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CANADÁ SE ENFRENTA NUEVAMENTE A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL DEBIDO A LA CACERÍA DE 350.000 CRÍAS DE FOCAS ARPA Y ENCAPUCHADAS "Use tinta no piel","Siéntase cómodo en su propia piel y deje que los animales conserven la suya", son algunos de los mensajes de la campaña. A partir del 29 de marzo Canadá inicia su temporada anual de caza de focas bebés cuya piel se destinará a la industria peletera. Unas 350.000 crías de focas arpa (Phoca groenlandica) y encapuchadas morirán apaleadas mientras ciudadanos del mundo entero, organizaciones ecologistas y algunos gobiernos le piden al Primer Ministro canadiense, Stephen Harper, que detenga esta masacre. Por su parte, el Gobierno de Canadá responde que las focas están acabando con los bancos de bacalao dejando desprovistos a sus pescadores de este recurso, mientras que el grupo ecologista Greenpeace asegura que los informes con los cuales los canadienses justifican la "brutal cacería comercial" de focas bebé son incompletos y obsoletos. En los últimos cuatro años más de un millón de focas han sido despellejadas vivas argumentando que su sobrepoblación depredaba las zonas bacaladeras. Según Greenpeace, “los cálculos hechos por el Gobierno canadiense sobre el crecimiento de la población de focas asumen que los factores ambientales y biológicos permanecerán sin cambios tanto a corto como a largo plazo, una premisa altamente cuestionable a la luz de los crecientes impactos del cambio climático sobre las condiciones de los océanos y las zonas heladas”. Rechazo mundial Para la ONG Animanaturalis, “esta es la matanza de mamíferos más grande que se realiza bajo el consentimiento del gobierno y las autoridades de Canadá. No hay excusa válida para masacrar y torturar a estos seres que vivos que sienten tanto dolor y malestar como los humanos”. Asimismo, el Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales (IFAW), pidió al Gobierno de Canadá que "muestre mesura", cancelando la cacería comercial de focas ante la falta de hielo. "La combinación de falta de hielo y la cacería de focas podría ocasionar la pérdida de casi todos los ejemplares que nazcan este año en el Golfo y, posiblemente, también en la costa", aseguraron los conservacionistas. La cubierta de hielo en el Golfo de San Lorenzo, normalmente de varios metros de grosor en esta época, se ha adelgazado debido a la calidez del invierno (ocasionada al parecer por el Cambio climático). Cada año, un gran porcentaje de la población de focas arpa emigra al golfo para dar a luz. Si las focas no pueden encontrar hielo abortarán a sus crías en el agua, y éstas se ahogarán. "Las focas arpa dependen de una plataforma de hielo estable para poder dar a luz a sus crías y amamantarlas. Cuando no se forma el hielo o es demasiado delgado, el nacimiento y la alimentación se ven afectados, por lo que muere un gran número de crías", afirmó David Lavigne, Asesor Científico del IFAW y experto en mamíferos marinos de fama mundial, quien ha estudiado las focas arpa durante más de 30 años. Europa estudia prohibir productos canadienses Ante este ecocidio, la Comisión Europea (CE) anunció que estudiará la posibilidad de adoptar una normativa para prohibir la importación en toda la Unión Europea (UE) de productos derivados de las focas, según lo informó el comisario de Medioambiente, Stavros Dimas. Dimas, quien participó en un reciente debate en el Parlamento Europeo en el que se habló sobre la caza de las focas, subrayó que hay una “gran preocupación” entre los ciudadanos comunitarios sobre los métodos utilizados en esas matanzas. El alto funcionario europeo explicó que Bruselas tiene previsto estudiar “toda la información disponible” sobre los métodos empleados en la captura de ese animal y que llevará a cabo un análisis “objetivo y en profundidad sobre todos los datos científicos existentes relacionados con el bienestar animal de la caza de focas”. Una parte de ese estudio lo llevará a cabo la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, precisó el comisario. El resultado del mismo “podría permitir a la Comisión emitir conclusiones firmes y presentar posibles propuestas legislativas”. Aunque Bruselas no dispone de “medios legales” para aplicar una moratoria inmediata en ese ámbito “los gobiernos de los Veintisiete sí pueden imponer prohibiciones”, recordó Dimas. El comisario explicó al Parlamento Europeo que ha pedido al Gobierno canadiense que permita a un grupo de expertos veterinarios de la UE asistir como observadores a la caza que tendrá lugar en Canadá este año, a la que invitó a sumarse a los eurodiputados. Los famosos defienden a las pequeñas focas Diversos personajes del mundo del espectáculo, con gran repercusión mediática, han pedido la finalización de este ecocidio. Entre ellos la actriz Pamela Anderson, conocida por la serie televisiva "Baywatch" y canadiense de nacimiento, quien escribió una carta al primer ministro Stephen Harper enfatizando que "Uno de los mayores problemas del gobierno estadounidense consiste en que se muestra arrogante y evidentemente le da igual la opinión del resto del mundo. No me gustaría ver que ahora ocurriera lo mismo con Canadá". Igualmente el ex Beatle Paul McCartney McCartney calificó la caza comercial de las focas como "una mancha en el carácter de la población canadiense" y también pidió el año pasado al Primer ministro del país que la suspenda. Otros célebres activistas pro animales, como la actriz francesa Brigitte Bardot, denuncian la crueldad con la que son capturados los bebés foca, abatidos a golpes, utilizando los "hakapiks" (garrotes con un pincho en su extremo, utilizados para cazar en el golfo de San Lorenzo). Por su parte, la estrella del baloncesto profesional estadounidense Dennis Rodman participó en un anuncio de la organización defensora de animales PETA donde aparece desnudo (mostrando sus tatuajes) junto al mensaje "Use tinta, no piel". Rodman además agrega: "Siéntase cómodo en su propia piel y deje que los animales conserven la suya". Actualmente la caza anual de focas, que provee de ganancias cercanas a los 12 millones de euros por la venta de carne y piel, es una importante fuente de ingresos para las comunidades de pescadores de Quebec y Newfoundland, que han sido golpeadas por la disminución de la pesca en el Atlántico.
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