22 de Marzo Día Mundial del Agua: "EL AGUA, UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA"

Ecoestrategia/Naciones Unidas. 22-03-06

El lanzamiento oficial del 2° Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo, de carácter trienal, tuvo lugar hoy, durante la clausura del IV Foro Mundial del Agua (FMA) que se celebra en Ciudad de México.

El Informe es una iniciativa conjunta de las 24 agencias de las Naciones Unidas que constituyen ONU-Agua en colaboración con los gobiernos nacionales y otras entidades encargadas de los asuntos relacionados con el agua dulce.

Esta nueva edición se basa en las conclusiones del 1er Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo: "Agua para Todos, Agua para la vida", publicado en 2003. El 2° Informe presenta un panorama detallado de los recursos hídricos de todas las regiones y la mayoría de países del mundo y describe los avances realizados para alcanzar las metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas relacionados con el agua.

El documento analiza una amplia variedad de temas clave que incluyen, entre otros, el incremento de la población y de la urbanización, los cambios de los ecosistemas, la producción de alimentos, la salud, la industria, la energía, así como la gestión de riesgos, el valor y el precio del agua y el fortalecimiento de conocimientos y capacidades. Dieciséis estudios de casos examinan los retos habituales que supone el agua como recurso y muestran las distintas facetas de la crisis del agua y sus diferentes soluciones de gestión.

Finalmente, el Informe presenta una serie de conclusiones y recomendaciones para tomar medidas futuras y alentar el uso sostenible, la productividad y la administración adecuada de los cada vez más escasos recursos hídricos.

La introducción del informe es de Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas; el prólogo de Koïchiro Matsuura, Director General de la UNESCO y el prefacio de Gordon Young, Coordinador del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídrico.

Un amplio contenido

El primer capítulo del informe: "Vivir en un mundo en constante cambio", gira en torno al papel central que desempeña el uso y abastecimiento del agua en el alivio de la pobreza y el desarrollo socio-económico, hace referencia a algunas de las muchas formas en que los cambios demográficos y tecnológicos, la globalización y el comercio, la variabilidad climática, el VIH/SIDA, el estado de guerra, etc. afectan y se ven impactados por el agua.

Se mencionan conceptos clave tales como la gestión del agua, la sostenibilidad y la equidad, además del papel central que tienen las múltiples actividades del sistema de las Naciones Unidas en el sector hídrico.

En el segundo capítulo se habla de "Los retos de la gobernabilidad". Este apartado, tras reconocer que las crisis del agua son en gran medida crisis de gobernabilidad, describe muchos de los principales obstáculos para lograr una gestión adecuada y sostenible del agua: fragmentación sectorial, pobreza, corrupción, presupuestos congelados, disminución de la asistencia para el desarrollo y de la inversión en el sector del agua, instituciones inadecuadas y participación accionarial limitada. Mientras que el progreso para la reforma de la gobernabilidad del agua sigue siendo lento, en este capítulo se dan recomendaciones para equilibrar las dimensiones social, económica, política y medioambiental del agua.

Los siguientes capítulos hablan sobre el agua y los asentamientos humanos en un mundo cada vez más urbanizado, el estado actual del recurso, los ecosistemas costeros y de agua dulce, retos para el bienestar humano y el desarrollo, el agua para la alimentación, administración y soluciones de gestión, y estudios de casos concretos, entre otros aspectos.

Datos estadísticos

El informe, dentro de sus datos estadísticos, señala que el agua potable constituye un lujo para más de 1.100 millones de personas. La investigación culpa de las carencias actuales a la corrupción, la gestión deficiente, el déficit de nuevas inversiones y la escasez de infraestructuras físicas.

Según esta investigación, la mala calidad del agua es una de las principales causas de las pobres condiciones de vida y de los problemas de salud en el mundo. Al año las enfermedades diarréicas y el paludismo acaban con la vida de tres millones de seres humanos. La ONU considera que cada año se podría salvar la vida de 1,6 millones de personas si se les ofreciera la posibilidad de acceder a agua potable e instalaciones higiénicas.

Naciones Unidas también alerta sobre el hecho de que la calidad del agua disminuye en muchas regiones del mundo y que se deterioran "rápidamente" la diversidad de los ecosistemas. Como ejemplo, el texto cita el caso del lago Chad, en África, cuyo volumen de agua ha disminuido en un 90 por 100 desde 1960 por el pastoreo excesivo, la deforestación y los proyectos de regadío incompatibles con el medio ambiente.

Por otra parte, los investigadores concluyen que el 90 por ciento de los desastres naturales son consecuencia de fenómenos relacionados con el agua y que "su frecuencia va en aumento". El estudio denuncia que dos de cada cinco habitantes del planeta viven en zonas vulnerables a las inundaciones. Entre los países que corren más riesgos están Bangladesh, China, Filipinas, India, Paquistán, Países Bajos y Estados Unidos.

Pero no sólo el Tercer Mundo está en peligro. En Europa, cerca de 41 millones de personas -el 10 por ciento de la población del continente- carecen de acceso a agua potable. Entre los 46 países del continente europeo, 25 de los cuales son miembros de la Unión Europea (UE), existen enormes diferencias en el acceso.

El agua y los desastres naturales

En los tres años transcurridos desde el lanzamiento del primer Informe sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo en 2003, el mundo ha sido testigo de considerables cambios. Se han observado numerosos e importantes desastres relacionados con el agua: el tsunami en el océano Índico, en 2004; los huracanes en el Caribe, el Pacífico Oeste y Estados Unidos, en 2004 y 2005; las inundaciones en Europa Central, en Europa del Este y en otras muchas regiones, en 2005; y las grandes sequías en Níger, Mali, España y Portugal.

Todos ellos son un recordatorio constante del poder destructivo del agua y de la miseria que supone su carencia en tantas regiones del mundo. Estos fenómenos extremos son tan sólo un reflejo de los cambios fundamentales que están afectando a los recursos hídricos en el mundo entero.

En muchos casos, esta evolución está relacionada con una modificación lenta y persistente del clima global, un fenómeno que se confirma cada vez de forma más evidente: la combinación de bajas precipitaciones y de una elevada evaporación en diversas regiones, causa una disminución en la cantidad de agua de los ríos, lagos y acuíferos, mientras que la creciente contaminación daña los ecosistemas y la salud, los medios de vida y la propia existencia de quienes no gozan de un acceso adecuado y seguro al agua potable y al saneamiento básico.

Los grandes cambios demográficos, también, afectan de manera importante la calidad y cantidad de agua dulce disponible en el Planeta. Mientras que los países más desarrollados cuentan con una población relativamente estable, las regiones menos desarrolladas del mundo registran, por lo general, un crecimiento acelerado, así como una migración de su población, principalmente hacia pueblos grandes, ciudades y megalópolis. En muchas de las zonas urbanas de rápido crecimiento, resulta imposible erigir la infraestructura necesaria para proporcionar a la población un abastecimiento de agua e instalaciones de saneamiento, lo que da lugar a una salud deteriorada, a una baja calidad de vida y, en muchos casos, al malestar social.

A la demanda urbana de agua hay que añadir la creciente demanda de agua para la producción de alimentos, de energía y para uso industrial. Las transformaciones más importantes de la distribución geográfica de la población ocurren en diversos contextos, a menudo relacionados con los problemas de abastecimiento de agua y con las tensiones sociales. En algunas zonas, como Darfur, hay tanto personas desplazadas dentro de su país como refugiados extranjeros.

La emigración económica, tanto legal como ilegal, supone, también, un incremento importante de la población en algunas zonas de Estados Unidos, en Europa Occidental y en otros lugares. Incluso el turismo, en muchos destinos vacacionales del mundo, causa un agotamiento de las fuentes de agua en las regiones concernidas. En todo caso, los movimientos poblacionales son un factor de gran impacto sobre la disponibilidad de agua del mundo, indistintamente de las razones que los causen: tensiones o guerras permanentes, actividades terroristas o inestabilidad económica.

Más información en:
http://www.unesco.org/w
Primer informe en:
http://www.unesco.org/water1/
Objetivos del Milenio en:
http://www.unesco.org/

Gotas de agua

* En muchas regiones del mundo, se pierde entre un 30 y un 40% o más del agua debido a fugas en tuberías y canales y a la perforación ilegal.

* En 2000, más de 900 millones de habitantes de zonas urbanas (casi un tercio de la población urbana mundial) vivían en barrios marginales. Un residente de un barrio marginal dispone de 5 a 10 litros de agua al día, mientras que un hogar de ingresos medios o altos de la misma ciudad puede consumir entre 50 y 150 o más litros al día.

* Los sistemas de aguas subterráneas proporcionan, a nivel global, entre el 25 y el 40% del agua potable del mundo.

* Los últimos 5 años del siglo XX se caracterizaron por una tendencia global a la fusión continua de los glaciares. Este deterioro tendrá impactos tanto en la sostenibilidad de los recursos hídricos de las cuencas que dependen de los glaciares, como sobre sus ecosistemas.

* Desde 1900, las extracciones de agua se han multiplicado por seis, lo que representa el doble de la tasa de crecimiento demográfico.

* En promedio, las poblaciones de especies de agua dulce disminuyeron en un 50% entre 1970 y 2000, un porcentaje muy alto comparado con el de los biomas terrestres o marinos.

* Se estima que para asegurar nuestras necesidades básicas, una persona necesita entre 20 y 50 litros de agua, libre de contaminantes, al día.

* La cobertura de saneamiento en los países en vías de desarrollo (49%) es apenas la mitad de la de los países desarrollados (98%).

* Existen más de 3.800 declaraciones unilaterales, bilaterales o multilaterales, o convenciones relativas a los recursos hídricos: 286 son tratados, de los cuales 61 se refieren a más de 200 cuencas internacionales.

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