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La Junta eludió el retracto de “El Algarrobico” pese a conocer en 1999 la venta de su suelo EL MUNDO/ JUAN SÁNCHEZ/ALMERÍA. PAG. A3. 16-09-06 Coves reconoce que era el vendedor y no el comprador del terreno quien tenía que comunicar su cambio de titularidad. La Junta tenía el 17% de las acciones de la empresa que vendió dos parcelas. La consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, echó ayer por tierra el argumento esgrimido hasta ese momento por la Junta de Andalucía para hacer efectivo el derecho de retracto sobre los terrenos en los que se asienta el hotel de El Algarrobico, en Carboneras, y es que la mandataria autonómica rectificó sus planteamientos al asegurar que «la Ley obliga a quien vende un terreno en un espacio protegido a comunicarlo a la administración correspondiente», algo que «no se, hizo, y a lo que se le añade que ese suelo está fuera del Parque Natural cuando eso no es verdad». Pues bien. Esa administración es la Junta de Andalucía, que, curiosamente, participaba Parque Club Algarrobico, una de las dos empresas que vendieron a Azata del Sol el terreno para la construcción del hotel. En concreto, el Gobierno andaluz era propietario del 17% de la citada compañía. Por eso, la, promotora del establecimiento hostelero ingresó en la cuenta de la Junta la parte correspondiente. El traspaso de titularidad fue firmado ante notario el 30 de junio de 1999 en Madrid. En dicha operación, la compañía Río Alías vendió tres fincas en el sector R-5, frente a la playa de El Algarrobico, por 1,4 millones de euros. La otra empresa, Parque Club Algarrobico -la participada por la Junta a través del Instituto de Fomento de Andalucía- vendió por 0,9 millones otras dos parcelas en el mismo paraje. En las escrituras se advertía de que el suelo no estaba afectado por el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Esos suelos son los que la Consejería de Medio Ambiente pretende recuperar ahora desembolsando 2,3 millones de euros, el mismo importe en que se cerró la operación en 1999. Más dudas en el aire Como indicó Coves una de las razonas en las que su departamento basó en su día la solicitud de ejercer el derecho de retracto es que en las escrituras de las parcelas figura que las mismas no están enclavadas dentro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Sin embargo, la Junta conocía esa situación, puesto que la ampliación de este espacio protegido, por el que quedaban afectados dichos terrenos, fue aprobado el 25 de octubre de 1994 mediante decreto por el Gobierno andaluz. Por tanto, la Junta conocía el grado de protección de los suelos, era propietaria de parte de los mismos y, a pesar de ello, no sólo, no ejerció el derecho de retracto, en ese momento, sino que aprobó la operación de cambio de titularidad para que se ejecutara el proyecto de Azata del Sol. Ayer la consejera Coves indicó que «en su momento -el día en que se cerró la operación- se tenía que haber notificado la venta de esos terrenos por estar dentro del espacio natural».
Por su parte, el portavoz de la promotora, Antonio Baena, aplaudió el cambio de postura de la consejera de Medio Ambiente, aunque advirtió de que «esto no cambia nada», Entre otras cosas, porque la Junta sigue manteniendo que va a hacer efectivo el depósito del dinero del derecho de retracto, pero, según Baena, «éste no procede». En este sentido, precisó que Azata del Sol «cuestiona el supuesto interés general en el que Junta y Gobierno central se escudan para no permitir que el hotel pueda ser terminado y explotado comercialmente». Según Baena, «la promotora del hotel es la propia Junta dé Andalucía, a través del Plan Turístico del Levante Almeriense de 2004», a través del cual «invitaban a los inversores a hacer hoteles en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar». Además, la Administración autonómica «ha subvencionado la construcción», con lo que quedó claro que el interés general «no es la expropiación y posterior derribo». No obstante, Baena indicó que lo que persiguen ambos organismos es «aburrimos» y «puede que ya lo estén consiguiendo». Así, «en breve decidiremos si abandonamos el hotel».
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