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LA JUNTA MULTIPLICÓ POR 50 EL VALOR DE UNA FINCA DE SECANO DEL SENADOR PEÑA CON UN POZO FICTICIO EL MUNDO-ALMERÍA. Pág. A1, A2 y A3. 21-01-06 PELOTAZO DE JUAN MIGUEL PEÑA (PSOE) EN UNA ZONA PROTEGIDA ALMERÍA- El senador socialista Juan Miguel Peña compró parcelas de secano y las vendió como suelo de regadío, utilizando para ello un pozo agrícola ficticio y llevado a cabo, con la connivencia de la Junta de Andalucía y junto a otros propietarios, los desmontes ilegales de mayor calibre en Europa en terrenos que, además, están protegidos por su valor medioambiental. Peña consiguió multiplicar el valor de sus fincas por 50, según las tasaciones hechas en el momento de la operación de venta, y está imputado por un posible delito contra el medio ambiente. Con el cambio de las fincas de secano a regadío gracias al pozo, Juan Miguel Peña pudo vender sus terrenos, y obtener pingües beneficios, pocos meses después de convertirse en senador del PSOE por Almería, cargo que ostenta desde el 14 de marzo de 2004. Según las tasaciones hechas en el momento de la operación de compraventa, el suelo se revalorizó por encima de 1.200.000 euros, más de 200 millones de las antiguas pesetas por lo que, cuatro años antes, a Peña le costó menos de 4 millones de pesetas. LOS MAYORES DESMONTES ILEGALES DE EUROPA PARA REVALORIZAR SUS TERRENOS Que fuera terreno protegido, propuesto como Lugar de Interés Comunitario, y calificado como forestal no fueron suficientes obstáculos legales para que un nutrido grupo de propietarios acometiera al norte del aeropuerto de Almería el mayor desmonte ilegal de la Unión Europea. A pesar de que la Junta de Andalucía anunció haber abierto 30 expedientes sancionadores con orden de paralizar obras por haber destruido 442 hectáreas, los trabajos continuaron y hoy en día los invernaderos construidos sobre antiguas ramblas, montes y lomas se mantienen en producción. En la imagen, los terrenos que fueron propiedad de Juan Miguel Peña.
- En 2000 compró por casi 4 millones de las antiguas pesetas 4,1 hectáreas de terreno baldío y a los cuatro años paso a valer más de 200 - Pese a estar en Zona de Interés Comunitario, Medio Ambiente permitió su uso agrícola a través de un pozo no apto para regadío. - Consintió desmontes ilegales, denunciado por los propios agentes forestales y el Seprona, para construir en ella invernaderos. - El candidato del PSOE en Roquetas hizo desaparecer una loma y dos ramblas de un paraje con valor ambiental sin que la Junta lo impidiera. PEÑA LOGRÓ MULTIPLICAR POR 50 EL VALOR DE FINCAS DE SECANO AL HACERLAS DE REGADÍO CON UN POZO FICTICIO MARÍA VICTORIA REVILLA – ALMERÍA - El senador y candidato del PSOE a la alcaldía de Roquetas compró suelo por menos de 4 millones de pesetas que, cuatro años después, valían 200 millones - Hizo, además, desmontes y construyó invernaderos en zona protegida por su valor medioambiental
El senador del Partido Socialista por Almería y actual candidato a la alcaldía de Roquetas de Mar, Juan Miguel Peña, ha visto engrosado su patrimonio con la compra de parcelas de secano y su venta posterior como suelo de regadío, utilizando para ello un pozo agrícola ficticio y llevando a cabo, con la connivencia de la Junta de Andalucía y junto a otros propietarios , los desmontes ilegales de mayor calibre de Europa en dichos terrenos de la capital almeriense, que se encuentran protegidos por su valor medioambiental. Peña consiguió multiplicar el valor de sus fincas por 50, según las tasaciones hechas en el momento de la operación de venta, y está imputado por un posible delito contra el medio ambiente. El pelotazo urbanístico del senador socialista comienza en el año 1999 cuando, el entonces empresario agrícola, le compra a la mercantil Alquián SA, domiciliada en Madrid, una finca improductiva no autorizada para agricultura , en el Paraje Coto de Espinosa, en el barrio almeriense de El Alquián, muy próxima al Parque Tecnológico e Industrial de Almería (PITA). Adquiere estos terrenos de secano por 3.665.000 de las extintas pesetas (22,027 euros). El actual candidato socialista no puede, sin embargo, explotar sus 3,7 hectáreas mediante la agricultura intensiva de los invernaderos. La finca se encuentra en una zona protegida, propuesta como LIC (Lugar de Interés Comunitario), dada la riqueza de su flora y fauna, y por tanto, intocable. Peña consigue, un año más tarde, la finca aledaña, también por muy buen precio. Paga por ella sólo 194.250 pesetas (1.167 euros). Tiene una extensión de 4.729 metros cuadrados, pero lo que hace a esos terrenos más interesante es la existencia de un pozo de agua. Este pozo le sirve a Peña para vincular ambas fincas con derechos de explotación de aguas. De hecho, las registra, en el año 2004, como una única pastilla de suelo, ya como los terrenos de regadío y no de secano, lo que multiplica su valor. En la nota simple del Registro de la Propiedad se dice que el pozo es para riego y aparece identificada su inscripción en el Catálogo de Aguas privadas, de la Confederación Hidrográfica del Sur, “tomo 7 del folio 92”. Según ha podido saber EL MUNDO Almería, el pozo existente en la finca de Peña no aparece en el citado folio y está catalogado como “pozo industrial”, por lo que no puede ser explotado para el riego, Tampoco disponía, por otro lado, del caudal suficiente para abastecer las necesidades propias de la actividad agrícola. De hecho Peña, junto a otros propietarios de la misma zona, tuvo que solicitar agua a la comunidad de regantes 4 Vegas, y luego constituir una propia, Vistamar. Con el cambio de las fincas de secano a regadío , Peñas pudo vender sus terrenos, y obtener pingües beneficios, pocos meses después de convertinse en senador del PSOE por Almería, cargo que ostenta desde el 14 de marzo de 2004. Según las tasaciones hechas en el momento de la operación de compraventa, el suelo se revalorizó por encima de los 1.200.000 euros, más de 200 millones de las antiguas pesetas, el mismo que, cuatro años antes, le costó a Peña menos de 4 millones de la antigua moneda. La rentabilidad del suelo obtenida se debe, además de la triquiñuela del pozo, a los cambios que Peña practicó sobre sus fincas y por los que se encuentra imputado en un posible delito contra el medio ambiente, después de que fuera denunciado por Ecologistas en Acción, junto a 39 propietarios, por practicar desmontes ilegales, considerados como los mayores acometidos en Europa. Fruto de la denuncia del grupo ecologista, el Juzgado de Instrucción número 1 de Almería ordenó al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), de la Guardia Civil, presentar un informe de los cambios practicados en este espacio protegido. En dicho informe, la Guardia Civil deja constancia de que se llevaron a cabo importantes desmontes, nivelaciones de terreno y roturaciones para llevar conducciones de agua de una parcela a otra y preparar el suelo para la implantación de invernaderos. Los cambios físicos del paisaje por los desmontes son evidentes (ver imagen de la derecha), y los propios agentes forestales de la Consegería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía presentaron diversas denuncias ante la Delegación Provincial de Almería, la primera de ellas data de 1997.
Medio Ambiente abrió expedientes sancionadores con orden de paralización de las obras. Pese a ello, Peña pudo continuar con los desmontes y construir, durante varios años, diversos invernaderos, una balsa y un almacén, de entre siete u ocho metros de altura , “sin licencia”, según Ecologistas en Acción, y destruyendo la loma e invadiendo dos ramblas. “La zona mediterránea está sometida a lluvias esporádicas, pero muy intensas, y el entaponamiento de los cursos naturales de aguas supone un grave peligro”, explica Igor Parra, del grupo ecologista. El propio informe del Seprona deja en evidencia que la Junta tenía conocimiento de lo que estaba ocurriendo, ya que tambien la Guardia Civil dio orden a los agentes del Seprona para que “relajasen” sus labores de vigilancia. Además, Peña y el resto de propietarios, solicitaron, en junio de 2000, el cambio de uso de los terrenos de forestal a agrícola. Esta petición fue denegada para el suelo que vendió Peña en 2005 por estar en una zona LIC. Choca que la Consejería de Empleo y Desarrollo Tecnológico autorizase en 2002, la instalación de una estación transformadora en la finca Coto de Espinosa y el tendido eléctrico para el suministro de energía a la “finca agrícola”, según consta en el Boletín Oficial de la Provincia. Según declaró ante el Parlamento Andaluz la consejera de Medio ambiente, en septiembre de 2001, la Junta abrió una treintena de expedientes que, a día de hoy, no han tenido efecto ninguno. La zona del Coto Espinosa sigue poblándose de invernaderos. Los imputados por un posible delito contra el medio ambiente aún no han prestado declaración. Ek caso de Peña es particular, ya que, al ser senador, no puede ser requerido por los Juzgados de Almería. Al ser aforado, la denuncia debiera derivarse al Tribunal Supremo. La Junta, mientras, tiene en trámite la legalización de los invernaderos situados dentro de la zona LIC, incluidos los que eran propiedad de Juan Miguel Peña. DE AGRICULTOR PASÓ A SENADOR Y CANDIDATO TRAS EL “PELOTAZO” MC. El perfil biográfico de Juan Miguel Peña que aparece en la página web del Senado lo dice todo sobre su pasado político. No recoge ningún puesto o cargo anterior al propio de senador, y sólo hace mención a su puesto como presidente de Geosur SCA, cooperativa dedicada al comercio al por mayor de de frutos y frutas, verduras frescas y hortalizas. También apunta que fue presidente de Consumomar SCA, cooperativa almeriense dedicada a suministros agrícolas y le califica, a secas, como “empresario. Y es que el senador Juan Miguel Peña se convirtió de la noche al día en hombre de confianza de la dirección del Partido Socialista en Almería y fue nombrado senador, después de que adquiriera notoriedad pública como agricultor y como uno de los propietarios que adquirieron terrenos forestales en las proximidades de El Alquián, donde se practicaron los mayores desmontes y rotulaciones ilegales en la historia de la Unión Europea, sin que la Junta de Andalucía fuese capaz de de paralizarlos a pesar de que la zona estaba propuesta como Lugar de Interés Comunitario. Por aquel entonces, los grupos ecologistas que denunciaron ante los tribunales el atentado al Medio Ambiente sugirieron que el único motivo de la pasividad de la Junta parecería ser la confluencia de intereses del PSOE con los autores de los desmontes. El tiempo aportó poco después un elemento más a quienes mantenían estas teorías: la fulgurante carrera política de Peña, que fue designado senador y de golpe y porrazo se convirtió en un peso pesado del partido en Roquetas, donde aspira a la alcaldía.
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