La Xunta intenta controlar el vertido químico y garantizar el abastecimiento de agua  

ELPAÍS/ AGENCIAS-Madrid / Santiago de Compostela. 03-09-06

Los técnicos de la administración gallega continúan con los análisis de la mancha tóxica que baja por el río Umia debido al incendio registrado ayer en la nave de productos químicos de Brenntag, en la localidad pontevedresa de Caldas de Reis. El comité de urgencia de seguimiento del vertido, compuesto por los consejeros de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, y de Pesca, Carmen Gallego, y los alcaldes de la comarca del Salnés, decidirá a mediodía si restablece el suministro de agua potable desde el río a los 100.000 habitantes de la zona.

En esta ocasión el Gobierno gallego y los alcaldes del PP, la mayoría en la zona, están manteniendo una "perfecta armonía", según el alcalde de Cambados, José Manuel Cores Tourís quien ha destacado el "buen hacer" del consejero de Medio Ambiente. La primera analítica realizada puso de manifiesto que en la zona de captación el agua es "apta para el consumo" y, de repetirse este resultado en una segunda prueba, se procederá a suministrar agua a los vecinos desde el río, por lo que podrían disponer de ella a la hora de comer, ha señalado Cores.

En caso contrario, los ayuntamientos facilitarán agua mediante cisternas, incluidas las del Ejército, que colabora desde ayer en el dispositivo para suministrar agua a la población. Los vecinos de la comarca del Salnés, unos 100.000, agotaron la existencia de agua mineral en muchos supermercados y esta mañana la mayoría se han despertado sin agua en sus casas.

Ni una gota de agua

Tras cortarse el bombeo desde el río, en los depósitos tan solo quedaba agua para unas horas, y a pesar de que fueron rellenados por camiones cisterna durante toda el día de ayer, vecinos de Vilanova, Meaño, Cambados y otros municipios, no han visto salir ni una gota en los grifos de sus casas esta mañana.

En todo caso, el presidente de la mancomunidad de municipios del Salnés, Jorge Domínguez, alcalde de Meaño, ha precisado que "los vecinos tienen que tener muy claro que si en sus casas hay agua pueden consumirla con total tranquilidad". Las autoridades intentan atajar desde ayer la mancha tóxica, que tiene una extensión de cinco kilómetros, mediante la construcción de tres muros de contención en los puentes de Godos, Baión y Paradela. Además, seis empresas están colocando una tubería paralela al río para suministrar el agua en el supuesto de que hubiera filtraciones.

Aun en el supuesto de recuperar el suministro, estos trabajos continuarán. La analíticas realizadas evidenciaron que en el Umia hay seis componentes químicos de alta toxicidad que proceden de las instalaciones de la planta química Brenntag en Caldas de Reis (Pontevedra), que el viernes fue destruida por un incendio que provocó el vertido tóxico al río. Un técnico llegó anoche desde Barcelona para utilizar un medidor continuo, un sistema que consta de un aparato que al introducirlo en el agua da el resultado en tiempo real.

 

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