabajos del tamaño de un puño, mangles de Avicenia de casi 20 metros de alto y todo cuanto se puede esperar en este ecosistema. Y entre las raíces del manglar, multitud de larvas de peces, algún que otro cíclido y peces angel que iban y venían desde nuestro casco hasta el manglar.

Fundación para la Protección de los Arrecifes de Honduras

A primera hora tuvimos la oportunidad de reunirnos con Adrián Oviedo, el Director de la Fundación para la Protección de los Arrecifes de Honduras, que es quién está liderando el proyecto de conservación de Cayos Cochinos.

Hemos estado coordinando la estrategia para los próximos días. Esperamos que no sólo consigamos documentar el ecosistema de estos cayos, sino que nuestro paso por aquí deje algo de utilidad para quienes están trabajando de manera tan eficiente y dura aquí

La cordialidad y disposición de nuestros colegas hondureños nos han animado mucho. La verdad es que está siendo todo un privilegio trabajar con gente tan dedicada y profesional como las personas de Mar Viva o de la Fundación de Cayos Cochinos. 

Ahora tenemos casi una semana de trabajo aquí, donde intentaremos documentar diferentes partes de los cayos y comprobar su estado de conservación. Hay algunas zonas de total protección, mientras otras están más abiertas al turismo y la pesca. Queremos comprobar el distinto estado de conservación. También hay que tener en cuenta que estos ecosistemas han sufrido algunos importantes episodios de blanqueo y de enfermedades como la banda blanca, además del dañino impacto del huracán Mitch. 

Por otra parte, también estamos muy interesados en documentar algunas especies características de la zona, como la langosta del caribe (Panulirus argus), el jurel ojo de caballo (Caranx latus) o el gran caracol reina (Strombus gigas) por su importancia económica en distintas pesquerías. Pero no queremos olvidar otras especies, como el mero de Nassau (Epinephelus striatus) que está desapareciendo de muchas zonas del Caribe.

Pero gran parte del trabajo será comprobar el estado de los corales, como el cuerno de ciervo o alce (Acropora sp.), el coral mostaza (Monstratea sp.) o hidrocorales como el coral de fuego (Millepora sp.).

En breve comenzaremos con las inmersiones y todo el mundo empieza a estar inquieto y con ganas de ir allá abajo.

Todos nuestros submarinistas, tanto los compañeros de ZOEA, Inés García Foungairiño y Sole Esnaola, como la camarógrafa Mar Mas y el fotógrafo Houssine Kaddachi están deseando sumergirse.

Intentaremos realizar algunas inmersiones nocturnas ya que es el momento en que gran parte de las especies del arrecife son mucho más activas. Se acercan unas jornadas densas y agotadoras, pero todos estamos dispuestos y deseando empezar.

Si quieres leer el “Diario de abordo” escrito por las expedicionarias Sandy Mayson y Maribel López, pincha en este link

http://europe.oceana.org/espanol/noticias/diario_expedicion_transoceanica.htm

 

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