España y EEUU firman un acuerdo para descontaminar Palomares de sustancias radioactivas

Informativos CanalSur. 08-10-06  

Casi 41 años después de la caída de los restos de dos bombas nucleares en la localidad almeriense de Palomares por accidente, España y Estados Unidos han firmado un acuerdo para limpiar y descontaminar toda la zona. Los gastos serán compartidos aunque no está fijada aún la cantidad.

El Departamento de Energía de Estados Unidos ha aceptado expropiar, vallar, medir la radiación y descontaminar 10 hectáreas en el pueblo. El trabajo puede llevar años. En el suelo quedan restos de plutonio, americio y uranio, radiactivos durante miles de años, aunque ni los archivos del Ejército americano reflejan lo que hay en realidad bajo la superficie.

En una información publicada

Hoy por el diario El País se indica que el documento firmado no estipula las cantidades que pondrá la administración americana , puesto que no se sabe lo que costará limpiar la zona, pero supone un paso importante porque el acuerdo vigente con EE UU, y renovado en 1997, le obliga a pagar hasta 300.000 dólares al año para hacer análisis a la población de la zona, pero sólo paga unos 100.000.

Esta historia comenzó el 17 de enero de 1966, cuando dos superbombarderos estadounidenses realizaban un vuelo rutinario sobre la Península. Procedentes Turquía y Georgia eran abastecidos en vuelo sobre Almería antes de proseguir hacia Estados Unidos. Eran dos B-52 cargados con cuatro bombas termonucleares cada uno. Uno de ellos chocó con la nodriza antes del repostaje. El avión ardió y en el accidente liberó cuatro bombas 75 veces más potentes que las lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki.

El paracaídas de dos de ellas falló y los proyectiles cayeron en Palomares, ardieron y liberaron tres kilos de plutonio, un material radiactivo durante miles de años. La tercera bomba se recuperó intacta y la cuarta se localizó meses después en el mar.

EE UU realiza análisis periódicos a la población de Palomares sin que hayan aparecido más enfermedades de las normales. Pero el suelo en el que cayeron las bombas, un solar en el centro del pueblo y otro a las afueras, siguen sin limpiar.

 

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