El tribunal de la UE obliga a que las obras en ciudades
pasen declaración medioambiental
Portal del
Medioambiente/El País. 22-03-06
El
Tribunal de Justicia de la UE ha condenado a España por no realizar la
evaluación de impacto ambiental de Kinépolis, un centro de ocio en
Paterna (Valencia). Esta sentencia sienta jurisprudencia que podría ser
tenida en cuenta en las reclamaciones que la remodelación de la M-30
tiene pendientes en Bruselas. La portavoz municipal de IU, Inés Sabanés,
ha calificado de "óptimo precedente para el caso de las obras de la
M-30" que el tribunal haya reprobado la exención de impacto ambiental
argumentando que las obras de Valencia se realizaban en una ciudad.
El fallo del Tribunal Europeo señala que al excluir del análisis de
impacto los proyectos de zonas urbanas no se ha adaptado correctamente a
la legislación española la normativa comunitaria. Las autoridades
españolas habían argumentado que como el centro de ocio, considerado el
segundo complejo de cines más grande de Europa, con una afluencia
semanal de más de 60.000 personas, se construyó en suelo urbano, el
impacto sobre el medio ambiente no podía ser importante.
El Tribunal Europeo, que condena a los Estados y no a Gobiernos
autónomos, desestima este argumento y da la razón a la Comisión Europea
argumentando que no podían excluirse las repercusiones medioambientales
que el gran complejo de ocio podría acarrear.
"Los argumentos esgrimidos por esta institución se ajustan a los
defendidos por IU frente al atropello de las obras de la M-30 en el
sentido de que el tribunal concluye que el hecho de considerar ámbito
urbano una zona no es razón suficiente para liberar al proyecto del
requisito de la evaluación de impacto medioambiental", según señaló la
concejal Inés Sabanés al conocer el fallo.
Reproches
En concreto, en las conclusiones del informe europeo -referido en
concreto a la construcción de un centro de ocio en Paterna- se dice de
manera literal que "la tesis que defiende el Gobierno español de que en
las zonas urbanas el impacto ambiental de los proyectos de urbanización
es prácticamente inexistente tampoco puede ser acogida en vista de la
lista de factores que pueden verse afectados directa o indirectamente
por los proyectos a los que se refiere la Directiva 85/337 modificada".
La comisión alega que el Gobierno español "no ha adoptado ninguna medida
destinada a comprobar si el proyecto de construcción del centro de ocio
en Paterna podía tener repercusiones importantes en el medio ambiente,
en particular debido a su naturaleza, dimensión o localización".
La concejal Sabanés destacó ayer los paralelismos existentes y valoró de
"manera muy positiva que sea una sentencia con carácter firme en la que
se recojan aspectos tan similares a los de la M-30, ya que, si hablamos
de dimensión de obra, no hay ninguna comparable en Europa y desde luego
tan destructiva para el medio ambiente".
Los grupos de la oposición -PSOE e IU-, los ecologistas y los vecinos
están pendientes de que la UE se pronuncie en los próximos días sobre la
remodelación de la M-30 que está haciendo el equipo de gobierno
encabezado por el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón.
El diputado socialista Carlos Carnero solicitó hace un mes a la Comisión
de Peticiones de la UE que se pronuncie sobre si es necesaria una
declaración de impacto ambiental para las obras de la M-30. Por su
parte, IU aguarda que la UE ponga fecha a la visita de una delegación de
inspectores a las obras de la autovía de circunvalación.