EEUU hace campaña contra el calentamiento global
EL MUNDO/ EFE. 29-03-06
SAN FRANCISCO (EEUU).-
Las temibles consecuencias del cambio climático están a la vuelta
de la esquina y, a la vista de la escasez de iniciativas por parte
del Gobierno de EEUU, los ciudadanos han poner su granito de arena
para frenar sus efectos. Este es el propósito de la campaña 'Fight
Global Warming' que, con anuncios en radio, televisión,
diarios y
una página web, permite que
los individuos tomen las riendas.
La
nueva campaña de publicidad, la primera de estas características,
alerta sobre los efectos
de actividades cotidianas en el calentamiento global,
asunto al que la revista 'Time' dedica esta semana la portada.
La
iniciativa, que entre otras cosas permite
calcular la emisión de dióxido de carbono en función del estilo de vida
de cada cual. El reportaje coincide con una encuesta que indica que
el público está asustado, por fin, ante la magnitud
del problema: el 88% de los estadounidenses cree que el
calentamiento global es una amenaza para las generaciones venideras.
A
ello pronto se añadirá la emisión del documental 'An Inconvenient
Truth' ('Una verdad inconveniente', en español), basado en el
trabajo al respecto del ex vicepresidente de EEUU Al Gore, uno de
los políticos que más han hecho para poner el asunto sobre la mesa.
"Hay
un sentimiento creciente de que tenemos que hacer algo. Este será
otro caso en el que el Gobierno irá por detrás de los ciudadanos",
señaló Charles Miller, portavoz de Environmental Defense, uno de los
grupos al frente de la campaña.
Miller, como otras agrupaciones ecologistas, no tiene demasiadas
esperanzas en la administración de George W. Bush, pero
es optimista con respecto a la
acción de los estados, como California, y su
iniciativa para obligar a la industria automovilística a reducir la
emisión de los gases "de efecto invernadero", o incluso, a nivel más
local, las movilizaciones de los alcaldes.
Los
regidores de más de 200 ciudades de EEUU, entre ellos los de San
Francisco, Seattle o Salt Lake City, firmaron un acuerdo mediante el
cual se comprometen a, entre otras cosas, cumplir con los protocolos
del tratado de Kioto para reducir las emisiones que contribuyen al
efecto invernadero en sus ciudades. "Lo importante -señala Miller-
es modificar la perspectiva.
Hay muchas cosas que cada uno de
nosotros puede hacer".
Glenn
Fieldman, profesora de la Universidad estatal de San Francisco y
autora de varias publicaciones sobre el asunto, cree que estas
iniciativas, así como reportajes de gran alcance, como el de la
revista 'Time', son relevantes. No obstante, Fieldman cree que hoy
por hoy el público tiene
una comprensión muy limitada de cuáles son las
fuentes naturales de variabilidad climática.
Todavía hay incertidumbres en la ciencia que estudia el cambio
climático, y la administración de Bush, señaló Fieldman, "ha
utilizado estas incertidumbres para
sembrar dudas sobre la
responsabilidad de los humanos".
"El
público cree que cualquier cambio para aminorar el calentamiento
global será incómodo y costará puestos de trabajo
-cree Fieldman-. Si los que manejan el poder rechazan modificar su
comportamiento, esto será probablemente cierto. Pero los que manejan
el poder ocultan el hecho de que tenemos opciones".
Fieldman señala, a modo de ejemplo, que EEUU -donde vive el 5% de la
población mundial pero emite el 25% de las emisiones de dióxido de
carbono- podría construir
sistemas eficaces de transporte publico. Sin
embargo, recuerda la profesora, "hay menos posibilidades de obtener
ganancias en los sistemas de transporte público que en los coches".
En juego, sin embargo, está nuestra supervivencia.
Como
señala el artículo de 'Time', "olvida lo que hayas creído sobre el
calentamiento global como una emergencia ralentizada que tardará
décadas en hacerse notar. La crisis está de pronto encima de
nosotros".
Prueba de ello, indica la revista, son fenómenos como el ciclón que
atizó Australia recientemente, el acelerado deshielo en los dos
polos o el huracán 'Katrina' que abatió el Golfo de México a finales
del verano.