La brutal cacería continúa.- Detienen
a siete activistas que intentaban frenar la matanza de focas en
Canadá
LOS VERDES DE
ANDALUCÍA/OTTAWA (REUTERS)/SWISSINFO (INTERNACIONAL)/EFE / JULIO
CÉSAR RIVAS/ INFORMATIVOS TELE5. 28-03-06
Cazadores de focas canadienses y organizaciones
protectoras de los animales se han enzarzado en un peligroso juego
en las gélidas aguas del golfo de San Lorenzo, con pesqueros
embistiendo lanchas neumáticas y éstas persiguiendo a los cazadores.
El peligroso periplo ha culminado con el arresto
por parte de los servicios de Guardacostas canadienses, de siete de
los ocupantes de un barco ocupado por los activistas, cinco de los
cuales permanecen bajo custodia, según fuentes oficiales.
La de hoy ha sido la última edición de un
enfrentamiento que se repite cada año desde que, a finales de los
años 1960, grupos ecologistas y de protección animal empezaron a
protestar sobre los hielos de la costa atlántica de Canadá el rito
anual de la caza de miles de focas.
Hoy la embarcación "Kakawi" ha protagonizado el
peligroso baile entre los témpanos del golfo cuando embistió una
lancha neumática de la Sociedad Protectora de Animales de los
Estados Unidos (HSUS) en la que viajaba el enviado especial de EFE.
Tras cazar una foca, el "Kakawi" enfiló la pequeña
embarcación que les seguía para observar la caza.
El piloto de la lancha de HSUS empezó a retroceder
pero la embarcación había quedado encerrada en un pequeño canal
entre los témpanos flotantes y le fue imposible girar a tiempo.
Una peligrosa persecución
El "Kakawi" aprovechó la ocasión para revolucionar
al máximo sus motores y lanzarse contra la lancha.
Sólo la pericia del piloto de HSUS, un veterano de
Greenpeace, que esperó hasta el último momento para mover su
embarcación y evitar que el pesquero rectificase su rumbo, evitó
males mayores.
Aún así el "Kakawi" alcanzó la parte trasera de la
Zodiac, dañando su motor y agujereando una de las cámaras
neumáticas.
El juego no es una broma. Una persona no puede
resistir viva más que unos escasos minutos en aguas con temperaturas
cercanas a cero grados.
El "Kakawi" prosiguió su rumbo, no sin que antes
sus ocupantes lanzasen unos cuantos improperios, y el grupo de HSUS
se dirigió a su barco nodriza para evaluar los daños a la lancha.
HSUS no tardó mucho en poner la embarcación de
nuevo en el agua y proseguir, junto con la otra del grupo, la
observación de las acciones de los pescadores. Poco después otro
pesquero volvió a intentar embestir las lanchas, esta vez con menos
éxito que en la primera ocasión.
Denuncias sin resultados
Rebecca Aldworth, directora de la campaña contra
la caza de focas de HSUS, señaló tras el incidente que su
organización denunciará al patrón del "Kakawi" pero que dada su
experiencia con actos similares en el pasado, no confía en que el
Ministerio de Pesca canadiense actúe contra el pesquero.
"Es típico de las autoridades canadienses. Están
ahí no para asegurar que se cumplen las reglas sino para proteger a
los pescadores", dijo Aldworth.
La activista de HSUS se refería al hecho de que,
tras la embestida del "Kakawi", inspectores del Ministerio de Pesca
canadiense interceptaron las embarcaciones de la organización de
protección animal para asegurarse de "que todos tienen los permisos
de observación" que son obligatorios.
Campaña internacional
Es fácil que los nervios afloren. Los pescadores
dedicados a la caza se sienten víctimas de una campaña internacional
para desacreditarlos y eliminar unos ingresos adicionales que
siempre son bienvenidos.
Las imágenes de pescadores apaleando las cabezas
de las focas, muchas de ellas de pocas semanas de vida, tomadas por
HSUS e IFAW, recorren todo el mundo y generan protestas
generalizadas para desmayo del gobierno canadiense.
Son esas imágenes las que activistas como Aldworth
confían en que acabarán pronto con la prohibición total de la caza
comercial de focas en Canadá. Las mismas imágenes que los pescadores
canadienses confían en que dejen de circular para poder repetir cada
año su rito.
Detienen a
ecologistas contrarios a la caza de focas en Canadá
Un grupo de defensores de los derechos de los
animales que contemplaban la anual caza de focas en Canadá fueron
detenidos el domingo por acercarse demasiado a los cazadores que
mataban a los animales en la costa este del país, dijeron las
autoridades
Los seis activistas pertenecen a la Humane Society
of the United States (HSUS), que dice que la caza es cruel y debería
abandonarse. Este año, unas 325.000 jóvenes focas serán disparadas y
golpeadas hasta la muerte en los hielos flotantes en los que se
encuentran, principalmente por sus pieles.
También fue detenido un cámara freelance que
trabajaba para Reuters Television. Todos estaban a bordo de una
pequeña embarcación cerca de las Islas Magdalena en el Golfo de San
Lorenzo, e infringieron la ley por acercarse a 10 metros de los
cazadores, dijeron las autoridades. Fueron puestos después en
libertad.
"Investigaremos, conseguiremos declaraciones y
decidiremos después si deben ser acusados de algún cargo", dijo
Roger Simon, del Ministerio Federal de Pesca y Océanos, que está
supervisando una caza que comenzó el sábado.
Un tiempo inusualmente cálido hace que el hielo
sea mucho más frágil que lo habitual, lo que obliga a los cazadores
a disparar a las focas una a una en lugar de golpearlas en grupos
sobre las masas heladas flotantes.
Horas antes, los activistas dijeron que un barco
de exterminio de focas había chocado deliberadamente contra su
pequeña embarcación, dañando la hélice.
Rebecca Aldworth, de HSUS, dijo a Reuters por
teléfono por satélite que algunos cazadores indignados también les
habían lanzado aletas de foca y animales muertos. Dijo que pediría a
la policía canadiense que presentara cargos contra los responsables.
La primera parte de la caza, que se realiza cerca
de las Islas Magdalena, se tarda en completar unos 10 a 12 días. La
cuota de este año es de poco más de 90.000 focas.
Famosos como la ex estrella del cine francés
Brigitte Bardot y el ex-Beatle Paul McCartney suplicaron la semana
pasada a Ottawa que pusiera fin a la caza.
Las autoridades canadienses niegan que la caza sea
inhumana y dice que supone un impulso para la economía local
mientras que mantiene controlada a una población de más de 5
millones de focas.
La segunda y mayor fase de la caza, en las costas
de Terranova, comienza el 4 de abril.
Enlace:
http://www.informativos.telecinco.es/caza-focas/canada/activistas/dn_22678.htm