Las medusas comienzan a 'invadir' la costa almeriense

IDEAL/ANA LÓPEZ OTERO/ALMERÍA. 30-07-06

Se trata de la especie que popularmente se llama 'Aguamala'. La alta temperatura y la falta de agua dulce en el mar las favorecen. Los ecologistas advierten del peligro que suponen para la pesca.

No sorprende a nadie su llegada pero, aún así, no dejan de ser molestas y de fastidiar a muchos veraneantes sus baños. Hablamos, ya lo habrán adivinado, de las medusas que ya han comenzado a llegar a la costa de la provincia. Durante la jornada de ayer pudieron verse y sentirse, para desgracia de aquellos a los que se acercó en exceso, en puntos tan lejanos como 'El Playazo' de Rodalquilar o distintas playas de Adra.

Hablar de plaga por el momento es difícil pero el responsable de Ecologistas en Acción en Almería, Francisco Toledano, recordó a IDEAL que fue por las mismas fechas del año pasado cuando la población de medusas conocidas popularmente como 'Aguamala' invadieron, esta vez sí literalmente, las playas almerienses.

El nombre científico de este ejemplar es “Pelagia noctiluca” y las causas por las que, año tras año de manera cada vez más constante, nos abordan son variadas aunque sencillas de explicar.

Así, Toledano remarca que la desaparición de los grandes peces y el calentamiento del agua -hasta 0,6 grados desde el pasado siglo XIX- favorecen su proliferación. Los principales depredadores de las medusas, los atunes y las tortugas marinas, no pasan por su mejor momento gracias a la pesca «abusiva», a juicio de los Ecologistas.

Además, estos primitivos animales de aspecto gelatinoso y punzantes tentáculos se ven favorecidos por el constante calentamiento del agua del mar Mediterráneo y por la falta de agua dulce en el mismo ya que cada vez llega menos agua de los ríos hasta el mar. Pero lejos de dañar a los bañistas, las medusas dañan todo un sector importante para la provincia y para la comunidad andaluza: El Turismo.

Junto a eso se suma otro problema: El daño que hacen estas peculiares 'invasoras' al sector pesquero.

«El verdadero problema no es que piquen a los bañistas es que pueden dañar las reservas pesqueras» porque «se alimentan fundamentalmente de huevas de peces», detalla el miembro de Ecologistas en Acción.

Así las cosas, sólo queda pedir precaución a los bañistas y que ante cualquier problema con estas acudan a los puestos de socorrismo. Para los demás problemas que conllevan no existe ninguna solución tan sencilla como esa.

 

Página de inicio