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El engorde y la cría de peces deja cada año en Almería 10 millones de euros IDEAL/ÁFRICA MATEO/ALMERÍA. 07-06-07 Los expertos del sector acuícola prevén que la actividad se duplique en los próximos cinco años, mientras que ocupa ya a 400 personas en la provincia La lubina y la dorada son las principales especies que se crían en Almería, aunque también se empieza a engordar atún y se hacen pruebas con corvina. La acuicultura es una industria emergente en todo el mundo, que ha encontrado el enclave idóneo en Andalucía. En concreto, en la provincia de Almería, el pre-engorde y la cría de peces y moluscos generó el año pasado unos ingresos de casi 10 millones de euros. La Asociación de Empresas de Acuicultura Marina de Andalucía ofreció ayer datos de este sector que sitúa a Almería como la segunda provincia andaluza en producción acuícola, mientras que es la primera en volumen de peces -ya que Cádiz que está por delante se centra más en la producción de moluscos y crustáceos. De hecho, en el año 2005 se produjeron en Almería 1.869 toneladas de peces. La mayor parte de la producción se centró en lubina y dorada, pero hay ya piscifactorías que también crían atún. Además, en la actualidad se están realizando pruebas para incorporar la corvina a la oferta. El presidente de los empresarios acuícolas, Juan Manuel García, detalló que esta actividad tiene un crecimiento anual sostenido de un siete por ciento en Andalucía, lo que augura un buen futuro para el sector. En Almería, el crecimiento es aún mayor, ya que en los timos tres años la actividad acuícola ha crecido un 26 por ciento. De las más de 70 sociedades que hay en Andalucía dedicadas a la producción de peces, moluscos y crustáceos, la mayoría son pequeñas empresas -50 de ellas-. En Almería se concentran un buen número de las de mayor tamaño. De hecho, de las 11 piscifactorías que hay en Almería, la mayoría tienen un tamaño medio o grande. El principal problema al que se enfrenta esta industria en la actualidad es al elevado coste al que se enfrentan las piscifactorías, que tienen que pagar un canon de ocupación -de la zona de costa en la que se ubican las jaulas- y unas tasas portuarias que consideran elevadas. La producción almeriense se caracteriza por el sistema de crianza en viveros flotantes. También destacan sus centros de pre-engorde, que se concentran en Carboneras y que son referencia en el país. Futuro Consigan o no superar este escollo, las empresas acuícolas tienen un buen pronóstico de futuro, ya que Almería es, dentro de Andalucía, la provincia que ha visto crecer más rápido la producción de doradas y lubinas. La cría artificial de peces ya da empleo en la provincia a unas 400 personas -entre personal científico, patrones, rederos y buzos-. Además de esto, la creciente demanda de pescados de crianza, como la dorada y la lubina, y las magníficas condiciones del litoral almeriense, podrían suponer para la zona un incremento del empleo del cien por cien en cinco años, según las estimaciones de expertos en el sector. Además, para satisfacer el cambio de hábitos del consumidor habrá que aumentar la producción un 20 por ciento al año. La ventaja de no depender de nada ni nadie A pesar de que en los mercados reina la cultura de que el pescado salvaje es el más sabroso y el más bueno, los criadores de peces cuestionan esta afirmación, ya que con el pescado salvaje nunca se puede conocer la trazabilidad, es decir, de qué se ha alimentado, dónde se ha pescado o las enfermedades que haya podido tener. Por el contrario, los peces criados en factorías tienen numerosas ventajas, como que el producto está siempre disponible para su captura y venta; además, se pesca según demanda, por lo que no hay que conservarlo o almacenarlo; las poblaciones son de tamaño homogéneo, lo que facilita la cocina; los precios son más asequibles. Al margen de todo esto, los productores defienden que, desde el punto de vista medioambiental, la acuicultura es una forma de producción sostenible. 15 meses de 'buena dieta' y los peces están listos para servir Una de las piscifactorías más grandes de toda Andalucía es la que tiene sus jaulas junto a Aguadulce. En la playa de El Palmer, Piagua tiene instaladas 20 jaulas en las que se crían lubinas y doradas. Para colocarlas, la empresa ha tenido que tramitar una concesión marítima por la ocupación de 33 hectáreas. De las 20 jaulas se obtiene una producción anual de 1.300 toneladas de pescado, a través de un proceso que está totalmente controlado. De hecho, cada jaula cuenta con una cámara de video que se utiliza para controlar el estado de los peces y de la instalación. Los alevines, que se crían en centros especiales de pre-engorde, se trasladan a las jaulas cuidadosamente. Una vez allí, están 15 meses en la instalación y reciben alimentación una vez al día -en verano se aumenta la dosis porque al estar más caliente el agua también aumenta la actividad de los peces-. Las redes que cercan las jaulas se cambian cada 5 meses para evitar roturas, incluida la superior que evita que las gaviotas se coman el pescado. La dieta de las doradas y las lubinas se cuida mucho. Se alimentan de pienso hecho a base de harinas vegetales, harina de pescado, aceite de pescado y vitaminas. Ahora, con la ampliación autorizada por la Dirección General de Pesca y Alimentación, la producción de esta piscifactoría -que traslada los peces envasados a Águilas para su comercialización- va a aumentar considerablemente. De hecho, los responsables de Piagua pretenden pasar de las 1.300 toneladas anuales que producen ahora a unas 2.500, gracias a 16 nuevas jaulas que se instalarán. Una vez que la nueva fase esté en marcha, Piagua se convertirá en la empresa acuícola más grande de Andalucía y una de las más grandes de España. Además de esto, Piagua tiene unas instalaciones en tierra -en el puerto de Almería- donde se centralizan actividades como el almacenamiento del pienso, lavado y remienda de redes, producción de hielo, almacenamiento y segregación de residuos y oficinas de producción. Calidad Uno de los principales retos a los que se enfrenta el sector acuícola es el de demostrar al consumidor que la calidad es mayor que la del pescado salvaje. Para eso, la empresa almeriense Acuisleta está preparando un sello que certifique la calidad de la doradas que se críen artificialmente en Andalucía. La idea es adherirse a la marca 'calidad certificada' que supervisa y promueve la Junta de Andalucía.
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