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Humanos y humanitarios IDEAL/CONCHA CASAS GÁLVEZ. 02-08-06 Según el diccionario de la real academia, 'humano' es lo perteneciente al hombre o propio de él. Es una definición que acarrearía un debate tan amplio e intenso que necesitaría de interminables jornadas para llegar a alguna conclusión, si es que se conseguía llegar a alguna. ¿Qué es lo perteneciente al ser humano?, para mi sería una serie de valores intrínsecos a dicha condición y que se referiría fundamentalmente al bien del género humano, con lo cual ya entraríamos en la definición de humanitario. Todo esto viene a colación de lo ocurrido en Malta con un pesquero español que salvó cincuenta y una vidas humanas. Lo que en principio fue un gesto propio de humanos, más que de un carácter humanitario como se suelen referir al hecho, se convirtió en un problema internacional que llegó a alcanzar la categoría casi de crisis. Directores generales, embajadores, jefes de Estado, todos los grandes prohombres que nos gobiernan estuvieron en jaque ante un barco lleno de hombres y mujeres que ante nuestros incrédulos ojos permanecieron durante varios días varados en condiciones inhumanas. Incluso los más benevolentes se referían al hecho calificándolo de problema. Nadie quería asumir lo que ocurría en territorio europeo, se echaban la pelota unos a otros «ocurre dentro de la comunidad» clamaban nuestros gobernantes, «si pero el barco es español» respondían los demás socios comunitarios. Es obvio que en primer lugar nos encontramos con la evidencia de la falta de sentimientos de los mandatarios de este invento que se ha dado en llamar Comunidad Europea y en segundo lugar con otra aplastante realidad ¿para qué sirve dicha comunidad? Su palabra sirve de bien poco, lo vemos cada día cuando al emperador Bush se le antoja bombardear a alguien y la CE protesta, cuando exige una condena unánime ante determinadas matanzas y solo se encuentra con el veto del mismo. ¿Qué es la C.E.? pues desengáñense que me temo que es simplemente un gran mercado. Y como tal lo que priman en él los valores económicos y monetarios. Y en estos términos, cincuenta desgraciados en un barco, no son más que una molestia engorrosa que para más INRI puede ejercer de efecto llamada a otros desgraciados como ellos. Afortunadamente queda el hecho de esos otros seres que sí son humanos, de ese patrón y de esa tripulación que a modo de David contra Goliat desafiaron las leyes del mercado para comportarse con sus iguales como mandan los más elementales valores que al género humano lo pueden calificar de tal. Se les ha concedido la medalla al mérito civil, se la merecen. ¿Se han preguntado que les han concedido a los otros cincuenta y un infelices causantes del conflicto? Posiblemente la expulsión. Me pregunto si con el gasto público que ha supuesto la crisis (llamadas, faxes, movilización de tan augustos mandatarios, etc ) no habría habido suficiente para ofrecerles la oportunidad que buscaban: vivir con dignidad.
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