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La escritura de venta de El Algarrobico dice que la finca está fuera del Parque IDEAL/ÁFRICA MATEO/ALMERÍA. 14-09-06 Parque Club El Algarrobico, participada por la Junta, firmó Los vendedores acreditan que traspasan suelo urbanizable. Cualquier documento nuevo que aparece en relación con los terrenos sobre los que se ubica el polémico hotel de El Algarrobico no son sino una prueba más del despropósito que ha rodeado a esta edificación que, a pesar de su gran tamaño, ha pasado inmune durante su construcción por la vista de todas las administraciones competentes. En la escritura de compraventa otorgada por 'Río Alías' y 'Parque Club El Algarrobico' a favor de Azata del Sol, a la que ha tenido acceso IDEAL, especifica que «las partes vendedoras hacen constar que las fincas objeto de esta escritura no están enclavadas dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar», por lo que «no existe limitación urbanística alguna que impida el desarrollo de las Normas Subsidiarias de planeamiento de Carboneras y del Plan Parcial que lo ordena». Es decir, que Azata compró unos terrenos que no estaban sujetos a ninguna restricción, al no encontrarse dentro de este espacio natural. La Junta, por el contrario, defiende que las parcelas estaban dentro del parque cuando se efectuó la venta. De hecho, ejerce el derecho de retracto basándose en que tenían que haber notificado la venta de esos terrenos por estar dentro del espacio natural. Según esto, las empresas que vendieron engañaron supuestamente a Azata en un documento público como es una escritura. Lo más grave es que una de las dos empresas que vendieron, Parque Club El Algarrobico, es una sociedad que se creó en 1995, cuyo objeto social era -según aparece en el Registro Mercantil- «explotación de camping y prestación servicios propios de la actividad, como actividades de hostelería». Esta empresa estaba participada, a su vez, por una sociedad de capital-riesgo, Iniciativas Económicas de Almería, que tiene como principal objetivo apoyar la creación y consolidación en la provincia de un tejido de pequeñas y medianas empresas competitivas e innovadoras. Como cualquier sociedad de capital-riesgo, son accionistas varias entidades financieras -Cajamar, Caja-Granada, Caja Murcia, Cajasur y Unicaja-, junto con otras empresas particulares y varias administraciones -la Diputación, ayuntamientos y la Junta de Andalucía, a través del Instituto de Fomento de Andalucía-, tal y como desveló este periódico hace unos meses. Entonces, el director de Iniciativas Económicas de Almería, Juan José Mullor, dijo que Iniciativas Económicas de Almería -y por tanto la Junta de Andalucía- «participaba con un 17% del capital en Parque Club El Algarrobico». Calificación del suelo En otra de las cláusulas de la escritura, dice que las fincas «están comprendidas dentro del sector ST1, clasificado como suelo urbanizable», al igual que cuenta con plan parcial aprobado por la Comisión Provincial de Urbanismo -siempre según el documento- y con proyecto de urbanización ya aprobado. Todo esto, no sólo lo declara la parte vendedora, sino que lo certifica un informe de fecha 3 de junio de 1998, emitido por el arquitecto técnico municipal del Ayuntamiento de Carboneras José Manuel Rodríguez Fuentes. Esta escritura viene a demostrar lo que Azata ha reivindicado desde el principio, y es que cuando adquirió los terrenos, todos los procedimientos y trámites administrativos necesarios para construir el hotel ya se habían dado. Además, una empresa participada por la Junta, como es Parque Club El Algarrobico -ya extinguida- fue la que declaró y asumió -con su firma- que todas las cláusulas de la escritura eran ciertas. Resulta también curioso que la consejera de Medio Ambiente de la Junta, Fuensanta Coves haya hablado sólo de la empresa Río Alías, como la que vendió a Azata y nunca haya nombrado Parque Club El Algarrobico, cuando en la escritura, la compraventa fue conjunta. La venta de los terrenos sobre los que en la actualidad se asienta el polémico hotel se inscribió el 23 de julio de 1999 en el Registro de la Propiedad de Vera.
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