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La Junta compra los terrenos del hotel de El Algarrobico con intención de derribarlo IDEAL/ANTONIO MONTILLA/SEVILLA. 11-05-06 El Ejecutivo ejercerá el derecho de retracto para adquirir las parcelas La anomalía legal se detectó en febrero pero se produjo en 1999. Una anomalía legal en la transmisión patrimonial de la parcela donde se levanta el hotel ubicado en la playa de El Algarrobico de Carboneras y a las puertas del parque natural Cabo de Gata, va a permitir a la Junta de Andalucía hacer desaparecer uno de los símbolos de la destrucción del litoral para los ecologistas. La cuenta atrás será larga, pero el plazo para la demolición del mencionado hotel comenzó ayer tras anunciar el presidente andaluz, Manuel Chaves, que la Junta de Andalucía había ejercido el derecho de retracto -que le ofrece la posibilidad de adquirir los terrenos- sobre el solar donde se levanta este monstruo de hormigón de 20 plantas y 411 habitaciones y cuya apertura estaba prevista para este verano. Ya no abrirá sus puertas. Los servicios jurídicos de la Consejería de Medio Ambiente han detectado, tras una minuciosa investigación desarrollada en una notaría de Madrid y en el registro de la propiedad de Vera, que la compraventa de este terreno -situado en las lindes del Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar- incumplió en 1999 un precepto legal básico: El vendedor tenía la obligación de comunicar a la administración ambiental competente -en este caso a la Junta de Andalucía- su decisión por si estaba interesada en emprender su derecho de adquisición preferente. Este procedimiento se hará efectivo cuando el Gobierno andaluz deposite en un juzgado el dinero de esta operación. Pese a las amenazas de la empresa Azata -propietaria de El Algarrobico- de que esta acción va a costarle a los andaluces 300 millones de euros, lo cierto es que Manuel Chaves explicó que la Junta se limitará a cumplir con la legalidad y sólo abonará el precio del suelo fijado en la escritura, que asciende a 2,3 millones de euros -que incluye, además un terreno colindante incluido en la misma operación-. Esta decisión ya se valora como una declaración de intenciones del Gobierno andaluz que podría tener continuación en otros puntos del litoral. Así se desprende, al menos, de las palabras del presidente Chaves: «El urbanismo en Andalucía no se llevará a cabo a costa del medio ambiente, por lo que se actuará sobre todo lo que vaya en contra». Recordó, además, que 230 kilómetros de litoral están protegidos y Andalucía dispone de un cuadro normativo de los más avanzados de España. Chaves felicitó a la Consejería de Medio Ambiente, que preside Fuensanta Coves, por la discreción con la que han llevado este expediente que se inició en abril. La consignación de estos 2,3 millones -1,41 por la finca del hotel y 0,9, por la colindante- supondrá la anulación de cualquier posibilidad de inauguración de este establecimiento. Proceso legal largo La imagen de la estructura desmoronándose y la playa de El Algarrobico recuperando su perfil anterior podría tardar meses o años. El propio Chaves evitó pronunciarse sobre posibles plazos. «El proceso legal será muy complejo, habrá muchas resistencias por parte de aquellos que no tienen obligación de defender la legalidad medioambiental», resaltó. Tal y como se preveía, la empresa Azata del Sol ha anunciado que recurrirá a los tribunales, lo que supondrá el inicio de un largo proceso judicial que acabará, previsiblemente, en el Tribunal Supremo, lo que hace prever un panorama no inferior a tres años, según informaron a este periódico fuentes jurídicas. Los responsables de la Junta, descartan indemnizaciones porque desde el momento en que se comete una ilegalidad al no comunicar a la Junta la compraventa de un terreno situado en un parque natural, el resto de actuaciones sobre ese solar se realizan fuera de la legalidad, por lo que no cabe reclamación posible. La cuestión es: ¿Por qué no se ha actuado antes en esa dirección? De hecho, el Juzgado número 2 de los Contencioso-Administrativo de Almería ordenó la suspensión cautelar de las obras gracias a una denuncia que interpuso el colectivo 'Salvemos Mojácar'. Además, la única administración que había tomado hasta el momento cartas en el asunto fue el Gobierno central, a través de Medio Ambiente, que inició un expediente de expropiación de la parte de la promoción que invadía el dominio marítimo terrestre. (El hotel está construido a 50 metros del agua). Respetar plazos Tanto la el presidente andaluz como la consejera de Medio Ambiente pusieron el acento en que, por un lado, la Junta ha respetado de forma escrupulosa los plazos legales. Chaves indicó: «A mí me parece muy bien que las organizaciones ecologistas reclamen que se actúe de forma inmediata ante hechos como este, pero como presidente de la Junta de Andalucía debo cumplir y hacer cumplir el Estado de Derecho, por lo que sólo hemos actuado cuando nos lo ha permitido la ley». Fuensanta Coves, por su parte, recalcó que su departamento no tuvo ninguna pista sobre la ilegalidad de la operación hasta que Medio Ambiente no comenzó el deslinde. Coves, de hecho, sugirió que esta vía que ha abierto la Junta va a ser más efectiva que el proceso de expropiación iniciado por el Ministerio y que se encontraba estancado.
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