Narbona reconoce un sobrecoste de 45 millones en Carboneras pero no exige responsabilidades

ÁFRICA MATEO/HUÉRCAL-OVERA

Lo justifica en que los ciudadanos ya quitaron en las urnas a los responsables de construir la desaladora La planta desaladora del Poniente no llevará asociada la recuperación de energía porque triplica los costes.

El Ministerio de Medio Ambiente ajusta los números de las próximas plantas desaladoras que se construirán en la provincia de Almería, dentro del 'Programa AGUA', después de comprobar la fuerte desviación económica que se produjo durante la construcción de la planta desaladora de Carboneras, cuando el PP ocupaba el Gobierno central. A esto se refirió ayer la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, durante una visita a la provincia de Almería.

La titular de este departamento, que no ofreció demasiados detalles acerca de la auditoría financiera que se practicó en la desaladora de Carboneras, una vez que el PSOE llegó al Gobierno central, dijo que «el Ministerio puede confirmar un extraordinario sobrecoste de esta instalación». En esta línea, reconoció que se gastaron 45 millones de euros más de lo previsto, ya que esta planta desaladora se presupuestó en 80 millones de euros y, finalmente, costó 125 millones de euros.

Restó importancia

A pesar de esto, Narbona restó importancia al problema económico, y destacó que lo importante ahora es que «estamos en condiciones de optimizar el agua de Carboneras, lo que permitirá que esa inversión sea aprovechada por todos los almerienses».

En cuanto a quién va a responder por esta desviación económica, la ministra aseguró que «no va a haber responsabilidades», al considerar que los responsables políticos que estaban en el cargo cuando se promovió esta infraestructura ya no están. En esta línea, añadió que han sido los ciudadanos, con su voto en las urnas, los que han castigado esta gestión nefasta, que llevó a gastar en una obra pública un 50% más del presupuesto, sin incluir mejoras en la planta desaladora y sin volver a sacar a concurso la obra. Estas declaraciones contrastan con lo que ella misma anunció cuando acababa de estrenar su cargo, en una visita a la planta desaladora, donde dijo que iba a llegar hasta el final con la auditoría y, sobre todo, con lo que en su día dijo el máximo responsable del PSOE en Almería, Martín Soler, que llegó a ironizar con que la Guardia Civil tendría que entrar en las instalaciones para buscar una explicación de lo sucedido con el dinero.

El único compromiso positivo que ofreció la ministra Narbona ayer, en este sentido, fue que este sobrecoste que se produjo en la construcción de la planta desaladora de Carboneras «no va a influir en el precio final del agua para los usuarios». Además, explicó que «cuantos más usuarios haya, habrá más equilibrio financiero», lo que ha movido al Ministerio a buscar el compromiso de regantes y empresas para que firmen convenios para comprar agua.

Sin ahorro energético

Una vez que Cristina Narbona repasó la mayoría de los proyectos que su departamento tiene previsto desarrollar en Almería para incrementar los recursos, -que suman una cantidad de 100 millones de euros en obra licitada y que alcanzarán los 300 millones de euros cuando marchen todas las obras previstas-, se refirió a la futura planta desaladora del Campo de Dalías, que aportará 20 hectómetros cúbicos a la Comarca del Poniente. En un principio, Acuamed -empresa pública dependiente del Ministerio de Medio Ambiente que se encarga de estas infraestructuras- apostó por unir a esta planta un proyecto de recuperación de energía que sirviera no sólo para amortiguar el consumo energético de la desaladora del Poniente, sino también el resto de plantas de la provincia. Pero para poder desarrollar este novedoso proyecto, la planta tendría que haberse ubicado en la playa del Palmer, lo que incrementaba el coste ambiental, pues producía mayor impacto. Además, Narbona explicó que «hacer una planta de desalación con recuperación de energía era tres veces más caro» que hacer una de las habituales.

Apoyo de la UE

No obstante, los proyectos recogidos en el 'Programa AGUA' están recibiendo apoyo económico desde distintas instituciones. Por un lado, como recordó la ministra, la Junta está contribuyendo a que salgan adelante, tanto con apoyo económico, como con apoyo logístico, a través de la Agencia Andaluza del Agua, representada ayer por su máximo responsable, Joan Corominas.

La Unión Europea también se va a sumar a este impulso, después de que la Comisión aprueba en las próximas semanas de manera definitiva un conjunto de ayudas previstas para subvencionar los proyectos del 'Programa AGUA' en todo el litoral mediterráneo español.

Almería será una de las provincias más beneficiadas por la administración europea, ya que recibirá un total de 85 millones de euros para los tres proyectos más importantes, Así, se incluyen en el listado de proyectos la desaladora del Campo de Dalías, para la que se prevé una inversión de 38,7 millones de euros; también está la nueva desaladora del Bajo Almanzora, que la Unión Europea estudia subvencionar con 22,7 millones de euros; y, por último, la conducción del Levante al Almanzora, con 24,3 millones.

 

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