WWF advierte de que el cambio climático está suavizando los inviernos europeos

Noticias24horas.com/Ginebra. 02-03-06

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) advierte en su último informe de que el cambio climático está suavizando la temperatura de los inviernos sobre el Atlántico Norte, lo que contribuye a elevar el número de tormentas de invierno que afectan al noroeste de Europa.

La organización internacional recuerda que el calentamiento global del planeta provocado por la expulsión del dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero provoca alteraciones en la duración de las estaciones, la cantidad y frecuencia de lluvias y la presencia de hielo o nieve.

En su último informe, titulado "Stormy Europe" (“Europa tormentosa”), advierte, además, de que está alterando los inviernos, que en Europa son "cada vez más calientes, más húmedos y menos nevosos". Así, los inviernos del siglo XX han sido los más calientes de los últimos quinientos años, al tiempo que el año 2005 fue el de temperaturas más elevadas de los registrados en el hemisferio norte en toda la historia.

Las tormentas de invierno -perturbaciones violentas de la atmósfera acompañadas de vientos y precipitaciones de nieve o granizo- que se producen en la Europa occidental y central se originan en el Atlántico Norte.

La emisión de CO2 y otros gases a la atmósfera tiende a aumentar la temperatura invernal en el Atlántico Norte y, por lo tanto, la actividad tormentosa en ese océano y en los países que baña.

Reino Unido, el más afectado

Entre los países europeos analizados por ese organismo, el Reino Unido sería el que más se vería afectado por el incremento de la intensidad y frecuencia de las tormentas de invierno, de mantenerse la tendencia actual de calentamiento global.

Según sus cálculos, en un periodo de treinta años podrían producirse en ese país hasta diez tormentas de invierno más cada año, al tiempo que la velocidad de los vientos podría incrementarse entre un 8 y un 16 por ciento.

El WWF sostiene que esas alteraciones podrían generar además fuertes pérdidas para los países, ya que, de acuerdo con sus datos, cada una de las tormentas de invierno que azotaron el Reino Unido entre 1987 y 1998 costó entre 200 y 2.000 millones de euros.

Al Reino Unido le seguirían Holanda y Francia, dada su elevada exposición a las tormentas procedentes del Atlántico Norte, aunque la organización internacional advierte de que el noroeste de Alemania y el norte de Polonia también podrían ver cómo al final de este siglo sus días de vientos extremadamente fuertes aumentan hasta en un 50 por ciento.

Por lo que se refiere a España, el informe destaca que en ese mismo periodo de tiempo los días de vientos extremadamente fuertes aumentarían en Galicia, al noroeste de la península, el 10 por ciento, y que sus velocidades máximas se incrementarían entre el 2 y el 4 por ciento.

Esas alteraciones se producirían únicamente en los vientos procedentes de la vertiente atlántica, ya que los de la mediterránea no se alterarían, según las previsiones del WWF.

En su informe, apunta además que durante el año pasado hicieron su aparición nuevos tipos de tormentas desconocidos hasta entonces en España, como el huracán "Vince" y la tormenta tropical "Delta".

Además, la organización asegura que "el reciente máximo histórico alcanzado por España en la emisión de gases de efecto invernadero es uno de los peores de la Unión Europea" (UE).

En su opinión, "España está lejos de conseguir" los objetivos de reducción de emisiones acordados por la UE para 2010, ya que, según sus cálculos y si se mantuviera la tendencia actual, en ese año estaría contaminando un 30 por ciento más de lo pactado.

 

Página de inicio