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Los trabajos en Palomares se iniciarán a mediados de noviembre y durarán dos años Los trabajos para la elaboración de un mapa tridimensional que determine el grado de contaminación de las 10 hectáreas afectadas por las bombas que cayeron en 1966 en Palomares comenzarán a mediados del próximo mes con el vallado de la zona y no concluirán al menos hasta dentro de 2 años. Esos son los cálculos del director general del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), Juan Antonio Rubio, quien explicó que el acuerdo técnico firmado hace unos 20 días con el departamento de Energía de Estados Unidos supone que ese país, propietario de los aviones que llevaban las bombas, prestará "todo su apoyo" instrumental y tecnológico en los trabajos. En la realización del mapa trabajarán aproximadamente 20 personas, de ellas 15 dedicadas a la caracterización de los terrenos, y por otra parte los técnicos norteamericanos se ocuparán de la instrumentación, análisis en laboratorios y asesoramiento técnico. Rubio precisó que en el redactado del acuerdo, de solo dos páginas, no se determina la cuantía de la aportación de Estados Unidos ni su proporcionalidad porque "eso le compete a otros departamentos establecerlo", aseguró. Reuniones La delegación española se ha reunido en tres ocasiones desde el último año con la del departamento de Energía de Estados Unidos, seis personas que también han viajado a Palomares y han estado en contacto con los alcaldes de los municipios afectados, para hacer "un análisis detallado en profundidad y un plan común". El director del CIEMAT aseguró que el acuerdo con Estados Unidos para proceder al análisis de los terrenos y que ese país comparta los costes de hacerlo, "llega 40 años después de que cayeran las bombas, porque es ahora cuando se han detectado signos de contaminación en caracoles". En el momento del accidente de los aviones, que dejaron caer cuatro bombas, Estados Unidos "hizo una tremenda tarea de limpieza porque había muchos restos de plutonio. Los signos de que parece que ha quedado algo es que han aparecido recientemente". Expropiaciones La expropiación de los terrenos, una misión que concierne a la Delegación del Gobierno de Andalucía y que comenzó hace más de dos años, está recurrida por la mitad de los propietarios aunque, según Rubio, ya disponen de la autorización de ocupación de todas las tierras. "No puedo hablar de lo que pasó antes -dijo Rubio- pero lo que sí se puede decir es que a los seis meses de llegar este Gobierno se dio la orden de expropiación y ese es un proceso largo y tedioso". El Gobierno aprobó a mediados de diciembre de 2004 un Plan de Investigación Energética y Medioambiental, elaborado por el CIEMAT, para "vigilar y recuperar" la zona afectada por las bombas y la expropiación "urgente" de las fincas con restos radiactivos y garantizar así que, "tras la reactivación urbanística de la zona", no se detecten variaciones en la situación radiológica. Rubio indicó que solo hay una "posible contaminación en el subsuelo", no en superficie, y, "si existe, hay que quitarla". "No creo que el análisis dure menos de dos años, pero todo depende de lo que se vaya encontrando. Lo que es seguro es que no hay peligro para la población", afirmó. En el caso de que los técnicos, que harán calas de entre uno y dos metros, hallaran tierra contaminada, la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA) sería la encargada de retirarla.
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