Juicio a los ecologistas que se
oponen a la ampliación de la térmica
IDEAL/R. DÍAZ/VERA. 29-03-06
Piden 135 euros de multa para tres
miembros de Greenpeace por coacciones Los acusados realizaron una
protesta en Carboneras en mayo del pasado año.
La titular del Juzgado de Primera
Instancia e Instrucción Número 1 de Vera dejó ayer listo para
sentencia el juicio contra tres activistas de Greenpeace a los que
Endesa denunció por la presunta comisión de un delito de coacciones
y otro de desobediencia durante un acto de protesta contra la
ampliación del grupo térmico de Carbón en mayo del pasado año.
La juez desestimó la acusación de
desobediencia pero mantuvo la de coacciones, delito éste por el que
el abogado de Endesa solicita una multa de 135 euros para los tres
imputados. Por contra, la defensa de los tres activistas de
Greenpeace solicitó la libre absolución de los tres.
Los hechos que motivaron la
celebración ayer de este juicio se remontan al 4 de mayo de 2005.
Fue entonces cuando los responsables de las campañas Cambio
Climático y de Energía, Raquel Montón y José Luis García,
respectivamente, acompañados del activista Juan Ignacio Garnacho,
colocaron frente a las puertas de la central térmica «una pequeña
central con paneles fotovoltaicos, para pedir a Endesa que
invirtiera en paneles solares, puesto que este tipo de energía es
limpia y no produce emisiones contaminantes de CO 2 a la atmósfera»,
según explicó Raquel Montón.
Los responsables de Endesa, a raíz de
esta protesta, decidieron denunciar a los activistas, «al considerar
que bloqueábamos la entrada a la central e impedíamos el
funcionamiento de la central, pero en el juicio de hoy ha quedado
demostrado que esto no fue así porque el trabajador de la térmica
que se presentó como testigo ha reconocido que entraban y salían
vehículos y personas durante todo el día y nosotros entendemos que
este delito del que se nos acusa es difícil de demostrar, porque
además en ningún momento estuvimos dentro de las instalaciones, y
por eso confiamos en una sentencia absolutoria».
Raquel Montón aseguró ayer sentirse
satisfecha por el hecho de que la juez haya aceptado que se retire
la acusación de desobediencia que pesaba sobre ellos. Además,
explicó que la retirada de este cargo se produjo debido a que en el
juicio no compareció como testigo ningún guardia civil, «por lo que
no se ha podido demostrar que se produjera un delito de
desobediencia, y desconocemos las causas por las que no se presentó
ningún agente».
Rechazo
Montón, al igual que sus otros
compañeros a los que se les ha imputado estos delitos, no se
arrepiente de la protesta realizada, ya que, con ella consiguieron
que la entonces prevista ampliación del grupo de generación de
carbón no se llevara a cabo. Los ecologistas de Greenpeace, al igual
que la mayoría de los ciudadanos de Carboneras, rechazan que Endesa
proyecte la construcción de un nuevo grupo de generación de ciclo
combinado, «porque se van a seguir produciendo emisiones
contaminantes».En este sentido, Montón recordó ayer que «Greenpeace,
al igual que el Ayuntamiento, ha presentado alegaciones» en contra
de esta ampliación.