La NASA prueba que corrió agua por
Marte gracias a la jarosita, un mineral descubierto en Almería
El Mundo. 03-03-04
OLALLA CERNUDA
MADRID.-
La
clave del anuncio de la NASA de que
Marte tuvo un día lagos está en la
jarosita, un mineral casi desconocido y originario del barranco de El
Jaroso (Almería) que demuestra de manera irrefutable que por las rocas
marcianas pasó el agua. Para que este material se forme, es
absolutamente necesaria e imprescindible una alteración acuosa. Si
hay jarosita, hubo agua.
La jarosita es un mineral que fue descubierto en 1852 por el
geólogo Breithaupt en el barranco andaluz de El Jaroso, un paraje
situado en la Sierra Almagrera, en Almería. Los geólogos han
encontrado jarosita en parajes como Río Tinto (Huelva), Mazarrón
(Murcia), Sierro Gordo (Chile) o Burra Burra (Australia), pero la mina
almeriense es la localidad tipo de este material.
Ya
las misiones Mars Pathfinder y Mars Global Surveyor detectaron sobre
Marte la posible presencia de este mineral en el planeta rojo, y los
científicos aventuraron que sería uno de los principales minerales de
alteración superficial de las rocas vulcánicas en Marte.
Ahora, el Opportunity ha podido analizar la roca ‘El Capitán’
exactamente igual que lo habría hecho un geólogo, y sus conclusiones
permiten a la NASA afirmar con rotundidad que, dado que hay
jarosita, por el planeta rojo corrió un día el agua.
La jarosita es un mineral difícil de identificar, porque se puede
confundir fácilmente con la limonita y la goethita. Es de un color
amarillo pardo y lo más frecuente es que se presente en masas
granulares, pulverulento o terroso, aunque a veces forma pequeños
cristales tabulares. Entre sus propiedades destaca que es insoluble
al agua. Es un sulfato de potasio y de hierro hidratado, es decir,
que tiene oxígeno e hidrógeno y su formula es "KFE3 ((SO4) 2 (OH) 6)".
Según el doctor Jesús Martínez Frías, director del Laboratorio de
Geología Planetaria del Centro de Astrobiología, la mineralogía
espacial “es ahora mismo uno de los campos más importantes de la
investigación, porque los minerales son los mejores testigos de la
evolución de un planeta”.
Lo más importante de este descubrimiento –recuerda Martínez Frías-
es que “los científicos vamos teniendo un paisaje informativo muy
claro. Ya hemos visto antes huellas de torrenteras, y gracias a
las sondas espaciales ya sabíamos que podía haber agua en el subsuelo
-por el hidrógeno que se había detectado- y agua helada en el polo
Sur”.
Martínez Frías asegura que estos indicios “parecen indicar que
hay agua en el subsuelo marciano en forma de ‘permafrost’”, una
mezcla de agua y hielo como la que se puede encontrar en zonas como
Siberia. De ser así, establecer colonias humanas en el planeta rojo
sería mucho más sencillo, puesto que se podría sacar agua mediante
sistemas de perforación y lograr la humidificación del ambiente.
Algunos
científicos también sostienen la teoría de que en el subsuelo de Marte
podría haber en estos momentos agua en circulación, que sería posible
por la actividad vulcánica que tiene el planeta.
A pesar de la euforia que reina en los centros de la NASA, los
estudios científicos están todavía por desarrollar. Durante los
seis primeros meses, sólo los investigadores de la agencia
estadounidense tendrán acceso a los datos, luego toda la comunidad
científica podrá trabajar con ellos.
De momento, la agencia ya ha cubierto el expediente. “La
NASA puso en marcha esta misión específicamente para determinar si al
menos en parte del planeta hubo un ambiente húmedo que pudo haber
albergado algún tipo de vida", aseguró James Garvin, director del
equipo científico de la NASA. Misión cumplida. Todo lo que venga
después, será 'de regalo'.