Las térmicas españolas encabezan la
lista de las más contaminantes de Europa
LOS VERDES DE
ANDALUCÍA/ZONA VERDE/PORTAL DE MEDIO AMBIENTE/ECOLOGISTAS EN ACCIÓN/
DIARIO LA NUEVA ESPAÑA (ASTURIAS). 27-03-06
Las plantas de
España son las que más polución generan, junto a las de países del
Este
Las
centrales de As Pontes (Galicia) y Teruel (Aragón) se encuentran en
el primer y tercer lugar de la clasificación europea de
instalaciones más dañinas para la salud de los ciudadanos.
Según un informe
de la organización sueca Acid Rain remitido por Ecologistas en
Acción a Zona Verde, las centrales térmicas de carbón de nuestro
país tienen el privilegio de encabezar las listas de las más
contaminantes de toda Europa, junto con las de Polonia, Ucrania y
Bulgaria.
El informe, que
cada año elabora la ONG sueca a partir de las emisiones de las
distintas centrales termoeléctricas europeas, estima que cada una de
estas plantas es responsable de una reducción de la esperanza de
vida de entre 10.000 y 20.000 años, lo que equivale a entre 1.000 y
2.000 muertes prematuras cada año.
Además, en
términos económicos, los daños a la salud atribuibles a la
exposición a las partículas finas originadas a partir de las
emisiones de SO2 y de NOx por grandes fuentes puntuales en la Europa
de los 25 son del orden de entre 59.000 y 170.000 millones de euros
anuales, dependiendo del valor de mortalidad aplicado. Incluso si se
toma el valor más bajo de mortalidad, el análisis indica que el
coste de los daños a la salud por unidad de energía producida
estaría en el rango de dos a 20 céntimos el kilovatio hora (kWh).
"Si los costes
sanitarios se incluyeran en los costes de generación, el precio por
kwh de la electricidad generada en centrales térmicas de carbón
aumentaría de un 30 a un 600 por ciento", señala Ecologistas en
Acción. Si se considerasen otros costes externos, como los que se
refieren a los impactos de cambio climático, acidificación,
eutrofización y ozono troposférico, los precios aumentarían aún más,
añade.
Ecologistas en Acción denuncia que las
centrales térmicas españolas son de las más contaminantes de Europa
27 mar
(Ecologistas en Acción)
El estudio, que
cada año elabora la ONG sueca a partir de las emisiones de las
distintas centrales termoeléctricas europeas, estima que cada una de
estas plantas es responsable de una reducción de la esperanza de
vida de entre 10.000 y 20.000 años, equivalente a entre 1000 y 2000
muertes prematuras cada año.
Las centrales de
As Pontes (Galicia) y Teruel (Aragón) se encuentran en el primer y
tercer lugar, respectivamente, de la clasificación de instalaciones
más dañinas para la salud de los ciudadanos.
Además, hay que
añadir que, en términos económicos, los daños a la salud atribuibles
a la exposición a las partículas finas originadas a partir de las
emisiones de SO_2 y de NOx por grandes fuentes puntuales en la
Europa de los 25 son del orden de entre 59 y 170 mil millones de
euros anuales, dependiendo del valor de mortalidad aplicado.
Incluso si se
toma el valor más bajo de mortalidad, el análisis indica que el
coste de los daños a la salud por unidad de energía producida
estaría en el rango de 2 a 20 céntimos el kilovatio/hora (kWh).
Podemos comparar estos costes con el precio de la electricidad en el
mercado europeo, alrededor de los 3-6 céntimos de euro/kWh.
Por eso, si los
costes sanitarios se incluyeran en los costes de generación, el
precio por kwh de la electricidad generada en centrales térmicas de
carbón aumentaría de un 30 a un 600 por cien. Si se considerasen
otros costes externos, como los que se refieren a los impactos de
cambio climático, acidificación, eutrifización y ozono troposférico,
los precios aumentarían aún más.
Esto podría tener
muchas implicaciones, por ejemplo, los costes relativos a la
eficiencia energética y a las fuentes de energía renovable se
reducirían de forma importante, aumentando
significativamente su potencial económico.
Una comparación
entre los valores límite de emisión de la normativa para las Grandes
Instalaciones de Combustión (GIC) y los estándares de emisión, según
la aplicación de "una mejor técnica disponible", demuestra
claramente que las centrales eléctricas pueden alcanzar niveles de
emisión, usando tecnología convencional, considerablemente más bajos
que los actuales.
Estas reducciones
podrían lograrse revisando y endureciendo la Directiva de GIC, o por
los Estados miembros, imponiendo límites más estrictos de emisión
para este tipo de plantas que los actualmente requeridos, o ambas.
Ecologistas en
Acción denuncia que un gran número de centrales térmicas altamente
contaminantes sigan funcionando de una manera que destruye nuestro
medio ambiente y acorta perceptiblemente la vida de los ciudadanos y
las ciudadanas
DIARIO LA NUEVA
ESPAÑA
Las centrales térmicas asturianas, entre las más contaminantes de
Europa
Las plantas de
España son las que más polución generan, junto a las de países del
Este, según Ecologistas en Acción
Oviedo, Ángela
LÓPEZ
Las grandes
térmicas de carbón de España, Polonia, Ucrania y Bulgaria encabezan
la lista de las 200 instalaciones más perjudiciales para la salud en
Europa, según un estudio de la organización española Ecologistas en
Acción.
Según este
informe, las cuatro centrales térmicas existentes en el Principado
se encontrarían entre las 200 más contaminantes de la UE. Su
incidencia en la salud, según el estudio, se traduce en que provoca
más de 500 muertes prematuras al año y un coste de 400 millones de
euros anuales en servicios sanitarios en atender a enfermos
aquejados de patologías relacionadas con la contaminación.
El informe, que
cada año elabora la ONG sueca Acid Rain y que recoge Ecologistas en
Acción, estima que cada una de las plantas europeas de esta lista es
responsable de una reducción en la esperanza de vida de entre 10.000
y 20.000 años, equivalente a entre 1.000 y 2.000 muertes prematuras
al año.
Las centrales de
As Pontes, en Galicia, que provocaría cada año «1.800 muertes
prematuras», y Teruel, en Aragón, con «890 fallecidos» por la misma
causa, se encuentran en el primer y tercer lugar, respectivamente,
de la clasificación europea de instalaciones más dañinas para la
salud de los ciudadanos, según informó la organización ecologista
española.
Entre las 200
peores
Sin embargo, no
son las únicas centrales españolas que aparecen en la lista, ya que
Acid Rain hace mención a 20 termoeléctricas instaladas en España. Por impacto,
les siguen, en el puesto 20.º, la central de Compostilla, en
Castilla y León, y la gallega de Meirama, en el puesto 24.º, con más
de 400 muertes prematuras al año.
En el caso de las térmicas asturianas, la primera en aparecer en la
lista es la central de Aboño, en Gijón, en el puesto 92.º, cuyas
emisiones contaminantes supondrían, según Ecologistas en Acción, 170
muertes prematuras al año. La central de Soto Ribera aparece en el
puesto 105.º con 160 fallecimientos prematuros, la del Narcea
(153.º) causaría, según la organización española, 120 muertes
prematuras y la de Lada (192.º) cerca de 90.
Además, en términos económicos, los ecologistas cifran los daños a la
salud, atribuibles a la exposición a las partículas finas originadas
a partir de las emisiones de SO2 y de NOx por grandes fuentes
puntuales en la Europa de los Veinticinco, entre 59.000 y 170.000
millones de euros anuales, «dependiendo del valor de mortalidad
aplicado».
Incluso si se toma el valor más bajo de mortalidad, el análisis indica
que el coste de los daños a la salud por unidad de energía producida
estaría en el rango de 2 a 20 céntimos el kilovatio hora (Kwh).
«Si los costes sanitarios se incluyeran en los costes de generación, el
precio por Kwh de la electricidad generada en centrales térmicas de
carbón aumentaría de un 30 a un 600 por ciento», señala Ecologistas
en Acción.
Si se considerasen otros costes externos, como los que se refieren a
los impactos de cambio climático, acidificación, eutrofización y
ozono troposférico, los precios aumentarían aún más, añade la
organización, que considera que habría que imponer «límites más
estrictos» de emisión para este tipo de plantas que los actualmente
requeridos.
Según datos recogidos por la Comisión Europea de Medio Ambiente, cada
año cerca de 400.000 europeos mueren de manera prematura debido a la
contaminación atmosférica. Las enfermedades provocadas por los
niveles actuales de partículas en suspensión en el
aire son la causa de más de 100.000 ingresos hospitalarios
por año.
«Los datos sobre los efectos de la contaminación
atmosférica en el organismo humano son muy preocupantes, y debemos
reaccionar de manera apropiada», explicó el comisario de la UE,
Stavros Dimas, quien señaló que los gobiernos nacionales, locales y
municipales son «los responsables de garantizar el cumplimiento de
los valores límite de calidad del
aire». Asimismo,
la Comisión anunció que iniciará acciones legales contra los estados
miembros que no consigan garantizar una calidad del
aire adecuada a sus ciudadanos y evitar así los «puntos
negros» de contaminación local.