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LOS MÁXIMOS RESPONSABLES DEL PARQUE NATURAL DE CABO DE GATA-NÍJAR SE SENTARÁN EN EL BANQUILLO POR DESTRUIR FLORA ÚNICA EL MUNDO/MAR SALAS SALVADOR/NÍJAR/ALMERÍA. 28-07-06 La destrucción de praderas de una planta en peligro de extinción, endémica de la provincia de Almería y protegida por legislaciones medioambientales de ámbito europeo, nacional y autonómico sentará en el banquillo de los acusados el próximo 15 de septiembre a los tres responsables actuales de la gestión y la salvaguarda de los valores naturales del parque natural Cabo de Gata-Níjar.
Los hechos se remontan a octubre del 98, fecha en la que la empresa Agroambiental SL solicitó a la delegación de Medio Ambiente la instalación de tubería subterránea destinada al riego de las fincas propiedad de Eguizabal. Alrededor de 450 metros del trazado propuesto por la mercantil atravesaba zonas de máxima protección del parque natural Cabo de Gata-Níjar; concretamente, el denominado Barranco de Curría en el que se da o se daba la mayor concentración de esta planta única. De hecho, el PORN del parque exige que para que Androcymbium europaeum pueda ser extraída existan «sólo motivos científicos relacionados con la investigación y con las técnicas que posibiliten la regeneración». Es más, exige que la actividad se realice «bajo la dirección de técnicos competentes». A pesar de esto, el primero de los informes favorables, datado en noviembre del 98, para que la maquinaria pesada entrase en el Barranco de Curría y, según consta en el escrito de acusación presentado por la letrada María López Luengo al que ha tenido acceso EL MUNDO, lleva la firma de Rosa Mendoza, quien entonces era técnico de la delegación provincial y quien eliminó de dicho informe el nombrar que la zona donde se iba a actuar era ese paraje sometido a alta protección. Dos días después llegaba el visto bueno definitivo del titular, Juan José Luque. Pero hay más. Tal y como consta en la instrucción del caso, empresa y administración autonómica fueron más lejos. La primera no respetó las condiciones a las que estaba sujeta la autorización ni en plazos, ni en superficie. Tampoco respetó el trazado de la tubería. Denuncias La administración. por su parte, y siempre según la acusación, hizo caso omiso de las denuncias presentadas por los agentes de Medio Ambiente y por el propio Seprona de la Guardia Civil. Los primeros declararon durante la instrucción de caso que la maquinaria pesada «circuló por el interior del Barranco de la Curría aplastando, sin miramiento alguno, miles de plantas de Androcymbium y azufaifos», otra de, las especies de flora protegida de Cabo de Gata-Níjar. El Seprona, en un exhaustivo informe que, explican los abogados de las entidades conservacionistas, ha sido decisivo para que el caso llegue al Juzgado de lo Penal «pone de manifiesto el daño causado a las especies protegidas y su notable disminución con respecto a otras zonas donde no se había intervenido». Y es que la empresa, tras la sobras que duraron seis meses, en lugar de los 14 días previstos, replantó la zona con plantas propias de zonas urbanas y que, por tanto, «afectan a la dinámica del ecosistema de esa zona». Especie protegida por la Convención de Berna
Tanto es así que ya en 1979, esta especie era declarada en peligro de extinción por el Consejo de Europa a través del Convenio de Berna y ratificado en España en 1986, tras su entrada en la Unión Europea. En el propio anexo de este Convenio de Berna se incluye al Androcymbium europaeum como especie europea amenazada que deber ser «estrictamente protegida». Ésto en lo que se refiere a la legislación europea ya que si nos remitimos a la normativa autonómica, la especie Está catalogada dentro de las especies de la Flora Silvestre Amenazada (Decreto 104/94) y en el propio Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del parque natural Cabo de Gata-Níjar aparece con la misma especificación en su artículo 69. Por otro lado, el paraje donde la empresa Agroambiental SL, el Barranco de la Curría aparece en el PORN entre las zonas A1 o de máxima protección de entre todas las que conforman el espacio natural. No en vano, es en este paraje donde se da la mayor concentración no sólo del Androcymbium europaeum sino también de otra especie protegida, el azufaifo. Inhabilitación y cárcel por un presunto trato de favor al empresario Marcos Eguizábal Por los cargos que se les imputan, los tres cargos políticos implicados en la causa abierta por Ecologistas en Acción y la Asociación de Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar se enfrentan a penas de inhabilitación y, en el peor de los casos, incluso de cárcel tal y como pide la acusación. Así, por los delitos de prevaricación y omisión del deber, para el delegado de Medio Ambiente, Juan José Luque se pide la inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de ocho años y seis meses y un año y tres meses, respectivamente. Idéntica futurible condena enfrentan el Director General de Gestión del Medio Natural de la Consejería de Medio Ambiente, José Guirado y la actual responsable del parque natural, Rosa Mendoza, entonces técnico de la delegación provincial. La prisión para los tres cargos públicos llegaría en el caso de confirmarse los otros cuatro delitos que se le imputan: contra el medio ambiente, relativo a la protección de la flora y fauna y dos contra ordenación del territorio. De estos últimos, el primero de ellos, que hace referencia a la concesión del permiso aún a sabiendas de su ilegalidad, es el más grave ya que por él piden hasta tres años y nueve meses de prisión, además de multa de 30 meses a razón de 60 euros por día e inhabilitación especial para el empleo o cargo público por ese tiempo. Relaciones personales Detrás de todo esto, a juicio de los ecologistas, una fluida «relación de amistad y colaboración» entre la empresa Agroambiental SL y el entonces director conservador del parque natural Cabo de Gata-Níjar, José Guirado Romero quien acudió como ponente a un curso de verano celebrado en Aguadulce y patrocinados por la empresa Agroambiental SL. Hoy, Guirado es director general de Gestión del Medio Natural de la Consejería de Medio Ambiente pero hace siete años su decisión de autorizar la instalación de la tubería parecía contradecir, tal y como se pone de manifiesto en el escrito de la acusación, un informe previo en el que hablaba de la «excepcional amenaza a las poblaciones de «Androcymbium europaeum» y de que los «miles de ejemplares de las poblaciones conocidas del parque natural se pueden considerar la única garantía de conservación de esta especie a nivel continental». Ambos colectivos ecologistas hacen, asimismo, referencia al hecho de que José Guirado es el marido de Rosa Mendoza, quien ha pasado de ser técnica de la delegación provincial de Medio Ambiente a sustituir a su cónyuge en el cargo de director conservador del espacio protegido de Cabo de Gata-Níjar. Artículo relacionado en Almediam: "Juicios y recalificaciones: una situación de riesgo para el medio ambiente andaluz"...LEER
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