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UNA CUARTA PARTE DE LAS MUERTES EN EL PLANETA SE DEBEN A FACTORES AMBIENTALES EVITABLES Ecoestrategia/ Naciones Unidas. 20-06-06 Un estudio dado a conocer por la Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que hasta el 24% de la carga de morbilidad mundial se debe a la exposición a riesgos ambientales evitables. En el informe también se estima que más del 33% de las enfermedades de los niños menores de cinco años se debe a la exposición a riesgos ambientales. La prevención de estos riesgos podría salvar cada año la vida de muchísimas personas, incluidos cuatro millones de niños, sobre todo en los países en desarrollo. El informe, titulado Preventing disease through healthy environments - towards an estimate of the environmental burden of disease, es el estudio más amplio y sistemático realizado hasta el momento sobre una amplia variedad de enfermedades y traumatismos provocados por riesgos ambientales prevenibles. "El informe es una contribución importante a la labor que se está llevando a cabo para definir mejor las relaciones entre el medio ambiente y la salud", afirmó Anders Nordström, Director General interino de la OMS. "Sabíamos que el medio ambiente influye muchísimo en la salud, pero nunca habíamos tenido estimaciones tan precisas como éstas, que nos ayudarán a demostrar que las inversiones racionales destinadas a crear un entorno favorable pueden ser una estrategia eficaz para mejorar la salud y lograr un desarrollo sostenible", agregó el alto funcionario. Los niños pobres, principales víctimas Según las estimaciones del informe, cada año se registran más de 13 millones de defunciones provocadas por causas ambientales prevenibles. Casi un tercio de la carga de mortalidad y morbilidad en las regiones menos adelantadas se debe a causas ambientales. Más del 40% de las defunciones por malaria y, según las estimaciones, el 94% de las defunciones por enfermedades diarreicas -(dos de las principales causas de mortalidad infantil) podrían evitarse mejorando la gestión del medio ambiente. Las cuatro enfermedades en las que más influyen las malas condiciones ambientales son: la diarrea, las infecciones de las vías respiratorias inferiores, diversas formas de traumatismos involuntarios, y la malaria. Entre las medidas que podrían adoptarse ya mismo para reducir esta carga de morbilidad debida a riesgos ambientales figuran las encaminadas a promover un almacenamiento seguro del agua doméstica y la adopción de prácticas de higiene más adecuadas; el uso de combustibles menos contaminantes y más seguros; el aumento de la seguridad de las construcciones; la utilización y gestión más prudente de sustancias tóxicas tanto en el hogar como en el lugar de trabajo, y una mejor ordenación de los recursos hídricos. En el mes de octubre del pasado año 2005 el Banco Mundial (BM), una de las principales instituciones económicas y financieras del orbe, presentó su informe medioambiental "Environment Matters" que en su última edición analizó la relación existente entre la salud humana y la degradación del entorno y los recursos naturales. El estudio, realizado con el apoyo científico de la Organización Mundial de la Salud, reveló, entre otras cosas, que cerca de una quinta parte de las enfermedades en los países en vías de desarrollo se puede atribuir a los riesgos ambientales. La falta de agua potable, el deficiente saneamiento básico, y la higiene pobre son los principales factores de riesgo que causan 1,7 millones de muertes prematuras por año. De igual manera, el documento estima que la contaminación atmosférica urbana ocasiona también alrededor de 800.000 muertes prematuras anuales. Para el Vicepresidente de Desarrollo Ambiental y Social Sostenible del Banco Mundial, Ian Jonson, está claro que "la gente pobre es la primera en sufrir un ambiente contaminado". Y agregó que "los riesgos de salud ambientales: tales como el agua contaminada y el saneamiento escaso, la contaminación atmosférica de interior y al aire libre, la exposición a los productos químicos, y los impactos del cambio del clima, afectan notablemente el bienestar de millones de personas desfavorecidas". Medio ambiente deteriorado y población enferma En esta investigación, basada en un examen sistemático de las publicaciones pertinentes, así como en encuestas de más de 100 expertos realizadas en todo el mundo, se determinaron enfermedades concretas debidas a riesgos ambientales conocidos, y se indica el grado de influencia de estos factores. Las enfermedades que representan la mayor carga sanitaria anual debida a factores ambientales, expresada en términos de defunciones, enfermedades y discapacidades o años de vida ajustados en función de la discapacidad son: la diarrea, provocada en gran medida por la insalubridad del agua y de los servicios de saneamiento, y por la falta de higiene; las infecciones de las vías respiratorias inferiores, producidas por la contaminación del aire en espacios tanto exteriores como interiores; y la malaria, ocasionada por deficiencias en el abastecimiento de agua, en la vivienda y en la ordenación del uso de la tierra, que impiden reducir efectivamente las poblaciones de vectores. Asimismo, se destacan los traumatismos involuntarios distintos de los causados por el tránsito, incluida una amplia variedad de accidentes industriales y en el lugar de trabajo; los traumatismos causados por el tránsito, en gran medida como resultado de deficiencias en la planificación urbana o en la ordenación ambiental de los sistemas de transporte; y la neumopatía obstructiva crónica, provocada por la exposición a polvos y humos en el lugar de trabajo y otras formas de contaminación del aire en espacios exteriores e interiores. "En este informe se indica por primera vez de qué manera y en qué medida los riesgos ambientales influyen en diferentes enfermedades y traumatismos", aseguró María Neira, Directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS. "También se muestran con mucha claridad los beneficios que podrían derivarse de diversas inversiones sencillas y coordinadas tanto para la salud pública como para el medio ambiente en general. Exhortamos a los ministerios de salud y de medio ambiente, así como a otros asociados, a que colaboren para que estos beneficios ambientales y de salud pública se hagan realidad", concluyó. El informe completo, en inglés, se puede leer en: http://www.who.int/quantifying
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