El hotel de El Algarrobico no recibió ni una alegación en más de 20
años
IDEAL/ÁFRICA MATEO/ALMERÍA. 17-05-06
El
proyecto recibió el visto bueno del Ayuntamiento, de la Comisión
Provincial de Urbanismo y de las consejerías de Medio Ambiente,
Turismo y Salud Cristóbal Fernández expondrá las compensaciones para
Carboneras en una reunión que presidirá Zarrías esta tarde a la que
asiste el PSOE provincial.
«Los
fariseos que están intentando pescar en río revuelto, han dado en
hueso en Carboneras». Con esta frase concluyó Cristóbal Fernández,
alcalde de Carboneras, su aparición pública ayer, para defender la
actuación de su Ayuntamiento en toda la tramitación que ha concluido
con un hotel de 21 alturas en la playa de El Algarrobico.
Cristóbal Fernández puso sobre la mesa un buen número de papeles
oficiales, de los que se sirvió para reconstruir la historia. La
conclusión final, después de repasar los documentos procedentes de
las tres administraciones implicadas -Gobierno central, Junta de
Andalucía y Ayuntamiento- es que en más de 20 años, el proyecto para
construir el hotel de El Algarrobico no recibió ni una sola
alegación.
Todo
comienza el 22 de diciembre de 1987, cuando la mercantil Río Alías,
primera propietaria de los terrenos sobre los que se asienta hoy el
hotel, solicita al Ayuntamiento la tramitación y aprobación del plan
parcial de El Algarrobico.
Obras Públicas
La
primera administración que dio luz verde a este proyecto fue la
Junta de Andalucía, a través de la Comisión Provincial de Urbanismo.
Es el órgano definitivo por el que tiene que pasar cualquier
proyecto urbanístico antes de ejecutarse. En él están representados
todos los ayuntamientos de la provincia.
La
primera vez que tuvo noticia del proyecto turístico de El
Algarrobico fue el 26 de mayo de 1988. En esta fecha, el órgano
provincial aprobó el plan parcial de la parcela del hotel. El plan
parcial es un elemento de planeamiento que sirve para concretar las
normas urbanísticas generales del municipio, teniendo en cuenta las
características de la parcela en cuestión. Era el paso previo para
urbanizar la zona y realizar el estudio de detalle. Nadie alegó en
contra del acuerdo de la Comisión.
Dos años más tarde, en el 90, El Algarrobico pasó otra vez por la
Comisión Provincial de Urbanismo. En este caso, se trataba la
aprobación de las normas subsidiarias del municipio, es decir, de su
planeamiento. La parcela en la que se ubica el polémico hotel,
volvió a pasar de largo.
El 29 de octubre de 1997, El Algarrobico vuelve a pasar por la
Comisión, ya que ésta tenía subrogadas las competencias urbanísticas
municipales. Este órgano acuerda «aprobar definitivamente el
proyecto de urbanización del sector R-5 de Carboneras», sector que
incluye la parcela. Nadie alegó. Además, el acta de la reunión
advierte de que «contra la presente resolución cabe interponer
recurso contencioso administrativo, en el plazo de dos meses a
partir de la notificación». No hubo recurso alguno.
Consejerías
Al margen del departamento de Obras Públicas, que es
el que preside la Comisión Provincial de Urbanismo, otras tres
consejerías de la Junta dieron las bendiciones al hotel de El
Algarrobico. El proyecto pasó primero por la Consejería de Turismo,
Comercio y Deportes, que autorizó la instalación del hotel, el 15 de
enero de 2003. Unos días más tarde, el 23 de enero, fue el
departamento de Salud , el que resolvió favorable la instalación del
hotel.
La Consejería de Medio Ambiente, que es la que ha iniciado ahora los
trámites para ejercer el derecho de retracto y comprar los terrenos
donde se asienta el hotel, realizó la calificación ambiental del
proyecto, sin poner objeciones, el 20 de mayo de 2003, después de
recibir el proyecto del expediente de licencia de actividad del
hotel.
Costas
El proyecto también pasó por el Ministerio de Medio
Ambiente; en concreto, la Dirección General de Costas inició el
expediente de deslinde de la playa de El Algarrobico el 23 de
diciembre de 1996. Para hacer los proyectos del hotel, Azata
solicitó a este organismo que delimitase el espacio de servidumbre
que tenía que respetar el hotel desde la costa. En un mapa, como
publicó ayer IDEAL, se especificaba un deslinde de 20 metros, como
obligaba la anterior Ley de Costas.
Después, el deslinde estuvo tres años parado hasta que, con la
llegada del PSOE al Gobierno, se terminó y 17 de noviembre de 2005
se aprobó el nuevo deslinde, que fijaba la servidumbre en 100
metros. No obstante la propia ministra Cristina Narbona apoyó la
«legalidad del hotel», que forzaba a su departamento a iniciar un
proceso expropiatorio en los terrenos que aún está abierto.
El Ayuntamiento, por último, ha mostrado desde el principio el
respaldo a este proyecto. En el transcurso de estos años, no sólo ha
dado las licencias de obras, sino que lo incluyó en el proyecto
Carboneras Viva -aprobado en pleno por todos los grupos políticos-,
que eximió a Azata de pagar la tasa de licencias de obras, al igual
que a otros cinco hoteles de Carboneras.
Hasta la UE
De forma
colateral, incluso la Unión Europea 'respaldó' el proyecto turístico
de la playa de El Algarrobico, ya que el plan de desarrollo que la
Consejería de Turismo diseñó para algunas comarcas andaluzas incluía
el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y a Carboneras. Este plan se
centraba en la zona de El Algarrobico, como principal atractivo para
desarrollar turísticamente la zona. La Junta, una vez diseñado, lo
dotó con Fondos Feder procedentes de la Unión Europea.