La Red Andaluza para la Defensa del Territorio rechaza los nuevos tendidos eléctricos de Almería

Portal del Medio Ambiente/RADETE. 06-06-06

La Red Almeriense en Defensa del Territorio y las 20 entidades que la integran, que forman parte de la Red Andaluza para la Defensa del Territorio RADETE, reunida en pasado fin de semana en Almería, ha manifestado su rechazo al tendido aéreo de 132 kV entre las Subestaciones de Vera y Mojácar, por el impacto ambiental tanto desde el punto de visual como para la avifauna.

De los dos tendidos previstos en esta fase, sólo uno es necesario para paliar los problemas actuales de suministro o los previstos en las actuaciones urbanísticas aprobadas. El segundo está destinado a preparar el terreno a macrodesarrollos futuros, contra los que esta red ya ha mostrado anteriormente su rechazo. Las infraestructuras deben desarrollarse con anterioridad a los desarrollos urbanísticos, pero en ningún caso debe permitirse el desarrollo de infraestructuras para planeamientos no aprobados que plantean un desarrollo incontrolado y destructivo de la zona, han declarado en un comunicado.

"La ejecución de este tendido pone de manifiesto la improvisación del desarrollo urbanístico del Levante almeriense, ya que se ha permitido la construcción de macrourbanizaciones, que además de destrozar un entorno único, no han incluido las necesarias infraestructuras para atenderlo, tanto viarias como de suministro de agua o de abastecimiento eléctrico", han declarado.

Para los ecologistas, esta situación pone de manifiesto una vez más "la necesidad de desarrollar un Plan coordinado de desarrollo de la zona que sustraiga de forma progresiva las competencias urbanísticas de los ayuntamientos, pendientes únicamente del corto plazo, lo que conlleva, entre otras cosas, a una competencia indeseable y destructiva para ver quién hace la urbanización más grande. O como en el caso de Marbella, a una protocorrupción a veces mal disimulada".

Como alternativa a ese tendido aéreo, RADETE-Almería propone que la línea sea enterrada y en la medida de lo posible, por zonas de servidumbre pública para no hipotecar el uso de las fincas afectadas. El elevado coste del soterramiento y posterior mantenimiento no debe ser problema para una empresa como Endesa.

Además, consideran que se debe además prohibir la nueva construcción de campos de golf por la elevada demanda de agua desalada, intensiva en electricidad, y bombeo.

 

Página de inicio