Aparece en
Alemania el primer caso de un gato afectado de gripe aviar en Europa
IDEAL/ENRIQUE MÜLLER/CORRESPONSAL. BERLÍN
El animal murió en una isla
especialmente castigada por el virus H5N1 Los expertos suponen que el
felino se contagió al comer las vísceras de un pájaro enfermo y restan
trascendencia al hallazgo.
Una
ola de inquietud invade Alemania. El Instituto Friedrich Loeffler, la
autoridad sanitaria competente en este país para hacer frente a la gripe
aviar, anunció ayer la primera muerte en Europa de un gato víctima del
virus H5N1. El cadáver del felino fue hallado el pasado fin de semana en
la isla de Rugen, la zona más afectada de la Unión Europea, donde casi
un centenar de aves han dado positivo en los análisis.
La hipótesis más plausible es que el gato se contagió al comer un pájaro
infectado. «Se sabía desde hace tiempo que los felinos pueden contraer
el virus si se alimentan de aves enfermas», explicó el presidente del
instituto de referencia alemán, Thomas Mettenleitere, tras recordar que
varios tigres y panteras de zoológicos asiáticos habían muerto tras
comer pollos con el H5N1.
El científico no excluyó la posibilidad de un contagio en humanos a
través de los animales domésticos, aunque precisó que hasta ahora el
virus sólo ha saltado de las aves al hombre tras un contacto muy
estrecho y continuado. José Manuel Sánchez Vizcaíno, catedrático de
Sanidad Animal de la Universidad Complutense, precisó que ya se conocía
la facilidad de la gripe aviar para pasar a otras especies, pero destacó
la «enorme dificultad» para que se transmita de gatos a humanos, ya que
todavía no se conoce ningún caso de contagio entre los propios gatos.
Así, insistió que en Asia el virus hace meses que pasó de las aves a los
felinos e, incluso, a los cerdos. «Lo que no se ha detectado es que pase
de un gato a otro, de un cerdo a otro, o de un humano a otro», que sería
lo realmente preocupante y lo que podría originar una pandemia
especialmente mortífera.
Sobre
todo cisnes
Los expertos del Instituto Loeffler han enviado una recomendación
urgente a todos los propietarios de gatos y perros que viven en las
zonas donde se ha detectado la gripe aviar, en concreto en cinco
estados: Mecklemburgo-Antepomerania, Schleswig-Holstein, Brandeburgo,
Baden-Württemberg y Baviera. Advierten a los dueños de que no deben
dejar a sus mascotas al aire libre y les recuerdan que tienen que cuidar
con rigurosidad sus condiciones higiénicas. De momento, «todos los
cadáveres de pájaros han sido detectados en el interior del vasto
perímetro de seguridad» que las autoridades alemanas han levantado
alrededor de las comarcas afectadas, pero las aves, especialmente
cisnes, «siguen muriendo a causa del virus», insistió Thomas
Mettenleitere. Hasta la fecha han sido recogidos 129 pájaros salvajes
infectados con el H5N1, 121 en el estado de Mecklenburgo Pomerania
Occidental, donde se encuentra la isla de Rügen.
Un portavoz del Ministerio de Agricultura alemán adelantó que el
problema será abordado hoy, durante una reunión de los estados federados
para combatir la plaga e impedir que la gripe aviar llegue a los
animales de corral. Las autoridades alemanas también informarán a sus
colegas comunitarios en una reunión que mantendrá en Bruselas el Comité
Permanente de la Cadena Alimentaria de la UE, que reúne a expertos de
los Veinticinco.
De todas formas, el portavoz de Sanidad de la Comisión Europea, Philip
Tod, matizó que «no hay pruebas» de que el «salto» del virus H5N1 de un
ave a un gato, ya ocurrido en el pasado, produzca una mutación del virus
que resulte peligrosa para las personas.
Tranquilidad en España
El director general de Ganadería del Ministerio de Agricultura
español, Carlos Escribano, destacó que, desde el punto de vista
epidemiológico, el contagio del gato en Alemania «no tiene ninguna
significación», ya que no está demostrado que los felinos sean capaces
de transmitir la enfermedad a otro gato y a otra especie. Además, en
España no se ha detectado este virus, por lo que «los gatos en este país
y bajo estas circunstancias están completamente a salvo».
Escribano explicó que «los gatos son sensibles al virus de la influenza
desde siempre, ya que se trata de una enfermedad que tiene más de cien
años. La novedad en este caso es que se trata del virus H5N1, aunque ya
se había confirmado un problema de este tipo en felinos en Asia».
En España la situación sigue «igual», ya que se mantiene el sistema de
vigilancia y se analizan unas 500 muestras sospechosas que llegan cada
día al laboratorio de referencia de Algete, en Madrid.