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El 78 por ciento de la Ayuda Oficial al Desarrollo en energías se destina a fuentes de gran impacto ambiental, según Greenpeace GREENPEACE. 15-02-05 El 78 por ciento de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) que España destina a otros países en materia de energías financia fuentes de "gran impacto ambiental", según un informe de la organización ecologista Greenpeace e Ingeniería Sin Fronteras. "Sólo el 19 por ciento de la ayuda energética se destina a renovables", apunta el informe presentado hoy. La responsable de Energía de Greenpeace, Raquel Montón, denunció en rueda de prensa que "en vez de ayudar al desarrollo de los países más pobres en su lucha contra el cambio climático, parece que en realidad se está favoreciendo la introducción y desarrollo de empresas españolas de energía sucia en esos países". Así, "además de condenarlos a depender de los combustibles fósiles e intensificar el cambio climático, esta política va en contra de un modelo de desarrollo sostenible", afirmó. Asimismo, la ayuda española en energía obligó entre 1997 y 2002 a que el 83 por ciento de los bienes y servicios se adquieran en España y a que el 90 por ciento se devolviera. Así, los fondos se desembolsaron a través de la modalidad de ayuda ligada, esto es, vinculada a que los bienes o servicios aportados se adquieran en el país donante, mientras la media mundial es del 15 por ciento. Además, el 90 por ciento de la AOD española, porcentaje sólo superado por Japón, se realizó a través de la modalidad de ayuda reembolsable, es decir, a través de créditos y, por tanto, "implica la devolución por parte del receptor con determinadas condiciones", indican los ecologistas. "Ambas modalidades reflejan una clara contradicción con las recomendaciones del Comité de Ayuda al Desarrollo, formado por un grupo de 22 países donantes junto con la Comisión Europea", añadió la organización. Según Ingeniería Sin Fronteras y Greenpeace, la prioridad de la AOD debe ser "la lucha contra la pobreza, lo que debe ser compatible con la adaptación y minimización del cambio climático". Por ello, consideran que no debe destinarse el dinero público procedente de la AOD a financiar ni subvencionar las inversiones de empresas privadas españolas dentro del Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kioto. "Los fondos de la AOD no deben desviarse hacia los mecanismos de Kioto, pues deben seguir siendo instrumentos diferentes, pero ambos deben ser coherentes y coincidir en que el destino prioritario deben ser las energías renovables y la eficiencia energética" , reclamó Montón. Por su parte, el director de Estudios y Campañas de Ingeniería Sin Fronteras, Eduardo Sánchez, pidió "una revisión en profundidad de los instrumentos de ayuda reembolsable, ya que se han mostrado poco útiles para promover el desarrollo en los países menos adelantados y en los países pobres altamente endeudados". PROPUESTAS Ingeniería Sin Fronteras y Greenpeace proponen al Gobierno que establezca unos niveles mínimos de suministro energético que garanticen las condiciones para el desarrollo personal, priorizando las inversiones hacia las zonas con una menor cobertura; y que reoriente las inversiones hacia la eficiencia energética y las energías renovables. "Se debe aumentar el total de las ayudas de eficiencia energética y energías renovables, no debe utilizarse la Ayuda Oficial al Desarrollo para financiar proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kioto, y se debe cumplir con el Protocolo comprometerse a fijar objetivos de reducción de las emisiones de los países industrializados en al menos un 30 por ciento para 2020, para que la elevación de la temperatura media global no supere los 20 grados centígrados", solicitaron ambas organizaciones. Asimismo, piden que se eliminen progresivamente los subsidios que se otorgan a los sectores de combustibles fósiles.
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