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Las Jornadas Astronómicas se abren con un canto al servicio de la ciencia IDEAL/I-F. ALMARZA/ALMERÍA. 10-04-07 Los especialistas destacan su deber moral y su compromiso social de poner al alcance del ciudadano los avances de las tecnologías. Las 24 holografías instaladas en la Plaza del Mar de la Rambla serán uno de los grandes atractivos de esta iniciativa hasta el día 22. La imagen del trompetista que destaca esta página es única y no tres, como las recogidas aquí, o incluso algunas más. Ahí puede residir uno de los atractivos de las holografías u hologramas. En cierta manera es el espectador el que crea un número determinado de imágenes conforme a su movimiento -acoplado al andar- y a la distancia desde la que contemple cada una de esas imágenes al igual que puede cambiar el color si ese movimiento es en vertical. Pues se pueden contemplar hasta 24, de las que 15 son gigantes y por tanto las más grandes del mundo, y, entre ellas, aparecen de Saturno, aviones repostando en vuelo, el aeropuerto de Brunei, un meteorito, la nave espacial francesa Hermes y hasta la del propio creador de esta técnica,Yuri Dewisyuk, que, según todos los indicios, es la que más atención recibe por la corporeidad que presenta. Todas pertenecen al Museo de la Holografía de París y podrán verse hasta el día 22 en la carpa de la Plaza del Mar (Plaza de las Velas) de la Rambla Belén. Sobre la tierra No se trata de fotografías. Son luz codificada, una escultura de luz tridimensional, trabajada con láser y con láser proyectada. Las diferencias entre ellas vienen dadas por la técnica con las que han hecho y con la que se proyectan. Sin duda alguna, serán la gran atracción de las III Jornadas Astronómicas de Almería 2007, que inauguró ayer el astronauta Pedro Duque y se prolongarán hasta el día 13 en cuanto a las conferencias. Están organizadas por el Ayuntamiento de Almería, la Fundación Unicaja, la Universidad y K 2000. Pero si en esta iniciativa aparecen como una atracción artística, la técnica ha pasado ya a ser utilizada en temas tan diarios como las tarjetas de crédito o como los billetes monetarios, el de los euros, entre otros. Aquí reside la transcendencia de las Jornadas. «Los científicos con renombre tenemos que poner al servicio del ciudadano nuestros conocimientos. Es uno de sus deberes sociales». Estas palabras de Joseph Taylor, premio Nobel de Física en el año 1993 y profesor en la universidad norteamericana de Princenton, pueden servir como rótulo.Y si directo y escueto -tal vez derivado de las preguntas y respuestas pasadas por el traductor interpuesto- fue el Nobel, amplio y fruto no solamente de un trabajo sino también de una reflexión resultó el astronauta y Premio Príncipe de Asturias, Pedro Luque. «Los programas del espacio interesan a todo el mundo, por eso la gente mira sus presupuestos y ven que es mucho, pero en realidad es poquísimo. España, por ejemplo, dedica a la Agencia Espacial ocho o diez veces menos que a la cooperación internacional. Esas inversiones no constituyen nada anormal, no son un dispendio y por hacerlas no se deja de mirar a la tierra porque la única manera de resolver los problemas de la tierra es la tecnología. La tecnología del espacio puede servir para controlar las cosechas y regularlas en los casos de las hambrunas. Los programas de ayuda internacional recurren a nosotros cuando se producen inundaciones para conocer a través de mapas y cartografías esas zonas afectadas. No estamos en una situación de una cosa o la otra: el espacio o los problemas de la tierra. Al contrario, cuanto más tecnologías existan, mejor irá la tierra». Agujeros negros El problema de actualidad problemática -el calentamiento global- puede también tener una medida de corrección en la astronomía. Pedro Luque habló en este sentido de los satélites que determinan los beneficios de un bosque, que miden las emisiones exactas de elementos contaminantes en cada punto del planeta y de la autoría de las mismas. «Pero por encima de todo o como su base está el que enseña al ciudadano qué es lo que realmente pasa para que se conciencie y se pueda evitar. La tecnología es una de las medidas para luchar contra el calentamiento», señaló no sin sostener que el astronauta no era un oficio y que solamente hasta cierto punto constituía una profesión para considerar que se trata más bien de un servicio. Y un servicio que se puede ofrecer trajeado o informal -ahí al lado está la foto que aúna esas dos imágenes- porque la astronomía no está sujeta a etiquetas ni protocolos al estar abierta a todos los que se interesen por sus temas, como sostuvo Jorge Casares, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). «Al revés, los astrónomos muchas veces necesitamos no llevar corbata», añadió, por su parte, John Beckman, profesor del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en ese mismo Instituto. Jorge Casares, que hablará sobre los agujeros negros, sostuvo que la popularidad que pueden alcanzar algunos temas científico, como el que abordará, no perjudica a la ciencia y manifestó que cualquier esfuerzo por conseguir esa popularidad resulta positivo. Añadió que cuanto más interés despierte una cuestión, demostrado por ejemplo en la popularidad, un mayor interés y apoyo proviene por parte de las instituciones y de los organismos. Oportunidades Para John Beckman, que participa por tercera vez, destacó el hecho de que Almería se entregue a la celebración de unas jornadas con un tema que puede considerarse sofisticado cuando existen muy pocas ciudades de su número de habitantes y de sus demás características con esta actividad y con el interés que demuestran los ciudadanos al llenar el teatro para todas las conferencias. El alcalde de la ciudad, Luis Rogelio Rodríguez, consideró por su parte que el almeriense conjuga con las Jornadas dos oportunidades: la de conocer algo más de los orígenes y de los confines del mundo y la del reconocimiento al esfuerzo que unos hombres y unas mujeres llevan a cabo en este campo de la ciencia y de la investigación. PROGRAMA
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