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«El litoral es una joya que hay que mimar por lo que no hay cabida para los super crecimientos» ÁFRICA MATEO/ALMERÍA. 23-04-06 Caparrós reconoce una «presión tremenda» de los promotores con las recalificaciones de los suelos para construir, pero el delegado considera que «aún estamos a tiempo de frenar el desarrollismo feroz» Sereno pero preocupado, convencido de que la administración para la que trabaja ha puesto los mimbres necesarios, a través de la legislación, para evitar situaciones de inseguridad jurídica en todo lo relacionado con el desarrollo urbanístico. Así se muestra el delegado de Obras Públicas, con cientos de frentes abiertos como consecuencia de la eclosión inmobiliaria de la provincia. Caparrós esboza, con dos pinceladas, bajo qué circunstancias su área ha llevado a los tribunales una promoción de viviendas: «En un campo de lechugas, en medio de la nada, y con los accesos por una rambla» - El Levante es la zona que más presión urbanística soporta, ¿cuál es la situación actual? - La mayoría de los municipios del Levante han empezado a redactar sus planes generales. Hay que compaginar el interés del promotor por recalificar, con el sentido de la responsabilidad del Ayuntamiento, que tiene que ordenar una ciudad. El litoral es una joya que hay que mimar y, por tanto, los super crecimientos no tendrán cabida, porque hay que aplicar una coherencia que propicie un desarrollo sostenible. Los planes tienen que servir para cubrir los déficits que tiene la ciudad. - ¿Se están teniendo en cuenta los criterios oportunos al diseñar los PGOU del Levante? - Me imagino que sí. - Pero ¿cuál es la realidad?, porque hay conflictos cada día. - En parte sí y en parte no. Pero tendrán que hacerlo obligatoriamente. - ¿Son conscientes, con el crecimiento tan fuerte que hay, de la necesidad de crear equipamientos y servicios paralelos? - Creo que sí, pero al mismo tiempo hay una presión tremenda de los promotores. Tienen suelos y quieren ponerlos en valor a través de las recalificaciones. Yo les insisto en que no se aprobará ningún plan que no esté bajo los criterios de la sostenibilidad y la racionalidad. Que se olviden de los 100.000 y 200.000 habitantes. - Hablaba de la presión de los promotores, ¿exculpa a los ayuntamientos o se han convertido los gobiernos locales en inmobiliarias? - Los promotores están en su derecho de hacer propuestas a los ayuntamientos. Desempeñan un papel social al que le damos importancia, en su justa medida. Pero al mismo tiempo, el Ayuntamiento tiene la responsabilidad de no hipotecar su futuro. Para eso, tiene que hacer un PGOU equilibrado, por la responsabilidad de las generaciones venideras y para no matar a la gallina de los huevos de oro. -¿Qué falla en la cadena, porque si ayuntamiento y promotores lo hacen bien, por qué hay conflictos? - Lo que está fallando es que hay unos promotores que han hecho unos fuertes desarrollos en el Levante, que han consumido prácticamente todo el territorio y se agolpan a una zona que aún estamos a tiempo de evitar que se invada por un desarrollismo feroz. -¿Son reales los crecimientos que plantean los ayuntamientos para los próximos años? - Yo he sido alcalde. Cuando te plantean un proyecto, se generan unas expectativas y si luego no se materializa, hay una desilusión. No es posible, no es posible de ninguna de las maneras que haya un crecimiento para los próximos diez años de casi siete millones de habitantes en la provincia de Almería. Población futura - Ha dado una cifra que sale, supongo, de sumar las previsiones de los PGOU -Sí, de los 102 municipios. Tampoco es lógico que el Levante se vaya a un millón y pico de habitantes si la provincia no llega ahora a los 600.000. ¿Hemos perdido la cabeza? A mi no me duele prenda. Voy a ser inflexible. No es con ánimo de amenaza, pero no voy a dar un paso atrás. -¿Cuáles son los ayuntamientos que sufren mayor presión? -Todos, incluso algunos que no están en primera línea de costa, como Turre o Antas, pero lógicamente los de la costa. - Se acaba de retirar el PGOU de Antas, que preveía unos ocho campos de golf, ¿ha habido un toque de la Junta por cómo se había planteado este plan? - Sí, los alcaldes tienen que escuchar a la gente y recibir sus propuestas. Desde un ejercicio de sinceridad, la alcaldesa recogió las propuestas y, después de muchas reuniones con nosotros, han visto que no era posible ese crecimiento y lo están reconduciendo. Ha dado muestras de un gran sentido de la responsabilidad. - ¿Hay algún municipio del Levante que pueda servir de espejo en el modelo de crecimiento? - No me atrevería a dar ningún nombre. Bueno, he visto algún alcalde que ha hecho prevalecer los intereses generales y los ha defendido con uñas y dientes, esa es una manera de trabajar. - ¿Por ejemplo? - Dentro de las presiones que hay, Garrucha, que tiene la ventaja de que su término es muy pequeño. - ¿Cuáles son las principales carencias de los municipios del Levante? - Hay déficit energético; hace falta que Endesa apueste por esta zona. También hay que apostar por las energías alternativas. Otra necesidad es la articulación del territorio y los grandes parques con vocación comarcal. - ¿Preocupan las calidades de las construcciones? - Ahí no me cabe duda de que hemos dado un salto de gigante. - ¿Cómo está el Poniente? - Tiene la ventaja de que mucho de su territorio está asentado como suelos fértiles, desde el punto de vista agrícola. También tenemos la suerte de que hay una zona protegida en la costa. - ¿Se refiere a Punta Entinas? - Efectivamente, esto amortigua la presión. - ¿Quizás se está pasando por alto un crecimiento que también empieza a ser desorbitado en torno al turismo rural y las zonas de interior? - No se da solución al turismo rural yéndose en mitad del campo, en medio de la nada y a 12 kilómetros de la ciudad, construyendo las casitas. Es sentido de la responsabilidad ¿Se pueden construir viviendas para satisfacer la demanda de Europa? Sí, pero hay que construirlas en torno a lo consolidado, donde ya existen los servicios: recogida de basuras, centro de salud, colegios... El urbanismo crea mucha riqueza, pero tiene que prevalecer lo público sobre lo privado, porque con esos modelos se crean unos déficits que tienen que asumir el municipio y los ciudadanos. El promotor termina las viviendas y se va. No puede ser todo el monte orégano. - Un informe de Analistas Económicos de Andalucía apunta ya a que van a quedar 11.000 viviendas vacías en Almería en un par de años. - Claro, en Andalucía se construyen una media de 100.000 viviendas al año y, sin embargo, los nuevos hogares que se crean no llegan a 50.000. Conflictos - ¿Qué papel juega Obras Públicas en Macenas? - Parece que hay indicios más que razonables de que el equipamiento del campo de golf invada la línea de dominio público de la rambla. A la vez la parcela hotelera podría invadir la línea de servidumbre. Nosotros no tenemos nada que decir, es Medio Ambiente. Sólo intervendremos si nos piden que revisemos el plan parcial. Estamos atentos. - ¿Cuál es la última hora de El Algarrobico? - Desde la Consejería de Obras Públicas hemos actuado con una pulcritud tremenda. Cuando comprobamos que podía haberse invadido la zona que nosotros exigimos que respetaran, de 50 metros, pedimos al ayuntamiento que lo revisara. No lo hizo, y hemos impugnado el acto de esta licencia, que pasará al contencioso. - ¿Aprende de estas situaciones? - Siempre se aprende de este tipo de cosas. Antes no había tanta inquietud por proteger nuestros recursos. Vamos evolucionando y elevamos nuestro grado de sensibilidad con la naturaleza. Nos tenemos que felicitar por eso. Tenemos que proteger el territorio y mimarlo. No está todo en ganar dinero. - ¿Los ecologistas son amigos o enemigos? ¿Ayudan a concienciar a los ciudadanos? - Son un pilar necesario, porque si no nos preocupa nada, mala sociedad tendríamos. Me siento feliz de que existan ONG y movimientos sociales. En el mundo del ecologismo, igual. Si no, la sociedad no sería avanzada. - Trabaja codo con codo con Medio Ambiente, ¿cómo es la relación? - Aquí se dan dos circunstancias, que conocía al delgado con anterioridad y somos muy amigos y que forzosamente tenemos que estar muy coordinados, porque sustentamos los problemas del desarrollo urbanístico. - ¿Hay novedades respecto a los acantilados de Aguadulce? - No, la Junta está revisando. Estamos en plazo de alegaciones para los implicados. - Pero siguen trabajando - Esto es un Estado de derecho y el único que tiene competencias para paralizar las obras es el Ayuntamiento. - Los empresarios critican a la Junta y han derivado culpas en los conflictos urbanísticos ¿qué pasa? - Yo no quiero creer que no tienen sentido de la responsabilidad. Ellos son los primeros interesados en 'matar' la gallina de los huevos de oro. Se van a tener que tragar las viviendas si construyen por encima de la demanda. Quizás no se han expresado bien. - ¿Va la Junta por un lado y los empresarios por otro? Se iban a reunir para tratar estos temas hace más de cuatro meses y nada - No por mi parte. Quiero pensar que la crítica de los empresarios no es interesada, sino por desconocimiento o por error. Ellos tienen que tener interés porque se cumpla la ley. - Hablan de inseguridad jurídica. - No, no la hay. Esa inseguridad la crea el que quiera hacer una cosa en contra de la ley; ahí es cuando se queda desprotegido. No hay ningún vacío legal en la normativa de la Junta. La ley es clara y determinante y el que se sale de ella es el que tiene las de perder. - ¿Son todos los empresarios o sus representantes? - A mi no ha llegado ningún promotor aquí a presionarme o criticar mi labor. - ¿Nunca? - Perderían el tiempo.
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