I Cumbre Energética Suramericana: LA REGIÓN PUEDE CONVERTIRSE EN EL MAYOR PRODUCTOR MUNDIAL DE BIOCOMBUSTIBLES

Ecoestrategia/Caracas. 19-04-07

La Declaración de Isla Margarita perfila a la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) como una potencia líder en energías provenientes del biodiesel, el petróleo, el gas, la hidroelectricidad, la energía eólica y la nuclear. 

Una fructífera cumbre regional se llevó a cabo los pasados días 16 y 17 de abril en la venezolana Isla Margarita, donde los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Venezuela, y representantes de Guyana, Perú, Surinam y Uruguay llegaron a un acuerdo sobre el nombre oficial del bloque de países de la región que pasará a llamarse Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), con una Secretaría permanente en la ciudad de Quito y un Consejo Energético para atender la futura demanda del sector en esta parte del mundo.

 

En la denominada “I Cumbre Energética Suramericana”, realizada esta semana en el Caribe venezolano, se estableció formalmente la creación del Consejo Energético de la región asignándole la tarea de presentar una propuesta en esta área para la III Cumbre Suramericana de Naciones que tendrá lugar este año en Cartagena de Indias (Colombia).

 

El documento final de la Cumbre señala que “Los presidentes crean el Consejo Energético de Suramérica, integrado por los ministros de Energía de cada país, para que, con base en los principios señalados en esta declaración, presenten una propuesta de lineamientos de la Estrategia de Suramérica que será discutida en la III Cumbre Suramericana de Naciones”.

 

Esta declaración energética ratifica los principios rectores de la integración energética regional recogidas en la declaración de la I Reunión de Ministros de Energía de la que anteriormente se llamaba Comunidad Suramericana de Naciones (CSN) del 26 de septiembre de 2005 y en la Declaración Presidencial sobre Integración Energética Suramericana, suscrita el 9 de diciembre del año pasado en Cochabamba (Bolivia).

 

Los mandatarios regionales enfatizaron que la integración energética en el seno de UNASUR debe ser utilizada como una herramienta importante para promover el desarrollo social y económico, así como para erradicar la pobreza.

 

Sí a los biocombustibles

 

La Cumbre de Isla margarita estuvo precedida de polémicas acerca de la producción de etanol en América del Sur, luego del anuncio de Brasil y Estados Unidos sobre el desarrollo de cultivos destinados a la elaboración de biocombustibles que, según el presidente Fidel Castro de Cuba y el Movimiento de los Sin Tierra de Brasil (MST), afectarían la seguridad alimentaria de la región.

 

Sin embargo, el presidente anfitrión, Hugo Chávez Frías, propuso finalmente producir de manera racional el etanol necesario para los pueblos de Suramérica, "siempre que no se perjudique la producción de alimentos".

 

En función de esta iniciativa, Chávez afirmó que “cada nación deberá avanzar según lo considere”, y señaló que uno de los párrafos de la Declaración Final que suscribieron los mandatarios que asistieron al encuentro regional expresa su reconocimiento al potencial de los biocombustibles para diversificar la matriz energética suramericana.

 

Por su parte, el presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, sostuvo que “la Cumbre ha puesto las bases para un acuerdo sudamericano que incluya el tema del petróleo, el gas, los combustibles alternativos, a partir de productos agrícolas como la caña de azúcar, la palma africana, y el tema de la energía hidroeléctrica".

 

A este respecto, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró que la cita en Margarita "habría valido la pena si sólo hubiese servido para aclarar que no hay contradicción, sino complementariedad, entre los combustibles de origen fósil, no renovables, y los biocombustibles, que pueden renovarse".

 

El consenso final alcanzado establece el impulso del desarrollo energético de los países involucrados como elemento que garantice la sostenibilidad de la integración suramericana, además del desarrollo de las energía renovables, pues cumplen un papel importante en la diversificación de la matriz de energía primaria, la seguridad energética, la promoción del acceso universal a la energía y la preservación del medio ambiente.

 

La Declaración de Isla Margarita también plantea la necesidad de desarrollar programas y actividades de cooperación en materia de ahorro y uso eficiente de la energía.

 

Dudas nucleares

 

Aunque Brasil y Argentina sí prevén desarrollar programas de energía nuclear, y se baraja como una de las opciones para lograr la autonomía energética de la UNASUR, otros países como Venezuela no la encuentran como una opción prioritaria por el momento.

 

Argentina es el país pionero en este campo. Su programa de energía nuclear se inició en la década de los cincuenta y ahora vuelve a reactivarse. En 1974 el gobierno argentino inauguró la primera central atómica de la región, Atucha I, que produce 357 megavatios y está ubicada en la oriental provincia de Buenos Aires.

 

En 1984 se inauguró la segunda central, Embalse, en la central provincia de Córdoba, con un aporte de 648 megavatios. En 1981 se comenzó a construir también Atucha II, en el mismo parque que Atucha I, pero quedó inconclusa en 1994 por falta de fondos y voluntad política del entonces presidente Carlos Menem.

 

Actualmente, el gobierno de Néstor Kichner ha decidido poner en marcha un plan para la reactivación de las centrales nucleares y la puesta en marcha de la producción de sus insumos: agua pesada y uranio enriquecido.

 

Brasil, por su parte, ha firmado con India un convenio para desarrollar este tipo de energía, al tiempo que dijo que la matriz de Suramérica indica que el 1% de producción energética proviene de esa rama.

 

Sin embargo, en el caso de Venezuela, la producción de energía nuclear no es prioridad, así lo anunció el presidente Hugo Chávez Frías, al término de la I Cumbre Energética Suramericana.

 

Para la mayoría de los ambientalistas esta fuente es potencialmente riesgosa y produce una amenaza latente de larga duración como son los residuos radiactivos. En el otro lado, los expertos de la industria nuclear no dudan en afirmar que la energía atómica es la más limpia y segura del mundo.

 

En la Declaración final de esta Cumbre todos los participantes estuvieron de acuerdo en la importancia de asegurar la compatibilidad entre la producción de todas las fuentes de energía, la producción agrícola, la preservación del medioambiente y la promoción y defensa de condiciones sociales y laborales dignas, asegurando el papel de Suramérica como región productora eficiente de energía.

 

Más información sobre esta iniciativa de integración energética Sudamericana en: http://uniondelsur.menpet.gob.ve/

 

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